Cultura

Jaime González Solís, uno de los curadores señala que la de en el MUAC busca conectar las luchas del pasado con las urgencias del presente. Es una oportunidad para ver, por primera vez en décadas, obras internacionales como las de la muestra “América en la Mira” de 1978

“Los Grupos y otras revueltas artísticas” narra la resistencia política en México tras el 68

Muestra Una de las piezas que se exhiben en el MUAC. (Gerardo González Acosta)

El concepto central de la obra gira en torno a la creación colectiva como respuesta a un contexto político convulso tras el Movimiento Estudiantil del ‘68 y el Halconazo.

González Solís dijo que estos grupos surgieron para democratizar el arte y contravenir la idea del "artista genio individual“, utilizando lenguajes como la gráfica política, el performance y la ambientación para sacar el arte de los museos y llevarlo a la calle.

La exposición preserva la memoria histórica y la carga política de las prácticas de los colectivos sin domesticar su naturaleza rebelde, conectando aquellas preocupaciones sobre la represión y la justicia, con el contexto global actual.

ESPEJO DE DOLORES PRESENTES

Durante el recorrido por la estructura curatorial de los cinco núcleos temáticos de la exposición, resulta estremecedor para el público descubrir que los “dolores sociales que aquejaban a México en la década de los 70 y 80, aún le duelen al país”.

Para el curador González Solís, al investigar el arte de hace 50 años es evidente que fenómenos como la represión policial, el autoritarismo y la violencia estatal siguen presentes, y se manifiestan hoy bajo nuevos sistemas de control global.

“Se repite la historia”, y advirtió que las consignas de la década de los 70 mantienen una vigencia “escarnecedora en el 2026, por ejemplo con las actividades policiacas del Immigration and Customs Enforcement (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) de Estados Unidos, contra los trabajadores migrantes en Minnesota”, ilustró.

Para las nuevas generaciones de estudiantes, la exposición pretende ser un espacio de formación crítica.

El objetivo es compartir la importancia de la participación comunitaria y la potencia de la colectividad frente a un sistema que intenta reducir el arte a una simple mercancía.

MUAC Otra de las piezas.

FORMACIÓN SIN DOMESTICACIÓN

El MUAC apuesta por preservar esta memoria disidente sin “domesticar” su naturaleza rebelde e irreverente.

Para las nuevas generaciones de estudiantes, la exposición pes un espacio de formación crítica y un espejo de participación comunitaria activa.

Dijo que el objetivo es compartir la importancia de la colectividad frente a un sistema contemporáneo que intenta reducir el arte a una simple mercancía.

“El MUAC busca que los jóvenes comprendan cómo la estética puede ser una trinchera para la justicia social y el cuestionamiento del poder”, indicó.

La muestra recorre momentos icónicos, como la X Bienal de Jóvenes de París en 1977, donde México fue representado por cuatro grupos vanguardistas.

Aquel evento consolidó el movimiento grupal al otorgar visibilidad institucional a prácticas que desafiaban las normas de producción y circulación artística vigentes; entre los protagonistas destacan nombres como Proceso Pentágono, que denunció la tortura y la represión de la Operación Cóndor en América Latina.

Explicó que otro grupo fundamental presente es Suma, cuya obra reinterpretaba los lenguajes urbanos y la gráfica callejera para intervenir el espacio público de la ciudad.

Reveló que sus piezas compendian experiencias de trabajo en las bardas, “integrando críticas feroces a figuras del poder como el temido Arturo ”Negro" Durazo”.

Añadió que esta gráfica no buscaba la complacencia estética, sino la denuncia directa de la corrupción y el control estatal sobre la vida cotidiana.

Caminando por los salones del MUAC junto al reportero, expresó que El No-Grupo también ocupa un lugar destacado por su uso del humor y la ironía para cuestionar los modelos tradicionales del sistema artístico.

Con gestos como el envío de máscaras a París para que otros las usaran, desafiaron la exclusión y la solemnidad que sufrieron por parte de las instituciones culturales, señaló.

Su enfoque lúdico pero mordaz, manifestó, permitió abrir grietas en el discurso oficial y demostró que la risa también puede ser un arma de resistencia política.

González Solís señaló que la exposición integró la importancia del feminismo artístico, representado por colectividades como Polvo de Gallina Negra y Tlacuilas y Retrateras.

Estos grupos transformaron las normas de género y denunciaron estructuras patriarcales a través de performances míticos como la crítica a las tradicionales fiestas de quinceañeras.

Jaime González Solís también resaltó que traer estas experiencias al presente sin “domesticar su carga irreverente fue uno de los mayores desafíos curatoriales del proyecto”.

MUAC Una pieza más.

REACTIVAR EL PENSAMIENTO LIBRE

Afirmó que al ser el MUAC una institución universitaria, tiene la misión de preservar la memoria disidente sin traicionar la naturaleza rebelde de las obras originales.

“El museo se sitúa así en un lugar intermedio entre la custodia del patrimonio y la reactivación de un pensamiento libre y contestatario; la muestra incluye la reconstrucción de nueve piezas originales que, por su naturaleza efímera, se creían perdidas para siempre en el olvido histórico”.

Dijo que gracias a la colaboración de los artistas sobrevivientes y a un estudio riguroso de archivos, estas ambientaciones cobran vida frente al público que las aprecie.

Indicó que es una oportunidad única para ver, por primera vez en décadas, obras internacionales como las de la muestra "América en la Mira" de 1978.

El curador González Solís enfatizó que la exposición es una mirada al pasado, y una invitación a reflexionar sobre nuestra propia postura ante el presente.

“En un 2026 donde las instituciones enfrentan crisis de legitimidad, las preguntas que se hacían estos grupos hace medio siglo parecen cobrar nueva urgencia; el arte se revela, una vez más, como una herramienta capaz de desdibujar los límites entre la disciplina creativa y la conciencia de la acción”, expresó.

"Los Grupos y otras Revueltas Artísticas" es exhibida en las salas 4, 5, 6, 7 y 8 del MUAC hasta el 30 de agosto.

La muestra viene acompañada de un Folio MUAC y un catálogo académico que reúne ensayos de más de 20 investigadores y autores especializados.

González Solís comentó que espera que este proyecto histórico deje una huella duradera en la memoria colectiva y en la formación de los nuevos productores culturales mexicanos.

Finalmente, invitó a todos los sectores de la sociedad, especialmente a los jóvenes, a involucrarse con la cultura desde un punto de vista crítico.

“El privilegio de trabajar en una institución como la UNAM abre la posibilidad de generar preguntas que tengan efectos reales fuera del museo; esta exposición es, en esencia, un recordatorio de que la organización colectiva sigue siendo la mejor respuesta ante la violencia y el silenciamiento estatal”, culminó.

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