
El cantautor originario de Villahermosa, Tabasco, Luiz Picazo, presenta un material de 10 canciones en el que conviven la ironía, la vulnerabilidad, el desamor, la nostalgia y una honestidad emocional que, lejos de esconder los sentimientos, los coloca en el centro de la conversación.
El álbum fue producido por 3KMKZ Music —Los Kamikaze— y grabado en Ciudad de México. Su lanzamiento ocurrió el 24 de abril de 2026 y representa, de acuerdo con el material de prensa, la declaración artística más completa de Picazo hasta ahora.
Pero hay una razón por la que el músico decidió llamar No Sentimental a un álbum que, paradójicamente, habla tanto de emociones.
En entrevista con Crónica, Luis Picazo explicó que el título comenzó prácticamente como una broma entre las personas que conocían una de las canciones.
“Empezó como un chiste entre los que conocían la canción, porque es un track”, recordó el músico.
Sin embargo, conforme avanzó el proceso creativo, Picazo descubrió que esas dos palabras podían resumir perfectamente lo que estaba construyendo.
“Al final pensé que englobaba todo el álbum”, explicó.
La contradicción era, precisamente, lo que le interesaba.
“Es excesivamente sentimental, pero por qué no, mejor decir, ‘no sentimental’”, comentó.
La idea también tiene relación con algunos de los artistas que han influido en su manera de entender la música, entre ellos Lou Reed y Bob Dylan.
Picazo identifica en ellos una especie de máscara de aparente indiferencia que contrasta con la sensibilidad de muchas de sus canciones.
“Tienen como que esta máscara de ‘yo no soy sentimental’, ¿no? Pero tú pones una canción de ellos y es excesivamente cursi”, señaló.
Esa ironía terminó trasladándose a su propio proyecto.
Y es ahí donde No Sentimental empieza a adquirir una personalidad particular: no se trata de negar las emociones, sino de observarlas con cierta distancia, sarcasmo e incluso sentido del humor.
“Los humanos nos gusta como reírnos de nuestras tragedias”, dijo Picazo.
El punto de partida de No Sentimental también estuvo relacionado con un momento personal complicado.
La primera canción que compuso para el álbum fue “Euphoria”, una pieza que nació mientras atravesaba una etapa de monotonía y cuestionamientos creativos.
Picazo contó que se encontraba en una especie de comodidad que, paradójicamente, comenzaba a desgastarlo.
“Al ser una persona creativa como que te drena, ¿sabes? Como que empiezas a sentir como que ya no hay más que dar”, explicó.
La canción surgió mientras veía la serie Euphoria, particularmente el final de su segunda temporada.
El músico encontró un reflejo de su propio estado emocional en uno de los personajes y utilizó esa identificación como punto de partida para escribir.
A partir de ahí, las letras comenzaron a volverse cada vez más personales.
El proceso creativo también implicó modificar algunos de sus hábitos.
Picazo comenzó a componer por las mañanas, algo que antes no acostumbraba hacer.
Hasta entonces, buena parte de su rutina creativa estaba relacionada con las noches, los desvelos y una dinámica que, con el paso del tiempo, comenzó a resultarle poco saludable.
“Empecé a componer en la mañana, de ahí salió la canción ‘Despertar’”, relató.
El cambio de horario no fue únicamente una decisión práctica. También terminó modificando la manera en que se relacionaba con sus propias ideas.
Aparecieron preguntas existenciales, inseguridades y reflexiones sobre la transformación que había experimentado desde la publicación de su primer álbum.
Antes de dedicarse de lleno a construir su proyecto musical, Picazo se describe como una persona introvertida y callada.
Pero publicar música, presentarse frente a otras personas y comenzar a desarrollar una identidad artística cambió también la percepción que tenía de sí mismo.
“De una persona que antes era muy introvertido, que era calladito y de la nada empieza a hacer música y todo eso como que cambia mucho la percepción”, explicó.
Ese proceso terminó reflejándose en sus canciones.
Uno de los ejemplos es “Buenos Aires”, que forma parte del universo emocional del álbum y está relacionada con esas inseguridades y cuestionamientos que comenzaron a aparecer durante el proceso.
Por eso, aunque No Sentimental puede escucharse como una colección de canciones sobre relaciones, nostalgia o tristeza, para su creador representa algo más cercano a un registro personal.
“Sí parte mucho de definitivamente es un álbum personal”, afirmó.
Incluso Euphoria, que nació a partir de la identificación con una serie de televisión, terminó adquiriendo una lectura autobiográfica.
“Puedo visitar el pasado y decir, ‘ok, pues la estaba pasando muy mal como el personaje de esa serie’”, explicó.
La melancolía como hilo conductor
Canciones como “Labios Rojos”, “Despertar”, “Estrella” y “Revolver” forman parte de este recorrido.
Aunque cada una tiene su propia historia, Picazo identifica una emoción común que atraviesa el álbum completo: la melancolía.
“Yo creo que todo el álbum representa la melancolía”, dijo.
Para construir esa atmósfera, el músico también encontró inspiración en la idea de los álbumes conceptuales.
Su intención era que las canciones no funcionaran únicamente de manera individual, sino que pudieran entenderse como capítulos de una misma historia.
Entre las influencias que menciona está Frank Sinatra y la concepción de un disco completamente atravesado por la melancolía, la nostalgia y la tristeza.
Esta búsqueda conceptual es importante para entender No Sentimental, porque el álbum no está pensado simplemente como una lista de canciones independientes.
Picazo quiere que el escucha lo recorra completo.
De “Resplandor” a “No Sentimental”: abrirse a nuevos sonidos
El segundo álbum de Luis Picazo llega después de “Resplandor”, su debut publicado en 2022 y un proyecto marcado en buena medida por las experiencias personales que vivió durante la pandemia.
Cuatro años después, el músico reconoce que hubo una diferencia importante entre ambos procesos.
Si en el primer álbum estaba mucho más encerrado en su propio universo musical, para No Sentimental decidió abrirse.
“Me hace falta como abrirme un poco más, mentalmente hablando, y escuchar diferentes géneros, ver qué está sucediendo a mi alrededor”, explicó.
Esa apertura también se reflejó directamente en las canciones.
El álbum incorpora elementos de distintos géneros, incluyendo sonidos regionales.
Picazo menciona que experimentó con docerola, sireño y regional, además de explorar terrenos cercanos al pop.
Pero esa experimentación no significó abandonar su identidad.
El músico mantiene como punto de referencia una estética que él mismo define como folk-pop.
“Al final mantener esa línea que venía trabajando desde el inicio, que es como el folk. Me gusta llamarlo folk-pop”, señaló.
Para él, experimentar con otros géneros también fue una manera de crecer personalmente.
“Me ha ayudado a mí a ser un poco más abierto. Definitivamente me considero una persona más optimista de lo que era antes”, afirmó.
Una de las imágenes más interesantes que Picazo utiliza para describir No Sentimental es la de un diario.
El álbum, explica, registra una etapa de su vida que ahora puede observar desde cierta distancia.
“Lo veo como un tipo de terapia, incluso como que lo veo como un diario, que ya lo cerré, y ahora ya lo estoy mostrando al mundo como un libro”, dijo.
La metáfora resume buena parte del proceso.
Primero estuvieron las experiencias personales.
Después vino la escritura.
Luego la grabación.
Y finalmente, la decisión de compartir esas emociones con otras personas.
El resultado es un álbum que permite al compositor mirar hacia atrás sin necesariamente quedarse atrapado en ese momento.
Los Kamikaze y la apuesta por experimentar
La producción de No Sentimental estuvo a cargo de 3KMKZ Music, conocidos como Los Kamikaze.
Para Picazo, trabajar con ellos fue también una experiencia de aprendizaje.
“Son tres productores que admiro mucho y que son muy respetados en la industria”, comentó.
El proceso creativo lo llevó a descubrir nuevas posibilidades y a cuestionar la idea de permanecer dentro de un único género.
“Fue lindo, fue enriquecedor para mí, aprendí mucho de ellos”, señaló.
Además, encontró coincidencias con los productores en una idea que terminó siendo fundamental para el álbum: abrirse a nuevas influencias.
“Ellos también tienen como que esta mentalidad de, pues, ábrete a más géneros, ¿no? Trata de no quedarte en un solo sitio”, explicó.
Quizá uno de los aspectos más interesantes del álbum está en su relación con la masculinidad.
El título puede entenderse como una broma, una ironía hacia quienes consideran “cursi” la música romántica, pero también como una crítica a una idea social mucho más profunda.
Durante la entrevista, Picazo habló sobre la expectativa de que los hombres deben mostrarse fuertes y evitar expresar vulnerabilidad.
“Siempre se ha caracterizado al hombre como alguien que no puede llorar, que no puede ser sensible”, afirmó.
El músico considera que No Sentimental puede funcionar como un retrato de esa contradicción.
Por un lado, están las canciones tristes, románticas y de desamor.
Por otro, está la etiqueta de quien aparentemente no quiere mostrarse sentimental.
“Sí, canto cosas tristes, pero son de desamor, cosas románticas”, explicó.
Por eso, el nombre del álbum también funciona como una especie de provocación.
“Las palabras como el título ‘No Sentimental’ se prestan como para varias cosas”, señaló.
Puede ser sarcasmo.
Puede ser crítica.
Puede ser una burla.
Pero también puede ser una manera de cuestionar una sociedad que todavía espera que los hombres oculten lo que sienten.
“La sociedad [...] cree que el hombre no llora y que el hombre no puede sentirse mal y no se puede como que expresar por medio de arte”, apuntó.

Un disco para quienes también se sienten solos
Al final, sin embargo, toda la complejidad conceptual del álbum desemboca en algo mucho más sencillo: la necesidad de conectar con otras personas.
Picazo quiere que quien escuche No Sentimental pueda encontrar al menos una canción con la que se identifique.
“Estoy seguro que va a haber una canción en la que se pueden encontrar”, aseguró.
Y esa conexión tiene para él un sentido particular.
“La música al final me gusta pensar que es para abrazar a esa gente que se siente triste, que se siente sola”, dijo.
Quizá ahí está la verdadera paradoja de No Sentimental.
Un disco que lleva por título una negación de los sentimientos termina siendo, en realidad, una invitación a reconocerlos.
La ironía funciona como puerta de entrada, pero detrás aparecen la melancolía, la vulnerabilidad, la nostalgia, el desamor y la necesidad de sentirse acompañado.
Luis Picazo comenzó este proyecto desde una etapa de monotonía y cuestionamientos personales. Lo terminó con una percepción distinta de sí mismo: más abierto, más dispuesto a experimentar y, según sus propias palabras, más optimista.
Por eso No Sentimental puede entenderse como algo más que su segundo álbum.
Es el registro de una etapa que el músico necesitaba atravesar, escribir y finalmente cerrar.
Un diario convertido en libro.
Una historia que comienza con la melancolía y termina con la posibilidad de darle vuelta a la página.