Máximo Reconocimiento a Creación y Salvaguarda
Vivimos una deshumanización y crecimiento desmesurado de las ciudades; urge cambio de paradigma que integre naturaleza con la vida urbana, señala Schjetnan —

Para reconocer las talentosas, fructíferas trayectorias y aportaciones al desarrollo de la arquitectura y la preservación del patrimonio cultural de México, el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), entregó las Medallas Bellas Artes 2026 en Arquitectura y Patrimonio a Mario Schjetnan Garduño y Ricardo Prado Núñez.
En la emotiva ceremonia Alejandra de la Paz Nájera, directora general del INBAL, dijo que las preseas otorgadas “constituyen las máximas distinciones que concede el instituto a quienes, mediante su obra, conocimiento y trayectoria, realizan aportaciones destacadas al desarrollo de la arquitectura y a la preservación del patrimonio cultural de México”.
En una llena Sala Manual M. Ponce de la Catedral de las Artes, se refirió a la obra de Schjetnan Garduñocomo arquitecto y paisajista, y de Ricardo Prado Núñez, como conservador y restaurador patrimonial.
Sobre el primero resaltó sus 50 años de trayectoria en la arquitectura de paisaje, sus aportaciones al diseño urbano y la creación de espacios públicos, con proyectos como el Parque Ecológico de Xochimilco, el Parque Bicentenario y el Parque La Mexicana.
Alejandra de la Paz también resaltó la tarea académica de Schjetnan Garduño y su contribución a la formación de nuevas generaciones desde las aulas.
De Ricardo Prado Núñez enalteció su trayectoria dedicada al estudio, conservación y restauración de los monumentos artísticos e históricos de México, y su labor docente en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde contribuye a la formación de especialistas en conservación y restauración arquitectónica.
La titular del INBAL afirmó que ambas trayectorias confirman la tarea arquitectónica como “forjdora de ciudadanía y sentido de pertenencia; mientras una visión transforma el entorno natural en un punto de encuentro comunitario, la otra asume la salvaguarda de la historia como un deber cívico”.
Crisis Ambiental e Inequidad Urbana
En su oportunidad, tras recibir la Medalla Bellas Artes Mario Schjetnan Garduño pronunció un emotivo discurso para criticar aspectos del actual desarrollo urbano y ambiental.
Afirmó que “vivimos una deshumanización y crecimiento desmesurado de las ciudades; con una crisis ambiental severa, con impactos del cambio climático y el calentamiento global”.
Luego resaltó la inequidad en la distribución del espacio público, donde “existe una desigualdad inaceptable en la disponibilidad de áreas verdes y abiertas tanto en las zonas urbanas centrales como en las periféricas”.
También habló sobre “el desequilibrio vegetal e hídrico entre la infraestructura de la ciudad y el espacio construido”.
Mario Schjetnan Garduño urgió a un cambio de paradigma desde la concepción tradicional de desarrollo y progreso, “que integre a la naturaleza con la vida urbana a través de la arquitectura de paisaje y el diseño ambiental sustentable”.

Enseguida rememoró a sus maestros de la UNAM, especialmente a Luis Barragán, y a sus padres, Margarita Garduño y Mario Shetland Dantin, a sus compañeros, hijas, yernos, nietos y su Esposa Irma, en quien emotivamente reconoció a su “compañera de vida”.
Añadió que “todo premio y, en particular, uno de este nivel, lleva un mensaje implícito, y agradeció al jurado por reconocer a la arquitectura de paisaje y al diseño urbano ambiental en un momento marcado por los desafíos que enfrentan las ciudades, como la crisis ambiental y el crecimiento urbano.
Orgullo por Herencia Arquitectónica Nacional
Al recibir la Medalla Bellas Artes, Ricardo Prado Núñez ofreció un mensaje breve guiado por la máxima de Baltasar Gracián “lo bueno y breve, dos veces bueno”, y articuló sus palabras alrededor de tres ejes temáticos; gratitud y trabajo interdisciplinario, labor docente y preservación del patrimonio, y la lucha del restaurador.
El Maestro resaltó la importancia de inculcar en sus alumnos el orgullo por la herencia arquitectónica del país, desde los conventos del siglo XVI hasta las edificaciones del siglo XX”.
Enseguida llamó a reflexionar sobre “la falta de lógica en destruir o vandalizar con pintas un patrimonio tan valioso en lugar de conservarlo
Finalmente, Ricardo Prado Núñez agradeció a las instituciones de cultura mexicanas el otorgamiento de la Medalla Bellas Artes, así como a su Familia, su finada Esposa, Maestros, su hija, “nuero”, y compañeros de oficio.

Una mañana para recordar, con la congruencia de ambos galardonados que, siendo grandes Arquitectos, también supieron diseñar, estructurar y construir una Familia, Matrimonio, con hijos y nietos, algunos de ellos presentes ayer para conmemorar al Abuelo constructor, un rol tan excelso como las Bellas Artes.
INBAL Honra la Visión Urbana de Mario Schjetnan y la Custodia Patrimonial de Ricardo Prado