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Una revisión de la reforma neoliberal

Cientos de maestros murieron sin atención médica ni jubilación por la reforma educativa: Francisco Hernández, cesado de Bachilleres

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“Aurelio Nuño, con su reforma educativa, despidió a miles de maestros y cientos murieron sin atención médica ni jubilación, y muchos en la pobreza más extrema”, expresó Francisco Hernández, cesado durante la llamada reforma educativa del Colegio de Bachilleres plantel 3, Gómez Farías, Jalisco, siendo uno de los casi cien docentes cuyas plazas les fueron restituidas el pasado 27 de julio en el edificio sede de la Secretaría de Educación Pública, en un acto de justicia histórica, como expresó el titular de la SEP, Mario Delgado.

La reforma fue punitiva y dejó sin trabajo a miles de maestras y maestros que llevaban años impartiendo clases frente a grupo. Llegándose a extremos de despedir a maestras licenciadas en Trabajo social porque se negaban a presentar exámenes de filosofía aristotélica como lo asentó la maestra oriunda de Jalisco Jimena Sánchez.

Su testimonio grabado en mensaje de voz expresa lo siguiente: “Yo soy licenciada en Trabajo Social y soy maestra de Orientación Educativa y Vocacional. Trabajaba en el plantel 11 del Colegio de Bachilleres del Estado de Jalisco y me querían evaluar en filosofía aristotélica. Una reforma que decía que se evaluara en la materia que se impartía y de acuerdo a la formación de cada uno y que como no coincidía con los reactivos de media superior nos querían evaluar en lo que se podía, en lo que ellos nos indicaran. Entonces eso fue una parte muy importante para oponernos a esta reforma y para resistirnos a una evaluación que sabíamos que no podía ser funcional; por eso fui despedida”.

. Aurelio Nuño.

“Aurelio Nuño parecía un chivo en cristalería. Llegó de jefe de la oficina a secretario de Educación. Se tuvo que ir por la puerta de atrás de la SEP cuando los muertos de Nochixtlan, con la responsabilidad moral y legal de esa desgracia. Ya se sentía presidente”, remata Francisco Hernández”.

Para resarcir estas anomalías el secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, encabezó el pasado 27 de julio, la reinstalación de 96 maestras y maestros del Colegio de Bachilleres (Colbach) del Estado de Jalisco que fueron perseguidos y suspendidos de sus funciones como consecuencia de la mal llamada reforma.

Durante la ceremonia Delgado Carrillo les aseguró a las maestras y maestros que otórgales sus plazas representó la culminación de una lucha de diez años y demostró que la transformación del país se construye haciendo justicia.

“96 maestros de Jalisco fueron dados de baja y hoy, después de una larga lucha de diez años, se les hace justicia por parte del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, y hoy podemos vernos a los ojos y puedo decirles que cumplimos lo prometido. Sí se pudo, sí se logró y su lucha valió la pena. No hay transformación sin justicia, y este es un acto de justicia. Fue una reforma persecutoria y laboral, disfrazada de reforma educativa, al colocar la amenaza del despido por encima de la confianza en las maestras y los maestros.

Esa política reducía la labor docente a un modelo estandarizado de evaluación e ignoraba el elemento más valioso del magisterio: su vocación, compromiso y amor por la enseñanza”.

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