
Mientras las mujeres viven más años que los hombres, también pasan una mayor parte de su vida con problemas de salud. Aun así, la inversión privada destinada a la salud femenina sigue siendo mínima. De acuerdo con un estudio del Foro Económico Mundial (WEF), apenas el 6% del capital privado en salud se dirige a atender padecimientos que afectan principalmente a las mujeres, una brecha que expertos consideran urgente de corregir.
Un modelo de Salud pensado para hombres
El informe, presentado durante la reunión anual de WEF en Davos, Suiza, señala que durante décadas la salud masculina ha sido el punto de referencia en la investigación médica. Ensayos clínicos, desarrollo de medicamentos y estándares de atención se han diseñado, en su mayoría, con base en la fisiología y necesidades de los hombres.
Para Shyam Bishen, director del Centro de Salud y Asistencia Sanitaria del WEF, este enfoque ha dejado fuera problemas que afectan de manera distinta, más frecuente o exclusiva a las mujeres, provocando que muchas áreas clave sigan con poca investigación y financiamiento limitado.
La poca inversión para el sector femenino se destina a pocos temas
Otro de los puntos críticos del estudio es que el 90% de la inversión en salud femenina se enfoca solo en tres áreas: cáncer, salud reproductiva y atención maternal. Aunque son campos relevantes, esta concentración deja de lado otros padecimientos donde las mujeres enfrentan mayores riesgos o impactos más severos.
¿Qué enfermedades de la mujer no reciben recursos para su tratamiento?
Entre los problemas de salud femenina que reciben poca atención, el WEF menciona las enfermedades cardiovasculares, la osteoporosis, la menopausia, el Alzheimer, la endometriosis y los trastornos menstruales, muchos de estos padecimientos tienen efectos directos en la calidad de vida, pero continúan siendo poco estudiados en comparación con otros.
El mercado de salud femenina es un enorme potencial económico
Más allá del impacto social y sanitario, el informe destaca que invertir en la salud de las mujeres también es una oportunidad económica desaprovechada. Solo en Estados Unidos, una mayor inversión en condiciones que afectan principalmente a mujeres podría generar un potencial económico superior a los 100 mil millones de dólares.
Para el Foro Económico Mundial, cerrar la brecha en la inversión en salud femenina no es solo una cuestión de equidad, sino una decisión estratégica que beneficiaría tanto a los sistemas de salud como a la economía global.