Cultura

Es la historia de Yolotzin, niña de 9 años que le gusta jugar futbol y tiene el don de ser nahual por lo que debe enfrentar los prejuicios y el patriarcado

“Nahuala” narra la lucha por la igualdad y erradicación de violencia contra mujeres

Teatro. “Nahuala” se presenta este domingo 22 a las a las 13:00 horas en el Teatro El Galeón en el marco del 18 Maratón de Teatro para niños y jóvenes.

“Nahuala”, de Astillero Teatro” cuenta la historia de Yolotzin, una niña de 9 años de edad, oriunda de Milpa Alta, quien debe enfrentar a su abuelo Seferino, representante del entorno patriarcal, para iniciarse como nahual, algo que, en el imaginario popular sólo está destinado a los hombres. En este proceso, Pancha, su abuela, y Concha, su mamá, serán fundamentales: La primera como maestra, y la segunda, como cómplice en esa lucha por la igualdad, el reconocimiento y ejercicio de sus derechos, así como en su camino para vivir una vida libre de violencia.

“Astillero Teatro se ha construido en escenarios diversos: desde espacios académicos y culturales de gran prestigio hasta comunidades rurales donde la vida cotidiana se entrelaza con la tradición, considero que esto nos ha permitido desarrollar una visión amplia y profunda sobre las realidades sociales de nuestro país y hemos aprendido que el machismo y la violencia de género no son fenómenos aislados.” Dice María Teresa Adalid productora de la compañía.

Milpa Alta es un territorio donde el tiempo tiene otra textura: donde las leyes de los pueblos originarios siguen trazando los límites de lo permitido, y donde el rol de las mujeres en muchos casos sigue siendo excluidas incluso de algo tan simple como un partido de futbol o de la mesa donde se toman las decisiones.

“Por eso consideramos de suma importancia dialogar directamente con la comunidad acerca del machismo y la violencia de género, partiendo de sus propias tradiciones y escenarios cotidianos: las nopaleras, las milpas, la herbolaria y la vestimenta típica, el chincuete, la faja de labor y los tlacoyales. Desde estos símbolos de identidad, buscamos transmitir un mensaje claro: hombres y mujeres deben convivir con equidad y respeto”.

La compañía se asesoró de los cronistas de Milpa Alta, con maestros y traductores oficiales del náhuatl como el maestro Inocente Morales Baranda (+), para que las palabras que habitaran la dramaturgia hecha por Oswaldo Valdovinos fueran fieles a la traducción.

“Tomamos la figura del nahual no como criatura de transformación física, sino como persona de conocimiento profundo para hacer visible algo que la tradición ha invisibilizado: ese rol ha sido exclusivo de los hombres”.

CULTURA Y TRADICIONES

Así la propuesta no solo habla de equidad de género. Es también un acto de misticismo, de rescate de las lenguas originarias y de devolverle a una comunidad su propia imagen, pero esta vez, en un marco completo.

“Lo más brutal en general son los silencios cómplices, porque protegen a los agresores, esta cultura de la negación que se da tanto en el país bajo la lógica del “qué van a decir”, la reputación de la familia por encima de la verdad de la víctima esto se da en absolutamente todos los lugares, por eso muchas mujeres prefieren abrazar su rol antes que arriesgarse a ser juzgadas, señaladas, expulsadas del único lugar que conocen como hogar o familia, aparte de esto las Instituciones muchas veces no responden y esto refuerza la idea de que es mejor no denunciar” dice la productora.

La educación temprana es reconocida por UNESCO y autoridades mexicanas como la herramienta más poderosa para erradicar la violencia de género.

“Las cifras muestran que, pese a los esfuerzos, la violencia de género en general no disminuye. Por eso es urgente educar desde la infancia y trabajar desde las tradiciones comunitarias para transformar las normas culturales que sostienen el machismo. Es vital hablar con las infancias de estos temas porque la normalización del machismo desde la niñez perpetúa los silencios cómplices y la impunidad.Sin educación en equidad, las estadísticas de violencia seguirán disparándose en cada generación”.

En este sentido el teatro también funge como una herramienta de cohesión social y como catalizador de la transformación social y prevención.

“A través del teatro los niños reconocen las conductas machistas. Tenemos algunas anécdotas, aplauden en ciertas escenas, sienten alivio, o lanzan comentarios: eso no está bien, tú si puedes jugar futbol, las niñas y los niños somos iguales, son opiniones espontáneas durante la función y en nuestro paso por las comunidades esperamos al menos sembrar la semilla de reflexión, de cuestionar, de ver que hay posibilidades aún dentro de su entorno”.

Astillero Teatro celebra este año sus más de veinte años de trayectoria en todo tipo de escenarios nacionales e internacionales.

“Hemos lidiado con prácticamente todo, hasta que nos vean tan autosuficientes que piensen que la libramos y no es así. Nuestra experiencia y trayectoria nos han permitido consolidar metodologías sólidas, pero no significa que no necesitemos recursos para sostener y ampliar nuestras estrategias. Al contrario: cada recurso que recibimos se convierte en un catalizador que multiplica nuestro impacto en la comunidad, nuestras producciones no se quedan llenándose de polvo en alguna bodega, ni son de una temporada, todas salen de los mejores teatros hasta las comunidades más alejadas y sobre todo actualmente que todo viene a cuenta gotas ha sido un reto tremendo seguir sosteniéndonos, por eso también es importante celebrar y reconocer ese esfuerzo” finaliza la productora.

“Nahuala” obra ganadora en la categoría residencias de Teatro Comunitario de la programación de Teatro para niñas, niños y jóvenes 2019-2020, se presenta el domingo 22 de marzo a las 13:00 horas en el Teatro El Galeón en el marco del 18 Maratón de Teatro para niños y jóvenes del Instituto Nacional de Bellas Artes.

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