La fotografía puede convertirse en memoria, en testimonio y también en una forma de resistencia. Bajo esa premisa nace ¿Y qué?, un proyecto editorial que reúne retratos y relatos de mujeres pertenecientes al Colectivo Trans por la Libertad de Ser y Decidir, con el objetivo de mostrar sus vidas desde la dignidad, la diversidad y la voz propia.
El proyecto es resultado del trabajo del fotógrafo Alan Mozes y del impulsor de la iniciativa Rafael Fajer, quienes durante varios años construyeron una colaboración cercana con integrantes del colectivo para documentar historias que durante mucho tiempo han permanecido al margen de los espacios culturales y editoriales.
Más que un libro de fotografía, “¿Y qué?” se plantea como un ejercicio de memoria colectiva que busca generar conversación social sobre la identidad, la diversidad y los derechos de las personas trans en México.
Un encuentro que dio origen al proyecto
La semilla de este libro surgió de un encuentro casual que terminó transformándose en una colaboración profunda. Rafael Fajer conoció al colectivo en una clínica de salud en la alcaldía Iztapalapa, en la Ciudad de México, donde se realizaban actividades de atención y acompañamiento a mujeres trans.
Lo que encontró ahí fue una comunidad organizada que, además de apoyarse mutuamente, impulsaba iniciativas de prevención de salud, acompañamiento en procesos legales y trabajo comunitario.
“Me quedé muy impactado del trabajo y de la fuerza que ellas tenían”, recuerda Fajer al hablar de su primer acercamiento con el grupo.
A partir de ese momento decidió involucrarse con el colectivo, colaborando en diversas actividades sociales, desde brigadas comunitarias hasta apoyo en centros penitenciarios y entrega de despensas.

Ese contacto cercano con las historias personales de las integrantes del colectivo fue lo que despertó la idea de crear un proyecto editorial que permitiera amplificar sus voces.
“Me encantaría que la gente conociera un poco más de lo que hacen y de quiénes son realmente”, explica Fajer sobre el origen del libro.
Retratar con dignidad
Para desarrollar el proyecto visual se sumó el fotógrafo Alan Mozes, quien ha trabajado previamente con comunidades trans en distintas ciudades, incluida Nueva York.
Desde el inicio, Mozes planteó una premisa clara: el proyecto debía construirse desde la colaboración con las protagonistas y no desde una mirada externa que impusiera una narrativa.
“Fue muy importante presentar a las personas con dignidad, fuerza y orgullo”, explica el fotógrafo.
Durante más de cuatro años se realizaron sesiones fotográficas en distintos puntos de la Ciudad de México. El proceso fue deliberadamente sencillo: una cámara, una luz y la decisión de cada participante sobre cómo quería presentarse.

No había maquillistas ni estilistas, tampoco indicaciones estrictas sobre vestuario o pose.
Cada mujer elegía qué ropa usar, cómo posar y qué parte de su identidad quería mostrar frente a la cámara.
Para Mozes, ese enfoque permitió que las imágenes reflejaran autenticidad.
“Ellas trajeron lo que querían mostrar. Esa fue la base del proyecto”, explica.
El fotógrafo considera que el formato del libro también aporta una experiencia distinta para el público.
“A diferencia de una galería, un libro se mira en un espacio más íntimo. El lector se toma el tiempo de observar, de leer, de conocer las historias”, señala.

Un mosaico de historias
Uno de los aspectos centrales de “¿Y qué?” es que muestra la diversidad dentro de la propia comunidad trans.
Las historias reunidas en el libro pertenecen a mujeres de distintas edades, trayectorias y contextos de vida.
Entre ellas hay promotoras de salud, estilistas, artistas, activistas, trabajadoras sexuales, emprendedoras e incluso deportistas.
Para las integrantes del colectivo, esa pluralidad es uno de los principales mensajes del proyecto.
“Hay un mundo de mujeres trans diversas”, explican. “No todas somos lo que antes nos catalogaban”.

El libro también busca romper estereotipos que históricamente han limitado la representación de las personas trans en medios de comunicación y espacios culturales.
Durante la presentación del proyecto, varias de las participantes coincidieron en que la visibilidad es un paso fundamental para construir una sociedad más incluyente.
“Lo que aporta este libro es hacernos más visibles”, expresó una de ellas.
Para muchas de las mujeres que participaron en el proyecto, verse retratadas en las páginas del libro significó mucho más que aparecer en una publicación.
Representó un acto de reconocimiento personal y colectivo.

“Es la primera vez que contamos nuestras historias”, comentó una de las integrantes del colectivo.
Otra participante explicó que el proyecto le dejó una sensación de orgullo.
“Me siento muy orgullosa de ser una mujer trans y de participar en algo tan importante”.
Para algunas de ellas, el libro también representa la posibilidad de dejar un registro para el futuro.
“Para mí es algo muy especial porque digo: ya quedé en la historia, ya estoy en un libro”, relató una de las protagonistas.
Arte, activismo y memoria
Más allá de su dimensión artística, “¿Y qué?” se plantea como una herramienta para fomentar el diálogo social.
En un contexto donde las personas trans continúan enfrentando discriminación, violencia y exclusión, proyectos culturales como este buscan abrir espacios de conversación y empatía.
Rafael Fajer considera que iniciativas de este tipo pueden ayudar a generar cambios en la percepción social.
“Proyectos como este son la punta de lanza para la visibilidad y para pelear por los derechos que cualquier persona debería tener”, señala.
Para Alan Mozes, el mayor logro del proyecto no está únicamente en las fotografías o en la publicación del libro, sino en el proceso que permitió a las participantes sentirse vistas y escuchadas.
“Creo que este proyecto hizo que la gente se sintiera vista”, afirma.
Existir con libertad
Al final, el título del libro funciona también como una declaración de principios.
“¿Y qué?” plantea una pregunta que durante años ha acompañado a muchas personas trans frente al juicio social.
Pero en este caso, la pregunta se convierte en una afirmación de identidad.
Un recordatorio de que cada persona tiene derecho a vivir, expresarse y construir su historia con libertad.
A través de retratos y testimonios, el libro propone mirar más allá de los prejuicios y reconocer la humanidad compartida.
Porque, como coinciden sus creadores y protagonistas, lo que está en juego no es solo la visibilidad de una comunidad, sino la dignidad de todas las personas.