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El líder del PP dice que se siente “orgulloso”, en respuesta a Felipe VI que destacó que hubo hechos “con los criterios de hoy en día que no pueden hacernos sentir orgullosos”

La derecha española critica al rey por admitir “abusos” en la conquista: “Fue la mayor obra civilizadora”

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Polémica Santiago Abascal, líder de la ultraderecha española, disfrazado de colonizador español

Las palabras del rey de España, Felipe VI, reconociendo que hubo “mucho abuso” durante la conquista de América gustaron tanto a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, que las ve como un gesto de normalización (aunque no pidiera explícitamente perdón), como al gobierno español del socialista Pedro Sánchez, pero levantaron ampollas en la derecha española, especialmente en los sectores ultras, cada vez más alejados ideológicamente de las palabras del monarca.

Al comentar las palabras de Felipe VI, el líder del conservador Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo, destacó también que la llegada de España a América conllevó una comunidad lingüística y cultural “excepcional”, y agregó que hacer ahora un examen de lo ocurrido en el siglo XV es un “disparate”.

Sin mencionar expresamente al rey —quien el lunes dijo, en presencia del embajador mexicano en España, Quirino Ordaz Coppel, que “algunos hechos, con el criterio y los valores de hoy en día, obviamente no pueden hacernos sentir orgullosos”—, el líder opositor español aseguró que se siente “orgulloso del legado español” en Latinoamérica.

Mientras, la portavoz de Vox (ultraderecha) en el Congreso, Pepa Millán, aseguró que la conquista de América por parte de España fue “la mayor obra evangelizadora y civilizadora” de la historia.

Millán resaltó que esta “empresa española”, llevada a cabo por “la Corona española”, se hizo “respetando los derechos y la dignidad de todos los súbditos”.

No es la primera vez que la ultraderecha española ha criticado a Felipe VI. Lo hizo tras su discurso ante la Asamblea General de la ONU, en el que denunció el genocidio en Gaza, y tras anunciar el gobierno de Sánchez la legalización de medio millón de inmigrantes. En ambos casos, el rey fue criticado de “globalista” e incluso de “traidor” por alinearse con los postulados del gobierno.

“Apoyo al 100%”

En el otro extremo, la ministra portavoz del Gobierno español, Elma Saiz, aseguró que el Ejecutivo suscribe “al 100%” las palabras del rey, pronunciadas durante una visita no oficial a la exposición ‘La mujer en el México indígena’, que se exhibe en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid.

Saiz fue preguntada en una rueda de prensa por las palabras del rey, en concreto sobre si es una postura pactada entre la Casa Real y el Gobierno, y si eso puede facilitar la presencia de la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, en la Cumbre Iberoamericana que acogerá Madrid en noviembre próximo.

La portavoz señaló que el Gobierno español fue informado de las palabras del rey y comentó que desea que sea una Cumbre Iberoamericana “al máximo nivel” y que cuente “con la mayor participación posible de líderes internacionales”, dada la importancia y el contexto actual.

Poco después, la propia Sheinbaum no descartó acudir a esa cumbre y, en su conferencia de prensa diaria desde Ciudad de México, afirmó que las palabras del rey Felipe VI suponen un “gesto de acercamiento” del jefe de Estado de España, pero añadió que “hay que seguir trabajando” en el proceso de reconocimiento histórico.

Por su lado, la portavoz de la izquierdista Sumar (socio minoritario del Gobierno), Verónica Martínez Barbero, consideró positivo que Felipe VI haya reconocido lo que España hizo en determinadas épocas y contra determinados pueblos.

“Está bien y nos ayuda a unir más lazos con comunidades y países que son hermanos al otro lado del Atlántico”, sostuvo.

En octubre de 2024, el ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, ya había recalcado que, a lo largo de la historia compartida entre España y México, “ha habido dolor e injusticia” hacia los pueblos originarios mexicanos y que es “justo reconocerlo y lamentarlo”.

Sheinbaum ya celebró entonces estas palabras, pues fue, según ella, “la primera vez que una autoridad del Gobierno español habla de lamentar una injusticia”.México había solicitado al rey de España un perdón oficial a través de una carta del entonces presidente López Obrador (2018-2024) que nunca fue respondida, por lo que Sheinbaum no invitó al monarca a su toma de posesión en octubre de 2024, mientras que el Gobierno español decidió no enviar ningún representante en señal de protesta.

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