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Las autoridades federales determinaron la suspensión temporal total de las actividades asociadas a las descargas de aguas residuales de la empresa

Profepa clausura alcoholera por contaminación en afluentes del Papaloapan

Contaminación en Río Papaloapan y Río Limón en Veracruz

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) informó la detección de indicios de contaminación ambiental presuntamente relacionados con las operaciones del Complejo Agroindustrial de Santander, tras las inspecciones realizadas junto con la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y la Procuraduría Estatal de Protección al Medio Ambiente (PMA), a raíz de la mortandad masiva de peces registrada en cuerpos de agua vinculados con la cuenca del río Papaloapan en Veracruz.

Ante las anomalías encontradas, la Profepa determinó el 21 de junio la clausura temporal total de las actividades asociadas a las descargas de aguas residuales de la empresa alcoholera y ordenó la aplicación inmediata de medidas para la caracterización y saneamiento del terreno donde habitualmente son depositados sus residuos.

La medida fue puesta en marcha después de una nueva inspección efectuada el 20 de junio, durante la cual las autoridades federales evaluaron las condiciones de operación de la planta y su posible vínculo con la muerte de miles de peces en el Río Limón, afluente conectado al sistema hidrológico del Papaloapan.

Durante la visita, los inspectores localizaron un ducto utilizado para transportar vinaza, residuo derivado de la producción de alcohol, hacia un predio destinado al riego de cultivos de caña. No obstante, se constató que las descargas se realizaban directamente sobre suelo natural en una zona cercana a un arroyo que desemboca en el Río Limón.

La Profepa advirtió que las descargas de aguas residuales sobre suelo natural pueden ocasionar daños ambientales y afectar los cuerpos de agua cercanos.

A su vez, la Conagua reveló que llevará a cabo nuevas tomas de muestras tanto en las instalaciones de la empresa como en el arroyo contiguo, con el fin de medir parámetros como el oxígeno disuelto y determinar si los residuos alcanzaron el cauce que conecta con el Río Limón.

Aunque la compañía posee un permiso vigente hasta 2028 para disponer aguas residuales en terrenos agrícolas, las autoridades federales analizan si las condiciones en las que se efectuaron las descargas incumplieron la normativa ambiental y ocasionaron afectaciones al ecosistema acuático.

La Profepa señaló que desde el 17 de junio mantiene labores de inspección en la zona, entre las que destacan la georreferenciación de diversos puntos de descarga localizados fuera del predio industrial, mismos que fueron incorporados a los análisis técnicos y a los muestreos ambientales.

La Crónica de Hoy 2026

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