
La geometría de la arquitectura de diferentes espacios ha sido retratada a lo largo de 21 años por Cristina Kahlo, quien mostrará los resultados en Lo concreto. Fotografía arquitectónica y abstracta, conformada por 89 piezas, entre fotografías, instalaciones y libros.
El tema de la arquitectura ha sido una constante en el trabajo de Cristina Kahlo, con el objetivo de entablar un diálogo con la luz, pero todo de manera selectiva, pues no considera que su trabajo consista en documentar un espacio arquitectónico determinado:
“Robo fragmentos de espacios que me interesa documentar. La exposición está dedicada a tres personas: a mi padre, Antonio Kahlo, de quien aprendí la fotografía; al arquitecto Javier Septién, de quien surgió mi fascinación por la geometría, y al arquitecto Juan O’Gorman.”
La artista indica que no es una fotógrafa especializada, pero que su trabajo sí guarda relación con “una obsesión” que inició cuando visitó el estudio de la escultora de Maribel Portela, en 1996.
“La arquitectura tiene un doble sentido: Por un lado, tiene un carácter cinestésico, necesitamos sumergirnos en el espacio arquitectónico, vivirlo, caminarlo, observarlo, para que la arquitectura tenga sentido. Por otro, es testimonio de los espacios”.
Entre las edificaciones que se aprecian en las fotografías, se encuentran la Casa Luis Barragán, el Palacio de Bellas Artes, las casa de Frida Kahlo, Diego Rivera y Juan O’Gorman; el Palacio de Correos, así como Museo de Filatelia de Oaxaca y el Centro Académico y Cultural San Pablo, de Oaxaca.
Cristina Kahlo señala que la dedicatoria a Javier Septién, se debe a que el arquitecto la instruyó a realizar figuras geométricas, con materiales como plastilina, popotes o palillos: “Ahí comenzó la fascinación por la construcción en la geometría. Es esta magia de construir un espacio a partir del papel. De alguna manera es cómo se construye mi propia identidad, o de donde surge esta exposición, por qué me dedico a la fotografía y por qué en este espacio es importante presentar arquitectura”.
Otro de los espacios que retomó la creadora, fue el Museo Diego Rivera Anahuacalli, que se aprecia en la propuesta 20 formas de mirar Anahuacalli, el cual consiste en retratar la fachada en forma de teocalli (casa de los dioses), cada una está trabajada con tintura de achiote.
El trabajo curatorial de la exposición, estuvo a cargo de Javier Vázquez, quien explica que en un inicio contaba con cerca de 500 creaciones, de las cuales sólo seleccionó 89, que están divididas en cinco núcleos:
“Vimos que había una constante que tenía que ver con la arquitectura. Son obras que fueron realizadas entre 1996 y 2017. La idea es que la gente pueda repensar o replantear la manera en que habitamos o vivimos los espacios”.
Javier Vázquez dice que se pueden encontrar los referentes que Cristina Kahlo tiene como fotógrafa, sobre todo con Manuel Álvarez Bravo o Agustín Jiménez, que, a partir de conocerlos, “hace una propuesta nueva e individual de lo que ve”.
El curador sostiene que las creaciones, algunas a color y otras en blanco y negro, no están acomodadas de manera cronológica, para que los visitantes “puedan hacer diferentes lecturas de lo que ven y que éstas fotografías tienen relación con formas geométricas como círculos o cuadrados”.
➣ La exposición Lo concreto. Fotografía arquitectónica y abstracta, de Cristina Kahlo, estará del 27 de julio al 29 de octubre, en el Museo Casa Estudio Diego Rivera y Frida Kahlo.
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