
La primera gran víctima política del escándalo Epstein ni siquiera conocía al pederasta con más contactos de dirigentes y personalidades mundiales del planeta, entre ellos Bill Gates, el expríncipe Andrés, Bill Clinton, Noam Chomski, Mick Jagger, la princesa noruega Mette-Marit o muy destacado Donald Trump.
Se trata del primer ministro británico, el laborista Keir Starmer, quien este jueves ha tenido que pedir disculpas a la nación por haber nombrado embajador en Estados Unidos a su exministro Peter Mandelson, pese a que conocía sus vínculos con el pederasta fallecido misteriosamente en una cárcel de Nueva York, tras ser condenado por abusos sexuales continuados con menores de edad
“Lamento haber creído las mentiras de Mandelson y haberlo nombrado (embajador)”, dijo.
El líder laborista, que vive sus horas más bajas, se vio obligado a admitir el miércoles en la Cámara de los Comunes que fue advertido del continuo vínculo de Mandelson con Epstein cuando lo nombró embajador en Washington en febrero de 2025.
Starmer se comprometió a divulgar todos los documentos relacionados con el nombramiento de Mandelson como jefe de la misión diplomática en Washington tras la exigencia de los propios diputados laboristas, a fin de conocer qué sabía exactamente Starmer sobre los vínculos del exembajador con el pederasta y millonario estadounidense.
Starmer añadió que “las víctimas de Epstein han vivido un trauma que la mayoría de nosotros apenas podemos comprender, y han tenido que revivirlo una y otra vez”, agregó, en referencia a que la rendición de cuentas de los culpables (entre ellos Andrés, el hermano del rey Carlos III) se les ha negado hasta ahora.
En la sesión de control ayer en la Cámara de los Comunes, el primer ministro trató de defenderse alegando que Mandelson “mintió repetidamente” sobre la profundidad de la relación que había tenido en el pasado con Epstein, quien apareció muerto en su celda en agosto de 2019.
Algunos diputados laboristas exigen la dimisión de su jefe de gabinete, Morgan McSweeney, a quien culpan de haber impulsado el nombramiento de Mandelson a pesar de las señales de alerta.
¿Cómo fue la caída del “príncipe de las tinieblas”?
Mandelson, conocido como “el príncipe de las tinieblas” por sus artes para estar involucrados en todas las cocinas políticas del país, fue abruptamente cesado de su puesto como embajador del Reino Unido en Washington el pasado septiembre, cuando en una primera remesa de correos de Epstein se pudo ver que la complicidad entre ambos era mayor de la que él había admitido. En esos intercambios, el británico animaba a su amigo financiero a dar la batalla y ponía en duda su primera condena por pederastia, dictada en 2006.
Los nuevos correos revisten mayor gravedad. En primer lugar, muestran cómo Mandelson se benefició de un préstamo de Epstein de 75,000 dólares, y cómo intervino para que el pederasta subvencionara los estudios de osteopatía de su entonces novio, Reinaldo Avila da Silva.
En un correo de 2009 publicado este pasado domingo por el diario Financial Times, Mandelson, entonces ministro de Negocios de laborista Gordon Brown, sugirió a Epstein que transmitiera a la banca JP Morgan la idea de “amenazar suavemente” al Gobierno británico —al que él pertenecía— para frenar un impuesto a los financieros de la “city” de Londres, para evitar una quiebra, tras el estallido de la crisis financiera global de 2028.
Descalabro en las encuestas
Con este nuevo escándalo, sumado a una impopular deriva conservadora, para frenar el ascenso imparable de la ultraderecha antieuropea, la popularidad del laborismo está en niveles muy bajos.
Un último sondeo sobre intención de voto de la firma YouGov hecha en todo el país a principios de este mes, otorga a la formación en el poder el 19% de apoyo, frente al 18% de los conservadores, el 14% de los liberal demócratas y, por encima de todos, el 26 % de Reform UK, liderado por el ultraderechista Nigel Farage.