
La Ciudad de México inició la entrega del primer apoyo económico a 250 proyectos de colectividades juveniles mediante el Programa Juventudes Autogestivas para la Transformación, una iniciativa destinada a fomentar la participación activa de los jóvenes en la transformación social, cultural y ambiental de la capital.
El programa, que arrancó con la presencia de la Jefa de Gobierno Clara Brugada, contempla proyectos que van desde iniciativas culturales hasta acciones de preservación ambiental, con la premisa de que la juventud pueda “transformar su realidad” de manera colectiva.
De los casi 500 proyectos recibidos, 250 fueron seleccionados para recibir apoyo económico, asegurando que cada propuesta cumpla con el objetivo de generar un beneficio comunitario.
Impulso a la participación juvenil
La jefa de Gobierno señaló que este programa sirve como un instrumento para garantizar que las ideas de los jóvenes se conviertan en acciones concretas.
“Hoy es un día especial, porque estamos avanzando en uno de los programas más importantes para esta ciudad: lograr que los jóvenes puedan participar para transformar, siendo apoyados”, dijo.
De los proyectos seleccionados, 99 son de índole cultural, 43 se centran en temas ambientales y territoriales, y el resto abarca diversas causas sociales.
La diversidad de los proyectos refleja el interés de las juventudes por involucrarse activamente en la mejora de su ciudad, desde la protección de áreas naturales hasta la promoción de la cultura en comunidades históricamente apartadas.
Experiencias de transformación comunitaria
Durante el evento, varios colectivos presentaron sus proyectos. El Colectivo Relevo Generacional Xochimilco, por ejemplo, desarrollará “Cine Itinerante RGX”, un programa de proyección de cortometrajes y largometrajes con incidencia cultural en pueblos y barrios originarios de Xochimilco. Busca generar un espacio de diálogo y reflexión colectiva sobre temas sociales complejos, al tiempo que fortalece la cohesión comunitaria.
Otro ejemplo fue la Asociación Parlamentaria Partidista (APA), que impulsará proyectos ambientales con un enfoque de cooperación y empoderamiento juvenil.
“Hoy estamos legitimando una nueva forma de hacer política juvenil, donde el diálogo vence la confrontación y la diversidad se convierte en fortaleza”, aseguró Itzayana López Castillo, representante del colectivo.
El Colectivo Atzincalpulli, de Mixquic, se enfocará en la observación de aves en humedales y la realización de paseos ecoturísticos para generar conciencia ambiental entre la comunidad y los visitantes.
“Creemos que no podemos cuidar algo que no conocemos. Queremos preservar nuestras especies y tradiciones, y enseñar a las nuevas generaciones la importancia de la educación ambiental”, indicó María Ramírez, miembro del colectivo.
Programa con raíces en la experiencia personal
Clara Brugada compartió también su experiencia personal como joven impulsora de cambios sociales en comunidades con rezago. Relató cómo en su adolescencia en Chiapas y más tarde en la Ciudad de México participó en proyectos educativos y de desarrollo comunitario en San Miguel Teotongo, Iztapalapa, desde la apertura de escuelas hasta la creación del primer comedor popular autogestivo del país.
Estas experiencias, dijo, le permitieron comprender la importancia de la organización colectiva y la participación de la juventud en la transformación de su entorno.
“Este programa confía en ustedes, jóvenes; mujeres, hombres, de todas las expresiones. Aquí se respeta su propuesta, pero queremos que se eche a andar bien, con honestidad y haciendo que cada peso pueda aprovecharse”, señaló Brugada, además de enfatizar que los recursos públicos destinados al programa son sagrados y deben usarse de manera transparente y colectiva.