
El Estado de México se transforma en un territorio de progreso bajo el liderazgo de la gobernadora Delfina Gómez Álvarez. En las primeras semanas de 2026, dos iniciativas emblemáticas demuestran que la entidad avanza con paso firme hacia un desarrollo más inclusivo, seguro y competitivo: la colaboración estratégica con gigantes automotrices internacionales y la puesta en marcha de un programa pionero de capacitación y certificación para operadores del transporte público.
La reciente y productiva reunión sostenida en Palacio de Gobierno con directivos nacionales de Stellantis, Ford y General Motors, encuentro que refuerza la operación de estas empresas en el territorio mexiquense, con plantas clave en Toluca y Cuautitlán, y posiciona al Edomex como referente industrial nacional, incluso ante retos globales como aranceles o la electromovilidad. Un diálogo que sin duda ayudará a generar confianza, además de preservar y expandir miles de empleos directos e indirectos, a través de alianzas público-privadas que impulsan el crecimiento económico y mejores oportunidades para las familias mexiquenses.
Paralelamente, transforma la movilidad cotidiana con el “Programa de Capacitación para Personas Operadoras de Transporte Público” impulsado por la Secretaría de Movilidad, con Juan Hugo de la Rosa al frente, la STyPS y el ICATI. Desde enero de 2026, la certificación con un costo accesible y vigencia de dos años para la licencia tipo “B”, es requisito indispensable. La formación de cursos presenciales cubre seguridad vial, primeros auxilios, mecánica básica, marco normativo, desarrollo humano, cultura profesional y perspectiva de género. En su arranque, se priorizan municipios clave como Toluca, Naucalpan, Chalco, Nezahualcóyotl y otros más con la meta de certificar decenas de miles de operadores para construir un padrón confiable y elevar la calidad del servicio.
Esta medida llega en un momento clave: el Edomex y específicamente la zona metropolitana, ha sido históricamente una “ciudad dormitorio” donde miles de mexiquenses se desplazan diariamente a la Ciudad de México para trabajar, soportando largos trayectos y congestión. Hoy, gracias al dinamismo industrial, la llegada de nuevos proyectos de trenes, autobuses de alta capacidad y mejoras en infraestructura, observamos un fenómeno reversivo alentador: cada vez más personas de la capital se trasladan al Edomex en busca de empleo, vivienda accesible y oportunidades de vida digna. La conexión metropolitana se fortalece, pero ahora con un enfoque en la calidad y la seguridad del transporte que beneficia a todos.
En este contexto de diversificación desde bicitaxis y mototaxis a soluciones innovadoras, el programa profesionaliza a los operadores y eleva estándares. Además, es urgente extender esta lógica de capacitación integral a sectores de alto riesgo, como los conductores de pipas de gas LP. No basta con habilidades de conducción: deben recibir formación especializada en manejo de crisis, protocolos de emergencia, prevención de fugas, respuesta a incendios y normativas de sustancias peligrosas. Accidentes pasados demuestran que una preparación más robusta salva vidas, protege comunidades y genera confianza en servicios esenciales. El gobierno mexiquense, con su enfoque en profesionalización, trabajo conjunto con organizaciones de la sociedad civil como la Alianza Nacional para la Seguridad Vial y proyectos técnicos innovadores con agencias como la Cooperación Alemana en México, puede liderar esta ampliación para un transporte público más seguro, ordenado y amigable con el medio ambiente.
La gobernadora demuestra con hechos que el diálogo con el sector privado genera empleo de calidad, mientras que la inversión en capacitación, construye un transporte público más humano, inclusivo y profesional, y con ello abre la puerta a estándares aún más altos en sectores críticos. Acciones que reflejan un gobierno verdaderamente cercano a las personas, con visión de largo plazo, para transformar al Edomex de dormitorio a destino de oportunidades.