
A cinco días para que se cumplan seis meses de la guerra de Estados Unidos contra Irán y ante la frustración por no poder derrotar a un Ejército menor, el gobierno de Donald Trump anunció este lunes que ha llegado el “Día D económico”, para asfixiar económicamente al régimen de los ayatolás y castigar a los países que sigan colaborando con Teherán.
Este lunes, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, anunció el inicio de la operación ‘Paria Económico’ para cortar “todas las opciones económicas” de Irán y doblegar a las autoridades de Teherán hasta que se rindan.
“El Departamento del Tesoro ha identificado todos los nodos, facilitadores y redes que Irán ha utilizado para el contrabando de petróleo y eludir sanciones”, dijo Bessent en una rueda de prensa en Washington, en la que reiteró que “nadie está exento” de ser objetivo de sanciones indirectas por negociar con el régimen iraní.
“Un disparo de advertencia”
En sus declaraciones, Bessent anunció que Trump ya se encuentra al habla con otros líderes extranjeros para dejar claro que deberán cumplir el embargo económico contra Irán, aunque no detalló qué naciones fueron advertidas ni precisó un calendario para aplicar estas sanciones.
Cualquier país “lo suficientemente insensato” como para ayudar a Irán será sancionado, advirtió, subrayando que por ahora, su Gobierno está lanzando “un disparo de advertencia”.
“Cada país tiene un plazo definido para cesar las actividades que hemos identificado. Si no toman medidas, nosotros lo haremos unilateralmente a través de las autoridades del Departamento del Tesoro”, agregó.
El alto funcionario aclaró que estas “sanciones sectoriales” apuntarán a “cinco de las vías vitales que Irán explota en otros países: activos digitales, tecnología, oro, aviación y transporte marítimo”.
“Estas medidas amplían el riesgo de sanciones secundarias para cualquiera que sea lo suficientemente insensato como para seguir haciendo negocios con este régimen, y acelerarán la rapidez con la que actuaremos contra ellos”, alertó.
El secretario del Tesoro estadounidense también informó sobre nuevas sanciones a “más de sesenta entidades, individuos y buques en todo el mundo que permiten al régimen iraní adquirir tecnología nuclear y de misiles ilícita, llevar a cabo ciberoperaciones y generar ingresos petroleros”.
“Que no haya ambigüedad sobre la postura de Estados Unidos: cualquier tipo de relación económica con este régimen asesino expondrá a los responsables a todo el peso del poder estadounidense”, insistió.
La nueva operación económica de Washington para ahogar la ya maltrecha economía iraní, muy dependiente del petróleo, tiene lugar a casi seis meses de la guerra lanzada por EU e Israel contra la República Islámica y en medio de unas conversaciones de paz estancadas, sin visos de un acuerdo de paz definitivo.
La Marina estadounidense también mantiene un bloqueo naval a las costas y puertos iraníes para evitar la entrada y salida de buques, lo que ha agravado la situación económica en la nación persa, que al inicio del conflicto interrumpió el tráfico por el estratégico estrecho de Ormuz, afectando al suministro de crudo mundial.
Irán considerará “enemigos” a los que colaboren con EU
Por su parte, Irán ha respondido que no permitirá que Washington dicte los términos del fin de la guerra y ha reiterado sus advertencias a otros países para que no participen en la nueva campaña económica estadounidense en su contra.
Avisó además que considerará como “enemigo” a los países que se unan a la “guerra económica” de Estados Unidos.