
Las autoridades de Egipto informaron que se llevó a cabo la ejecución de Islam Mohamed Fathi, el joven que en 2022 asesinó brutalmente a la estudiante de Comunicación Salma Bahgat luego de que ella terminara la relación.
La sentencia, que ya era definitiva, se cumplió en la horca, según confirmaron fuentes oficiales del país árabe.
El caso ocurrió en agosto de 2022, cuando Fathi atacó a Bahgat con un arma blanca mientras ella esperaba a una amiga a las afueras de su trabajo en Zagazig, al norte del país.
De acuerdo con el expediente judicial, la víctima recibió más de 30 puñaladas, un hecho que generó conmoción nacional y protestas en redes sociales.
Tras su detención, el agresor fue enviado a un hospital psiquiátrico en El Cairo durante 27 días para una evaluación ordenada por el tribunal.
El informe final concluyó que el joven era plenamente consciente y responsable de sus actos al momento del ataque, por lo que el proceso penal siguió su curso hasta la ratificación de la pena capital.
Este crimen se suma a una lista de feminicidios que han encendido las alarmas tanto en Egipto como en distintos países de Oriente Medio.
Organismos internacionales han señalado la gravedad del problema: Naciones Unidas estima que el “99.3% de las mujeres egipcias ha sufrido acoso o agresiones sexuales al menos una vez en su vida”, una cifra que refleja la magnitud de la violencia de género en la región.