
Los cables en desuso que permanecen suspendidos o abandonados en calles y avenidas de la Ciudad de México representan un riesgo adicional durante la temporada de lluvias, debido a que las precipitaciones y los fuertes vientos pueden provocar su caída y poner en peligro a peatones, ciclistas y automovilistas.
En la Ciudad de México existen alrededor de 30 mil toneladas de cableado suspendido, de las cuales aproximadamente 65 por ciento correspondería a infraestructura obsoleta o fuera de servicio, lo que representa cerca de 19 mil 500 toneladas de residuos que permanecen en calles y avenidas.
Ante este escenario, la bancada de Morena en el Congreso capitalino llamó a las 16 alcaldías a identificar el cableado obsoleto que permanece en la vía pública y realizar los dictámenes técnicos correspondientes para determinar las condiciones de riesgo y proceder con su retiro.
La legisladora promovente de la iniciativa, Ceci Vadillo, recordó que desde el pasado 23 de julio entraron en vigor reformas a las leyes de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil y de Desarrollo Urbano, impulsadas por ella, mediante las cuales se reconoce el cableado en desuso como un factor de riesgo urbano y de protección civil.
Sobre el cableado que no sirve, la diputada alertó que las lluvias torrenciales y los fuertes vientos intensifican el riesgo de su caída, por lo que consideró necesario que las autoridades aceleren la identificación de estos puntos.
La propuesta establece que las autoridades deberán identificar y emitir dictámenes técnicos respecto de sitios o inmuebles que alberguen cableado abandonado en la vía pública, con el objetivo de determinar las condiciones de riesgo y facilitar su retiro.
De acuerdo con información citada durante el planteamiento, el Gobierno de la Ciudad de México ha retirado más de 626 kilómetros de cableado obsoleto en 14 alcaldías durante los últimos años. Sin embargo, la problemática continúa debido a que, de acuerdo con la legisladora, empresas de telecomunicaciones, televisión restringida, internet y suministro eléctrico mantienen la práctica de instalar nuevas redes sin retirar infraestructura que ha quedado fuera de servicio.
En este sentido, Jorge Ortiz, asesor jurídico de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, señaló que una vez realizados los diagnósticos corresponderá a los propietarios de la infraestructura hacerse cargo de su retiro.
Entre ellos se encuentran empresas de telecomunicaciones, televisión restringida, internet y suministro eléctrico, además de organismos como la Comisión Federal de Electricidad, según explicó.
Vadillo Obregón sostuvo que la atención del cableado abandonado también debe considerarse como una medida de prevención ante posibles accidentes, al señalar que el artículo 14 de la Constitución de la Ciudad de México reconoce el derecho de las personas a vivir en un entorno seguro y contar con protección civil.
La legisladora insistió en que las alcaldías deben comenzar con la identificación de los puntos de mayor riesgo y aplicar las nuevas disposiciones para evitar que el cableado en desuso continúe acumulándose en la infraestructura urbana.