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Con motivo del centenario del natalicio del filósofo e historiador, la UNAM realizó homenaje a uno de sus universitarios más queridos y destacados · Nos enseñó a escuchar, traducir entre mundos distintos, reconocer la pluralidad de saberes y tender puentes duraderos entre tradiciones diversas, dijo el rector

Miguel León-Portilla se mantiene como una guía ética e intelectual para afrontar los desafíos del presente: Lomelí

El historiador mexicano Miguel León-Portilla
El historiador mexicano Miguel León-Portilla El historiador mexicano Miguel León-Portilla (La Crónica de Hoy)

En la obra y vida de Miguel León-Portilla encontramos una guía ética e intelectual para afrontar los desafíos del presente sin renunciar a la profundidad histórica ni a la complejidad cultural que nos define, refirió el rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, durante la ceremonia en homenaje al centenario del natalicio del historiador nahuatlato.

León-Portilla, dijo, mostró que estudiar el pasado del México prehispánico es una forma de comprender mejor nuestro presente. “Mantener viva y divulgar esa orientación en las nuevas generaciones es, quizá, el homenaje más fiel que podemos rendirle”.

Añadió que el conocimiento universitario alcanza su pleno potencial cuando se orienta al bien común, por lo que la huella académica del doctor León-Portilla nos enseñó a escuchar, traducir entre mundos distintos, reconocer la pluralidad de saberes y tender puentes duraderos entre tradiciones diversas.

A lo largo de su prolífica vida, el doctor Miguel León-Portilla mostró que estudiar el pasado del México prehispánico es una forma de posicionarse e intervenir críticamente en el presente, agregó.

Al recuperar las voces indígenas desde sus propias fuentes, y al reivindicar sus lenguas, cosmovisiones y formas de nombrar el mundo, el académico amplió de manera decisiva las fronteras de la historiografía mexicana, apuntó al presidir el homenaje que la UNAM rindió al historiador, antropólogo, lingüista y filósofo, reconocido con el Premio Crónica 2013.

Autor de la “Visión de los vencidos”, obra fundamental que ha alcanzado más de 730 mil ejemplares vendidos, recuperó las voces indígenas desde sus propias fuentes y reivindicó sus lenguas y cosmovisiones, ampliando de manera decisiva las fronteras de la historiografía mexicana y contribuyendo a reconocer y valorar la diversidad y riqueza cultural de nuestro continente, recordó el rector.

“Contribuyó a señalar y superar ideas hegemónicas excluyentes que durante mucho tiempo limitaron nuestros marcos teóricos para visibilizar, acoger y valorar la diversidad y riqueza étnica de todo nuestro continente”, añadió el rector, acompañado de la viuda del autor e investigadora del Instituto de Investigaciones Filológicas, Ascensión Hernández Triviño, así como los doctores honoris causa de la Universidad Nacional, Eduardo Matos Moctezuma y Javier Garciadiego Dantan; y la investigadora Teresa Uriarte, entre otras personalidades.

En su participación, la viuda agradeció el homenaje a nombre de la familia del historiador. Rememoró que la UNAM le hizo varios reconocimientos en vida, que eran los que tenía “más cerca de su corazón”, y algunos de ellos concluyeron con la edición de libros. En esta ocasión, se presentará la obra póstuma de su esposo, Soy mi memoria.

Homenaje en la UNAM La UNAM realizó el homenaje a Miguel León-Portilla por el centenario de su nacimiento. (UNAM)

VISIÓN SOCIAL.

En el Salón de Actos del Instituto de Investigaciones Históricas (IIH), Lomelí Vanegas apuntó que el corpus académico de León-Portilla dejó una enseñanza más amplia y contundente: el deber de escuchar, de traducir entre mundos distintos, de reconocer la pluralidad de saberes que conviven en México y de tender puentes duraderos entre tradiciones ancestrales e intelectuales diversas.

Asimismo, recordó cifras del INEGI respecto a que en el país 39 millones de personas se reconocen como indígenas, y una parte significativa de ese crisol vive condiciones estructurales de vulnerabilidad, particularmente en el acceso a la educación.

La diferencia promedio de escolaridad supera los cuatro años con respecto al conjunto de la población; casi una cuarta parte de niñas, niños y adolescentes permanece fuera del sistema escolar; y una quinta parte de las personas de 15 años y más no sabe leer ni escribir (19.1 por ciento), frente al 2.8 por ciento, en el resto de la sociedad.

Este panorama, agregó, no es ajeno al que León‑Portilla ayudó a resignificar; por el contrario, dialoga directamente con su convicción de que la universidad pública y autónoma debe tener un papel activo en la comprensión y atención de las necesidades más apremiantes de todos los sectores sociales. “Cuando se ejerce con rigor y sensibilidad, la investigación humanística contribuye a evidenciar estas brechas y a ofrecer soluciones pertinentes que orienten la acción pública”.

La UNAM ha hecho de las humanidades una dimensión fundamental de su identidad y una parte esencial de su misión, apuntó. En ellas reside una fortaleza crítica que nos permite comprender los procesos históricos, atender los conflictos del presente y orientar las decisiones que definirán nuestro porvenir colectivo.

La Universidad ha hecho de las humanidades una dimensión fundamental de su identidad y una parte esencial de su misión, dijo el rector. En ellas reside una fortaleza crítica que nos permite comprender los procesos históricos, atender los conflictos del presente y orientar las decisiones que definirán nuestro porvenir colectivo.

La UNAM, enfatizó, se nutre cuando la pluralidad de enfoques y corrientes ideológicas se expresa en un debate informado y en una deliberación basada en argumentos. “Esa es una de las lecciones centrales de la herencia intelectual de Miguel León-Portilla: la defensa del diálogo como práctica indispensable para la generación del conocimiento y como valor primordial en la convivencia académica y pública”.

Homenaje a Miguel León-Portilla El universitario es autor de la “Visión de los vencidos”, obra fundamental que ha alcanzado más de 730 mil ejemplares vendidos. (UNAM)

LA OTRA CONQUISTA.

Al inicio del acto, la directora del IIH, Alicia Speckman Guerra, dio la bienvenida al homenaje que se realizó a lo largo de la jornada: En tres mesas de análisis se recordarán sus incontables méritos como investigador, docente, humanista y defensor de causas sociales indígenas.

Además, se presentó el libro “Soy mi memoria”, por Javier Garciadiego y Eduardo Matos Moctezuma; y se dieron a conocer algunas publicaciones digitales y un sitio que reúne los libros, artículos, capítulos en volúmenes colectivos, incluso notas periodísticas publicadas por el historiador a lo largo de su vida, entre otras actividades.

En su oportunidad, Rosa Beltrán Álvarez –coordinadora de Difusión Cultural– se refirió a León Portilla como un visionario, pues fue capaz de ver algo antes que los demás, decidió que algo no era “la visión total” y rompió con la tradición que perduró hasta mediados del siglo XX, de contar la historia de la Conquista desde la posición de los vencedores.

Se dio a la tarea de recopilar, traducir y organizar testimonios en náhuatl escritos por indígenas que provenían del Códice Florentino, de los anales de Tlatelolco, para contar cómo los vencidos vivieron la llegada de los españoles. Su obra “Visión de los Vencido” es el título de mayor circulación en la historia de la UNAM, con 29 ediciones y constantes reimpresiones -la última cuenta ya con 15-. Su mensaje ha sido traducido a 20 lenguas que van desde el chino mandarín, japonés y náhuatl hasta su reciente edición en 2023 para personas con baja visión.

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