
La Ópera de Bellas Artes inicia su temporada presencial con la cantata “David penitente K” y la Sinfonía n.° 41 Júpiter, que se presentarán este jueves 7 de abril a las 20:00 horas y el domingo 10 a las 17:00 en la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes.
"Son dos partituras hermanadas por la madurez compositiva de Mozart, distanciadas apenas por 3 años en el estreno entre una y otra", comenta Iván López Reynoso, director titular de la Orquesta del Teatro de Bellas Artes.
En conferencia de prensa, el director explica que “David penitente” es una obra muy importante, aunque poco representada, de Wolfgang Amadeus Mozart. El texto está basado en la traducción de Saverio Mattei de diversos pasajes del Antiguo Testamento. Fue estrenada el 13 de marzo de 1785 en el Teatro Imperial de la Corte de la capital austriaca.
“Júpiter” es la última sinfonía y la de mayor duración compuesta por Mozart en 1788. Se le considerada una de las obras cúspide de todos los tiempos en su rubro por su carácter majestuoso, triunfal y solemne.
“Este concierto estaba planeado para el mes de febrero, pero se pospuso. Prácticamente con esto damos inicio a las actividades presenciales de la Compañía Nacional de Ópera que inician de forma concertística, pero tendrán en su desarrollo otros programas operísticos”, señala Alonso Escalante, director artístico de la ópera de Bellas Artes.
Destaca que el aforo del recinto estará al 100%, lo cual permite vislumbrar un panorama más benigno para actividades en el escenario.
DAVID PENITENTE.
Iván Reynoso comenta que esta partitura se conforma con música que Mozart escribió para una obra previa, la "gran misa en do menor", una de sus composiciones más interpretadas después del réquiem.
Sin embargo, el “David penitente” incluye 3 números inéditos que no forman parte de la misa, como el aria de la primer soprano, el tenor y la cadena del coro final.
"Me parece exitoso que llegara a reutilizar su música con un texto diferente. Nos muestra la gran versatilidad de su música".
Subraya que una característica particular de estas piezas es su clara intención de un lenguaje compositivo más moderno y profundo que busca virtuosismo en el gran lucimiento vocal.
"Dadas las características de esta obra me parece que cada solista que hemos invitado es perfecto para este repertorio”, apunta Alonso Escalante.
Participarán la Orquesta y Coro del Teatro de Bellas Artes, además de tres jóvenes solistas nacionales: las sopranos Anabel de la Mora y Luisa Mordel, y el tenor Efraín Corralejo. La dirección orquestadora estará a cargo de Iván López Reynoso, y Luis Manuel Sánchez fungirá como director huésped del Coro.
“En mis inicios tuve acercamiento a esta partitura y es una obra a la que le tengo mucho cariño. Me remonta a donde comencé y ahora hacerla en el Palacio de Bellas Artes me causa mucha emoción”, añade por su parte la soprano Anabel de la Mora.
Expresa felicidad de poder abordar la partitura completa pues anteriormente había realizado solo algunos números.
TRANSMISIÓN EN VIVO.
El concierto del 10 de abril será transmitido en vivo a través de la plataforma de la Secretaría de Cultura (contigoenladistancia.cultura.gob.mx), de las redes sociales del INBAL (/INBAmx) y de la Compañía Nacional de Ópera (/operainbal), en el marco de la estrategia “Contigo en la distancia”.
Habrá un estricto apego a las medidas de protección, las cuales consisten en la instalación de un filtro con tapete desinfectante, aplicación de gel antibacterial, revisión de la temperatura que no rebase los 37.5oC, uso obligatorio de cubrebocas dentro del recinto y respeto a la sana distancia.
El aforo de la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes volverá a ser de 100 por ciento de su capacidad y el programa de mano estará disponible a través de un código QR en la entrada del inmueble.
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