
Entre el 11 y el 14 de agosto, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) recorrió tres proyectos relacionados con la extracción de materiales pétreos en los municipios de Lerdo y Santiago Papasquiaro, Durango. Las visitas tenían como objetivo revisar que las actividades cumplieran con la normatividad ambiental en materia de impacto ambiental y cambio de uso de suelo forestal.
Lo que encontraron llevó a la clausura total temporal de los tres sitios. En los dos proyectos ubicados en Lerdo se detectó extracción de grava y arena en las inmediaciones y dentro de la zona federal del río Nazas, mientras que en Santiago Papasquiaro se constató la remoción de vegetación de bosque templado de pino-encino. Ninguno de los proyectos presentó las autorizaciones ambientales correspondientes.
La inspección realizada el 11 de agosto en Santiago Papasquiaro permitió identificar la remoción de vegetación característica de los bosques templados de pino-encino en una superficie estimada de 3 mil 800 metros cuadrados.
Al solicitar al responsable las autorizaciones correspondientes para realizar el cambio de uso de suelo en terrenos forestales, estas no fueron exhibidas ante el personal de la Profepa. Por ello, la autoridad determinó imponer la clausura total temporal del proyecto y realizó el aseguramiento precautorio de un tractor de cadena y una excavadora utilizados en las actividades de extracción.
La superficie afectada por los tres proyectos inspeccionados en Durango supera en conjunto las 48 hectáreas, de acuerdo con las mediciones y observaciones realizadas durante las visitas de inspección.
Extracción de grava y arena en el río Nazas
En Lerdo, uno de los proyectos se encontraba sobre el cauce del río Nazas y fue inspeccionado a partir de una denuncia presentada por personal de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
Durante el recorrido se observaron obras y actividades relacionadas con la extracción de grava y arena en una superficie de 16.37 hectáreas. Personal de Conagua informó que el sitio no contaba con autorizaciones vigentes para el aprovechamiento de materiales pétreos.
Las actividades eran realizadas por la empresa Constructora DOMIN de México, a la que previamente se le había solicitado respetar los límites del río Nazas. Ante la falta de las autorizaciones correspondientes, la Profepa determinó imponer la clausura total temporal del proyecto.
Proyecto impactó más de 32 hectáreas
La autoridad ambiental también realizó una inspección en las instalaciones de Constructora DOMIN de México, en Lerdo, donde detectó obras y actividades que habían impactado una superficie de 32.23 hectáreas, contigua y dentro de la zona federal del río Nazas.
Durante la visita, el representante de la empresa manifestó que en ese momento no contaba con las autorizaciones en materia de impacto ambiental. Al igual que en los otros dos casos, la Profepa determinó aplicar como medida de seguridad la clausura total temporal del proyecto.
Con las tres clausuras, la autoridad ambiental busca frenar las actividades realizadas sin las autorizaciones correspondientes y evitar que continúen las afectaciones sobre los recursos naturales de la entidad.
La Profepa dará seguimiento a los tres procedimientos y determinará las acciones que correspondan conforme a la legislación ambiental aplicable, con el objetivo de prevenir mayores afectaciones y garantizar el cumplimiento de las disposiciones en materia de impacto ambiental, cambio de uso de suelo forestal y protección de los recursos naturales.