
La actriz, activista y directora del Foro Shakespeare desde el 2002, Itari Marta opina que el arte debe servir para algo.
“Me parece muy bien que haya expresiones artísticas con el objetivo de decorar o embellecer un espacio, pero a mí me gusta la posibilidad de que embellecer no sea solamente un acto decorativo, sino también un acto utilitario, que el arte también sirva para algo”, expresa.
Al platicar con ella sobre el teatro como herramienta de reinserción social, en torno a proyectos como la Compañía de Teatro Penitenciario que terminó el año pasado después de más de 16 años y el ciclo “Reincidencia Teatral, ciclo penitenciario para un público sospechoso”, Itari Marta también ahonda en las reflexiones personales que acompañan esta propuesta.
Sobre todo en estos tiempos donde parece predominar la destrucción y existe muy poca belleza, la actriz, productora y directora apunta a la “belleza de preocuparnos por el otro, de preocuparnos por nuestro entorno”, cosa que a ella le conmueve mucho.
Su reflexión y práctica activista surge de una experiencia personal. Hace años fue víctima de un acto delictivo relacionado con un secuestro.
“Fue una cosa muy dolorosa para mí y después de eso no necesariamente hubo justicia. Me dejó una herida muy profunda y yo creo que hay mucha gente en este país que siente lo mismo, que le ha pasado lo mismo y que no entiende por qué”, relata con dificultad, pues aún hoy en día el recuerdo le pesa.
“A raíz de eso me di a la tarea de no ser una víctima, de no comportarme como una víctima y ser una sobreviviente activa, tratar de encontrar la justicia, no en el castigo, porque me parece que es un punto medular en nuestras sociedades”, continúa.
Itari Marta destaca la urgencia de buscar otras formas de relacionarnos con la injusticia y actos violentos que no sea a través del castigo.
“A mí me interesa llegar al fondo de eso, porque meter a alguien a una cárcel no necesariamente es solucionar el problema. Nosotros creemos que sí, porque ya no vemos a la persona, pero nada más lejos de eso, porque las cárceles son justamente donde se desarrolla y crece el delito, porque se aplaude incluso”.
Apunta que hay sectores de la población que ven la cárcel como un objetivo o un rito de paso social y 70% de las personas que han estado en una cárcel regresan a una cárcel.
“No estamos haciendo realmente nada de fondo”, reitera.
Al buscar dónde colocar su trauma y resentimiento por la violencia que sufrió, Itari Marta se enfocó en no ser pasiva, ya que muchas veces “lo que pasa con una experiencia así es que te encierras o te vuelves más miedosa ante ciertos contextos y ahí es donde podríamos decir que nos ganaron”.
Su intención al enarbolar el teatro como una vía para ampliar las posibilidades de reinserción social fue y sigue siendo curarse a sí misma, “pero en una dimensión política, en donde lo que te pasa a ti resuena y atraviesa a los demás; aportar algo a una sociedad, no quedarnos al borde del camino, propositivos, poner cosas sobre la mesa para el beneficio común”.
Observa que vivimos un momento históricamente individualista y, mientras nuestros universos personales estén bien, no reaccionamos ante los problemas del mundo.
Aunque esta postura sea cómoda para la cotidianidad, Itari Marta recuerda que en cualquier momento la violencia nos puede pasar a nosotros “y si no estamos preparados, si no aportamos nada, pues resulta que estamos solos en esta batalla”.
REINVENCIÓN
Desafortunadamente, el proyecto teatral de reinserción social que Foro Shakespeare mantenía en alianza con el Centro de Reinserción Social Santa Martha Acatitla desde hacía 16 años, la “Compañía de Teatro Penitenciario” terminó a finales del año pasado.
“El proyecto era tener una compañía dentro de la penitenciaría de Santa Marta Acatitla y que el público externo pagara su boleto o diera un donativo para que pudiéramos mantener el proyecto, de otra forma no hubiéramos podido. Cuando empezaron a haber negativas y suspicacias de parte de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, nosotros decidimos que ante ese planteamiento no podíamos seguir trabajando porque una de las cosas que habían permitido que el proyecto se desarrollara era la complicidad con la institución penitenciaria”, relata Itari Marta.
Ante la negativa de poder continuar con el proyecto con la penitenciaría, la directora de Foro Shakespeare juzgó conveniente continuar la divulgación con ciclos y actividades que sirvan de escaparate, “una vitrina para los proyectos que hablan de estos temas”. Así nace el primer ciclo “Reincidencia Teatral”.
“Afortunadamente hay varias personas que están hablando de lo que sucede en las cárceles. Nos dimos a la tarea de hacer una selección de tres textos y esperemos que siga desarrollándose con el tiempo”, agrega.
TEATRO DOCUMENTAL
¿Por qué alguien termina en una cárcel? ¿Es un proceso que suma positivamente a la sociedad? ¿Qué deberíamos hacer alternativamente? son algunas preguntas fundamentales del ciclo teatral “Reincidencia Teatral, ciclo penitenciario para un público sospechoso”, el primero de tres actos en la programación 2026 del Foro Shakespeare.
El ciclo se integra de 3 propuestas de teatro documental que abordan las implicaciones del mundo penitenciario y la impartición de justicia, y temas como violencia, memoria, encierro, reinvención, testimonio.
Recientemente, se presentó la primera pieza, “Proyectiles: Dispositivo de Reinvención Social”, unipersonal de teatro documental y biodramático creada por Kevin Ley a partir de su trabajo con jóvenes en internamiento en el ITAMA (Instituto de Tratamiento y de Aplicación de Medidas para Adolescentes).
Próximamente, se presentará “Expediente Durango: bitácora de viaje”, resultado de una investigación escénica basada en viajes y conversaciones con familiares de personas privadas de su libertad. Tendrá funciones el domingo 25 de enero a las 6pm y el lunes 26 de enero a las 8:30pm.
Luego, los lunes 2, 9, 16 y 23 de febrero a las 8:30 pm se presentará Fueradentro, con la que concluirá el ciclo.
“Es muy contundente porque fue escrita por dos mujeres que se conocieron en la cárcel, que conocieron el teatro en la cárcel”, detalla Itari Marta.
Considera que esta obra cierra el discurso del ciclo porque retrata un encuentro amoroso entre ellas mismas y la intención de reinserción social, además de ofrecer una perspectiva “desde adentro”.
“Son los dos espejos, uno es desde dentro de la cárcel y otro es de las personas que acompañamos a alguien que está dentro de de un centro de reclusión y todo lo que implica ir a verlos, entrar a visitarlo, cómo nos tratan las personas que están vigilando o resguardando los centros penitenciarios. El ciclo tiene que ver con esos dos universos”, agrega.
VE A VERLAS
Los boletos para estas propuestas escénicas están a la venta en la taquilla del Foro Shakespeare, ubicado en la calle de Zamora número 7, en la colonia Condesa, y en la liga foroshakespeare.com. El costo es de 200 pesos (30% de descuento a estudiantes, maestros e INAPAM). También se encuentra disponible un Combo para disfrutar de las tres obras por solo 360 pesos.
Estas funciones son posibles gracias al apoyo del Sistema de Apoyos a la Creación y Proyectos Culturales. Para más información sobre las actividades del Foro Shakespeare sigue sus redes sociales @shakespeareycia y @foro.shakespeare