
El Instituto Politécnico Nacional (IPN) otorgó el Doctorado Honoris Causa al ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, distinción que reconoce trayectorias excepcionales en las ciencias, la tecnología, las artes y la administración pública.
En ceremonia solemne realizada en la Sala de Consejo del IPN, el director general Arturo Reyes Sandoval destacó que, en el marco de los 90 años del Instituto, es indispensable hacer un alto para reconocer a quien encarna, en su biografía y lucha, la síntesis perfecta del lema de la casa de estudios: poner “La Técnica al Servicio de la Patria”.
“Hoy el Politécnico abraza a uno de los suyos, el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, con la entrega del Doctorado Honoris Causa. Lo abrazamos no como un visitante distinguido, sino como un hermano de origen. Nos hermana con usted, ingeniero Cárdenas, un mismo aliento fundacional: la visión de su padre, el general Lázaro Cárdenas, quien comprendió que la soberanía de una nación no se decreta, sino que se construye desde las aulas”, afirmó el director general del Politécnico.
Tras recordar la ruta democrática que Cárdenas trazó, Reyes Sandoval sostuvo que, en el fondo, el proyecto educativo del IPN y el del ingeniero comparten una misma raíz: la convicción de que el progreso solo es legítimo cuando llega a quienes históricamente han sido olvidados.
“Nos hermana con usted —dijo— un mismo aliento fundacional, la visión de su padre, el general Lázaro Cárdenas, quien comprendió que la soberanía de una nación no se decreta, sino que se construye en las aulas, en nuestras propias industrias y en los surcos de nuestra tierra”.
El director general del IPN recordó que la misión educativa del Politécnico es entregar a las hijas e hijos de los trabajadores la técnica como herramienta de emancipación, y también reconoció el compromiso de Cuauhtémoc Cárdenas como defensor de los recursos energéticos del país, como el petróleo, la electricidad y otros recursos estratégicos.
En su mensaje, el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano agradeció la distinción y afirmó que, a 90 años de la fundación del IPN, sus creadores y quienes les han precedido deben sentirse orgullosos de que el Politécnico sea hoy una institución de excelencia, indispensable en el Sistema de Educación Superior en México.
“Quiero expresar mi profundo agradecimiento al Instituto Politécnico Nacional, en particular a su Consejo General Consultivo, por otorgarme el grado de Doctor Honoris Causa, que recibo con emoción y un cariño particular, por tener esta institución su origen en el más importante impulso libertario y de reivindicaciones sociales que se haya dado para hacer realidad los objetivos de la Revolución Mexicana, en este caso, en las áreas de la educación”, expresó.
Cárdenas Solórzano sostuvo que la educación ha sido un factor decisivo de equidad social y de oportunidades de progreso, pues quien llega a la escuela, avanza y trasciende los ciclos escolares encuentra mejores oportunidades de vida. La movilidad social en México y América Latina —refirió— se opera en gran parte a través de las instituciones públicas de educación superior.
Al final de la ceremonia, el ingeniero Cárdenas y el director general del IPN se trasladaron a la Plaza Lázaro Cárdenas, ubicada en Zacatenco, donde se colocó una ofrenda floral ante la estatua del fundador de esta casa de estudios, el general Lázaro Cárdenas del Río, y se rindieron honores a quien sentó las bases de la educación científica y tecnológica del país.
Acompañado por familiares y amigos, Cuauhtémoc Cárdenas admiró la figura del general Lázaro Cárdenas del Río y la placa donada por el gobierno del estado de Michoacán en 1976, con la idea de que las y los jóvenes politécnicos “siempre recordarán a quien les brindó la oportunidad de estudiar”.