Cultura

“I Bienal de Pintura BICU”. Hasta septiembre 6, Museo Morelense de Arte Contemporáneo Juan Soriano, MMAC, Cuernavaca. www.mmacjs.com

Potencial de la Bienal BICU

Argenetic Entrega de premios en el Museo Morelense de Arte Contemporáneo e inauguración de la Bienal BICU. Arriba, lo 3 premiados: Primer lugar, Pamela Zubillaga por la obra Arturo; Segundo Lugar, Manolo Garibay, por Martín Cortés y Martín Cortés pisan Cuauhnáhuac y Tercer Lugar, Alonso Galera por La Ciudad de los Espejos, Abajo, se ven otras obras seleccionadas: Chuyasso, El Aleph, Grecia Flores, Acepto, Itziar Giner, A Veces una Boca Inmensa , Aparece, Devora Todo y Deja un Paisaje en Suspenso. La Hora del Lobo y de Alejandro Gómez Zaldívar, Tío Malo; todas estas obras son del 2026, y están expuestas junto a otras pinturas, como la de Javier de la Garza, Divinidad, 1991 y arriba de este, John Spencer, Sin Título, 1960. (Fotos Eduardo Egea)

La primera Bienal de Pintura BICU fue convocada (Marzo,6-Abril,15, 2026), por la Fundación y Colección Griselda Hurtado en colaboración con el Museo Morelense de Arte Contemporáneo, MMAC, dirigido por Cristo Contel. Montserrat Orellana, Secretaria de Cultura del Estado de Morelos, co-inauguró el 26 de junio 40 obras de 37 artistas de entre 197 que enviaron 285 obras. Enfocada en artistas nacionales o extranjeros residentes en Morelos por al menos 5 años, el jurado, la galerista, Eréndira Esquivel y los artistas Roberto Turnbull y Luis Hampshire, otorgaron 3 premios de 50,000, 30,000 y 20,000 pesos y cinco menciones.

Ideada como plataforma “para pensar la pintura desde su expansión contemporánea”, y donde cabe interdisciplina y experimentación, las obras ganadoras de esta Bienal formarán parte de la Colección Griselda Hurtado, que busca reunir, preservar y difundir al devenir histórico y emergente del arte morelense. BICU funciona tanto por Convocatoria como por Invitación, ya que en esta edición se alternan artistas concursantes con maestros invitados originarios o residentes del Estado de Morelos como John Spencer (1928-2005), Magali Lara, Javier de la Garza y Aurora Pellizzi. 

La Bienal BICU tiene el potencial de articular al MMAC y la escena del arte morelense con el ecosistema artístico de la cercana Ciudad de México —como ya ha sido hecho sin obstáculos por la distancia, por el lejano Museo MARCO de Monterrey. Sí Michoacán cuenta con el icónico Festival Internacional de Cine de Morelia, FICM, ¿Por qué Cuernavaca no puede con la Bienal de Pintura BICU contrarrestar al provincianismo de la Bienal Alfredo Zalce, al elitismo de la reciente Bienal de Yucatán 2026-27 impulsada por Abraham Cruzvillegas, Catherine Petitgas y Daniela Pérez, y el sempiterno extravío burocrático de la Bienal Rufino Tamayo?, completando así a la Bienal FEMSA y la intermitente Bienal InSite.

A pesar de su exitosa primera edición y apropiada selección de obra, el peligro de BICU es limitarse en ser sólo un certamen local, ¿Cómo podría seguir impulsando la Bienal BICU al arte morelense sin estancarse?: Volver como una convocatoria nacional a BICU y eventualmente transformarla en global; aumentar los montos de los premios al conjugar a otros patrocinios privados y del gobierno apuntando a que la Colección Griselda Hurtado y las diversas generaciones de ganadores de BICU se sumen al acervo del MMAC, para que así esta Bienal al consolidarse beneficie al arte y pintura morelense y nacional al revelarse BICU como inevitable sucesora de un legado olvidado impulsado por Marta Palau (1934-2002): El de las tres ediciones de Cinco Continentes y una Ciudad: Salón Internacional de Pintura, 1998-2000.

IG: @egea.eduardo

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