Cultura

México vive una tala desmedida y fuerte urbanización: Santiago Arau

Entrevista. El fotógrafo habla de su reciente libro Territorios, en el cual incluye imágenes donde hay contrastes de colores, de fronteras, de impactos ambientales y de formas que ofrece la naturaleza. “Espero que el libro sea un testigo de lo que está pasando en el mundo”, dice

Ciudad flotante de casas en el agua
Ciudad flotante de casas en el agua Ciudad flotante de casas en el agua (La Crónica de Hoy)

Mexcaltitan es una isla ubicada en Nayarit, tiene 400 metros de diámetro y en el siglo pasado adquirió fama tras la especulación de que podría ser la mítica Aztlán, es decir, el lugar donde los mexicas iniciaron su peregrinación para fundar México-Tenochtitlan. Hoy esa isla luce totalmente urbanizada y está captada en una de las 300 fotografías aéreas que reúne el libro Territorios, del artista Santiago Arau (Ciudad de México, 1980).

En palabras del autor, la publicación editada por Fundación BBVA y Sexto Piso, “es una muestra de cómo México, uno de los países megadiversos que existen en el mundo, vive la tala desmedida, la sobreexplotación, incendios, urbanización, contaminación de mares e inseguridad”.

Territorios incluye fotografías donde hay contrastes de colores, de fronteras, de impactos ambientales y de formas que ofrece la naturaleza, por ejemplo, las diferentes tonalidades de blancos y azules que forman el Glaciar Ayoloco del Iztaccíhuatl, o la línea donde comienza el Río Lacantún en Chiapas o la traza de Nuevo Laredo, Tamaulipas.

“Tengo una trayectoria de 20 años como fotógrafo y por mi trabajo estuve viajando por muchos lugares de la República Mexicana, entonces esas fotografías las fui recabando, las archivé y hace algunos años recibí una invitación por parte de la Bienal de Arquitectura de Venecia para presentar un trabajo fotográfico sobre temas relacionados con la arquitectura en México, eso me llevó a hacer más viajes”, narra Arau.

El fotógrafo visitó las fronteras del país, capturó paisajes de Tijuana, Ciudad Juárez, Chetumal, Tapachula, así como de grandes urbes como la Ciudad de México, Guadalajara, Monterrey y Puebla.

“Un día me habló Diego Rabasa para decirme que le gustaría presentar mi proyecto de la República Mexicana en un libro a fundación BBVA porque ellos lanzan un libro anualmente para regalar a sus clientes y también para vender dentro de su portal. Entonces, sentí que hacer un libro de fotografía aérea de México era mucha responsabilidad y busqué hacer un buen trabajo”, comenta.

Santiago Arau sacó un mapa sin división política del país sobre el cual fue poniendo tachuelas para trazar rutas, así determinó recorridos de Ciudad Juárez -Matamoros, Campeche-Tamaulipas y Ciudad de México-Ciudad Juárez,

“Busqué un balance de lo que es México como territorio, no quería que pareciera que estaba cargado hacia un lugar, que por lo general suele ser la Ciudad de México. Al empezar el libro me puse la tarea de no tener más de 10 fotos de la Ciudad de México, es decir, de tener diez fotos por estado, por lo menos. Así fue creándose el libro hasta que por tiempos tuve que acelerar la entrega”, detalla.

Cuando los editores le indicaron a Santiago que le quedaban 15 días para entregar su material fotográfico, aun le faltaban varios lugares que capturar y muy lejos entre sí.

“Agarré un automóvil y recorrí ocho mil kilómetros en 15 días, fue una locura. Renté un automóvil en Ciudad Juárez, nos metimos a la Sierra en Chihuahua, fuimos a Torreón, atravesé Durango para después ir a Sinaloa, Nayarit, Jalisco y luego Zacatecas, Saltillo, Nuevo Laredo, Ojinaga…a pesar de ello, hoy siento que no conozco México porque conocer un lugar no significa llegar, tomar una foto e irte”, expresa.

— ¿Qué reflexión haces sobre la idea de frontera?

— Una de las cosas que aprendí en este viaje fue lidiar con las fronteras porque pueden dividir, literal, en dos un desierto o hacer que un río de un lado sea un estado, o cuando acaba la sierra y empieza otro ecosistema también es otro tipo de frontera.

“No creo en las fronteras políticas, me parece una absurda necesidad del hombre. En este libro, las fronteras me ayudaron a contenerme, a delimitar el tema de las fotografías: México”, responde.

Santiago Arau considera que Territorios no es ejercicio de nacionalismo.

“No hago este libro para llevar el nombre de México en alto. Pienso esta publicación como una muestra importante de lo que está sucediendo en el mundo porque México es uno de los más país megadiversos pero en él existe la sobreexplotación, la tala desmedida, los incendios, la sobrepoblación, la contaminación de mares y ríos, mala planificación de ciudades, la inseguridad”, señala.

El fotógrafo pretende que el libro sea un testigo de lo que está pasando en el mundo “para reconfigurar la forma en que queremos vivir, en que queremos consumir y desplazarnos”

Las fotografías de Arau que son acompañadas con textos de Julia Carabias, Luigi Amara, Pablo Soler Frost, Juan José Kochen, Sergio Rodríguez Blanco y Vivian Abeshushan, fueron tomadas en su mayoría con drones y algunas fueron capturadas con cámara digital desde lanchas y a nivel de piso.

“No sé a dónde llegará la fotografía, creo que estamos en su boom. La fotografía se inventó en 1840 y pareciera algo nuevo pero ya va a cumplir 200 años. Los seres humanos necesitamos de la fotografía porque a través de ella buscamos acreditar algo, alguna noticia. No creo que desaparezca pero sí tendrá una reconfiguración en la forma en cómo hacemos una foto”, opina.

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