
La Administración de Donald Trump informó que, en un año, las autoridades migratorias de Estados Unidos arrestaron a 379 mil personas por ingresar de manera ilegal al país. El dato fue presentado este martes ante el Congreso por Todd Lyons, director interino del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Durante su comparecencia en la Cámara de Representantes, Lyons detalló que entre los detenidos hay más de 7 mil presuntos integrantes de pandillas y al menos 1,400 personas consideradas terroristas conocidos o sospechosos. Con ello, el funcionario defendió la política migratoria actual al señalar que la agencia mantiene la postura de que quienes entren sin autorización deben enfrentar consecuencias legales.
La presentación de estas cifras ocurre en un contexto complicado para la Casa Blanca, en las últimas semanas, el gobierno tuvo que bajar la intensidad de las redadas en Minesota, luego de la reacción ciudadana por la muerte de dos estadounidenses durante operativos en los que participaron agentes federales.
Al mismo tiempo, el tema migratorio mantiene trabada la discusión presupuestal en el Congreso. Legisladores demócratas han advertido que no aprobarán la financiación del Departamento de Seguridad Nacional si no se modifican puntos clave de la política de control, como exigir órdenes judiciales para entrar a viviendas o limitar el uso de máscaras por parte de los agentes durante los operativos.
Si no hay un acuerdo con los republicanos antes del fin de semana, el DHS podría entrar en un cierre administrativo, lo que añadiría presión a una agenda migratoria que ya enfrenta fuertes críticas y divisiones políticas.