
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) podría estar usando próximamente guantes capaces de administrar descargas eléctricas a aquellas personas que se muestren combativas durante los arrestos realizados por los agentes.
El ICE planea gastar hasta 20 millones de dólares en la compra de miles de “dispositivos conductores de distracción y desescalada” para sus agentes, según un aviso del Sistema de Previsión de Planificación de Adquisiciones del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos.
De acuerdo con la agencia de noticias AP, estos dispositivos se conocen como G.L.O.V.E. (siglas en inglés de Emisor de Baja Tensión de Salida Generado) y son fabricados por Compliant Technologies LLC, ubicada en Lexington, Kentucky.
El aviso de adquisición señala que los guantes serán entregados a oficiales y agentes de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) y de Operaciones de Aplicación de la Ley y Expulsión (ERO).
¿Cómo funcionan los guantes con descargas eléctricas diseñados para detenciones?
Estos dispositivos habrían sido utilizados en los últimos años en algunas cárceles y departamentos de policía. Según Compliant Technologies, la empresa que los vende, funcionan como un par normal de guantes de patrulla hasta que los agentes pulsan un interruptor para activar la descarga.
Asimismo, la empresa indica que los guantes deben aplicarse directamente sobre la piel para proporcionar un estímulo doloroso que ayude a los agentes.
Cuando la agencia preguntó al Departamento de Seguridad Nacional sobre la adquisición de estos guantes, respondieron que estaban trabajando en una respuesta. Por su parte, Jeff Niklaus, fundador y CEO de Compliant Technologies, escribió en un correo electrónico: “Desafortunadamente, no podemos hablar sobre este tema”.
John Peters, presidente del Instituto para la Prevención de Muertes bajo Custodia, quien ha estudiado el uso de este dispositivo, señala: “Si el agente recibe algún tipo de resistencia por parte de la persona, esta es sin duda una herramienta eficaz”.
También agregó que estos dispositivos podrían proporcionar una ventaja para los agentes que son más pequeños, débiles o veteranos.
Por otra parte, mientras el fabricante señala que no deben usarse como castigo o contra personas que exhiban “rebeldía verbal o beligerancia”, la subdirectora de proyectos policiales en la Unión Americana de Libertades Civiles, Jenn Rolnick Borchett, destacó que la población no debería confiar en que los agentes del ICE utilicen los dispositivos adecuadamente.
“El ICE ha pasado el último año demostrando a este país que es demasiado rápido para usar la fuerza. Ahora podrán desplegar descargas eléctricas con solo pulsar un botón que quizá nadie más vea que presionan. Introducir guantes que pueden usarse tan fácilmente para infligir un dolor terrible en los encuentros es una receta para dañar al público”, señaló Rolnick Borchett.