Cultura

Editan Cuatro cuartetos, de T.S. Eliot con apuntes de José Emilio Pacheco

TRADUCCIÓN: El libro Cuatro cuartetos no podemos decir que es una traducción literal, Pacheco utilizó la palabra aproximaciones para reconocer el mérito de la fuente original, pero a la vez, una manera de tomar distancia del original, dice Jorge Ortega.

El escritor argentino Alberto Manguel en su biblioteca
El escritor argentino Alberto Manguel en su biblioteca El escritor argentino Alberto Manguel en su biblioteca (La Crónica de Hoy)

José Emilio Pacheco (Ciudad de México, 1939- 2014) encontró por accidente un libro en una librería de segunda mano; se trataba de Cuatro cuartetos, de T.S. Eliot; lo compró, le costó un dólar y después de leerlo quedó enganchando. Trascurrieron 40 años en los que el poeta y autor de Las batallas en el desierto creció con la relectura de esa obra, ejercicio que hoy se plasma en la edición bilingüe español-inglés de Cuatro Cuartetos. Aproximación, edición y notas de José Emilio Pacheco.

“Trascurrieron 40 años en los que él fue creciendo al ritmo que fue creciendo la profundidad de su lectura del poema hasta que lo transformó en este libro que es un poema sin ningún tipo de adorno, es el texto sin ningún aspaviento”, señala Laura Emilia Pacheco, hija del fallecido Premio Cervantes 2009.

Cuatro cuartetos, como su nombre lo indica, son cuatro poemas que fueron publicados por el Premio Nobel de Literatura 1948, Thomas Stearns Eliot, mejor conocido como T.S. Eliot (Estados Unidos, 1888- Londres, 1965) durante 1936 y 1942, siendo reeditados un año después y considerados como la cumbre de la poesía inglesa del siglo XX al abordar el tema de los ciclos de la vida.

Ahora, este libro traducido al español llega a las librerías del país gracias a Ediciones Era, que  publica la obra con las notas que José Emilio Pacheco hizo en vida sobre los versos de Eliot, pero son notas que se incluyen al final del libro a manera de bitácora de trabajo de Pacheco.

“Para mi padre la traducción tenía que ser exactamente una aproximación porque no podía haber una traslación blanco y negro, tuvo que tomarse ciertas licencias poéticas”, indica la hija.

Por ejemplo, añade, “hay una parte que Eliot habla de la muerte y en inglés el árbol que representa a la muerte es el tilo, pero eso en español no nos dice nada; para nosotros el árbol que representa a la muerte es el ciprés, entonces él se tomó la libertad de poner ciprés para que tengamos la misma emoción, para que nos diga lo mismo que dice el verso original en cuanto a sentimientos”.

Laura Emilia reconoce que se requiere de valor para tomar ese tipo de decisiones que no son fáciles para el traductor pero que a la larga están pensadas en función de que sea un poema más próximo al lector.

“José Emilio era un hombre de una curiosidad infinita y las notas que se incluyen en el libro no nacieron per sé, en su lectura quiso averiguar la profundidad de cada palabra, él era un amante de las palabras, de su valor, de su poder e importancia y como tal tenía un respeto absoluto por la palabra y su significado. Las notas son muy agradables porque no son notas al pie de página, pueden leerse como un libro aparte”, señala su hija.

La también escritora destaca que para su padre lo principal era compartir sus lecturas, “él fue un lector empedernido y lo que le importaba era que esa pasión sirviera para algo: para compartirlo con los demás”.

“El libro Cuatro cuartetos no podemos decir que es una traducción literal, Pacheco utilizó la palabra traducción con cierto escepticismo porque él patentó en el mundo hispano, en el medio poético tanto de México como de España y Latinoamérica la palabra aproximaciones para hablar de una traducción”, señala.

Aproximaciones era una forma de reconocer el mérito de la fuente original, añade, pero a la vez, una manera de tomar distancia del original.

“De re-dignificar el trabajo de la traducción como una corriente alterna al ámbito de la creación literaria; en ese sentido, creo que los Cuatro cuartetos si bien reproducen la estructura del original poema de T.S. Eliot, Pacheco sí se permitió por razones de diferencia lingüística, introducir algunas variantes, sobre todo cuestiones de métrica”, indica.

Por ejemplo, explica Ortega, “si tenemos estrofas en el poema de Eliot que son de 10 o 15 versos, lo que hizo José Emilio Pacheco para encontrar una cadencia más adecuada a la prosodia del español, fue incurrir en algunos cambios y necesarias modificaciones o adaptaciones. Son diferencias imperceptibles que quizá algunos lectores muy avezados puedan darse cuenta de ellas”.

No obstante, enfatiza que no se necesita saber de métrica ni ser especialista para leer este libro. “Es un libro sobre la vida y la muerte, los ciclos de la vida y los periodos de nada que hay entre los ciclos”.

En opinión del crítico, en esta obra José Emilio Pacheco no sólo dio un golpe de timón como traductor sino también como lector, “en la medida en que el traductor se apropió del poema que traduce, también lo conquistó en buena medida como lector”.

¿Qué es la traducción sino una forma profunda de lectura?, indica Ortega. “El traductor tiene que leer muy a profundidad una obra que al escritor le salió con otra intención, pero a la hora de traducirlo sí debes tener una visión muy profunda y muy íntima con el lector, una intimidad que el autor no se espera”, responde.

Copyright © 2018 La Crónica de Hoy .

Lo más relevante en México