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Los monos aulladores a través de sus excrementos interactúan con escarabajos estercoleros los cuales aprovechan este recurso para su supervivencia, y a la vez, cumplen con funciones ecológicas que promueven la regeneración y equilibrio del ecosistema donde habitan

Monos aulladores vemos, escarabajos no sabemos

Relación. Un mono aullador y escarabajos.

Aun cuando la humanidad continúa dando pasos agigantados por explorar nuevos espacios fuera de nuestro planeta, la realidad es que este, nuestro hogar llamado “Tierra” es el único conocido donde ocurre la vida. Es exclusivamente aquí donde los seres vivos se relacionan con otros individuos, ya sea de su misma especie o con otras (interacciones biológicas). Dichos eventos de relaciones positivas o negativas fundamentan a corto y largo plazo los efectos sobre procesos cruciales para la biodiversidad como son la selección natural, los cuales son fundamentales en la conservación de las especies. Un ejemplo notable que sucede en los ambientes tropicales son las interacciones que se promueven a partir de la presencia de la especie de primate más “norteña” (en su distribución) en el continente americano, estos son los monos aulladores de manto (Alouatta palliata mexicana). Este primate en peligro de extinción (una de las 25 especies de monos más amenazados a nivel global) se relaciona con muchas especies de vertebrados, incluidos otros primates, mamíferos, aves y reptiles. Sin embargo, un grupo fundamental con el que también interactúan son los insectos, particularmente con los escarabajos estercoleros (Scarabaeinae), los cuales se alimentan del excremento, -principalmente de mamíferos- y depositan sus huevos de donde nacerán nuevos individuos.

Relación. Figura 1. Mono aullador de manto macho. (RJOZ)

Los monos aulladores de manto (Figura 1) son primates que viven, se desarrollan, alimentan y se reproducen en los árboles (arborícolas). Su alimentación consiste principalmente en hojas, flores y frutos. Viven en grupos socialmente estables de 10 a 20 individuos, compuestos por múltiples machos y hembras. Dentro del Estado de Veracruz, en la región de Los Tuxtlas, hay monos aulladores de manto que se han establecido en algunos fragmentos de vegetación de la zona. Su interacción con los escarabajos estercoleros a través de las heces que ellos depositan, se ha estudiado mediante de la colocación de trampas, dónde ha sido notable que hay una mayor abundancia de estos insectos en áreas de selva con monos que sin ellos, llegando a identificarse a 30 especies de escarabajos que son atraídos específicamente por el excremento de este primate en la zona.

Sin embargo, al ser primates arborícolas no siempre sus excrementos llegan directamente hasta el suelo, y muchas veces quedan atrapados en hojas y ramas de los árboles. Dado este escenario, la situación es aprovechada por algunas especies de escarabajos estercoleros que son capaces de recoger los excrementos en las alturas para entonces dejarse caer con ellos hasta el suelo y así enterrarlos. Esta conducta muestra una sorprendente adaptación y sugiere que, además de estar en el suelo, algunas especies también pueden llegar a encontrarse en distintas alturas, reforzando su estrecha relación con los primates.

Relación. Figura 2. Especies y morfología de escarabajos estercoleros asociados a monos aulladores. (RJOZ y KTF)

Los escarabajos estercoleros en distintas alturas de bosques se han reportado para diversos sitios, los cuales van desde el sur de México a Centroamérica, las Antillas y la mayor parte de Sudamérica (Neotrópico). De todas ellas, hay especies que se encuentran exclusivamente en el suelo, otras exclusivamente en árboles y algunas cuantas se distribuyen en ambos ambientes. En general la abundancia de escarabajos disminuye conforme aumenta la altura en que se encuentran las trampas que colocamos para evaluar su distribución vertical en el bosque. En Los Tuxtlas, se han reportado en el suelo principalmente a los escarabajos Copris laevisceps, Copris martinezi y Eurysternus mexicanus; y en las alturas mayormente a las especies de Canthon femoralis, Canthon euryscelis y Onthophagus rhinolophus. Aunado a ello, existen vacíos de información sobre lo que influye a que se encuentren a una altura u otra. Por ejemplo, los estudios que toman en cuenta la forma y estructura del cuerpo de los escarabajos (morfología) en función de la altura en la que son capturados son limitados. Es a partir de ello que se ha encontrado que los escarabajos colectados en alturas son más pequeños, con alas más grandes en proporción a su cuerpo (carga alar) y con patas más largas que aquellos encontrados en el suelo (Figura 2). Esto puede indicar que hay adaptaciones por parte de los escarabajos para lograr aprovechar los recursos que están en las alturas.

Finalmente, el conocer los detalles e importancia de esta interacción va más allá de una simple curiosidad naturalista. Los escarabajos estercoleros -que en gran medida dependen del recurso que les proveen los monos aulladores- cumplen funciones ecológicas esenciales: reciclan nutrientes, mejoran el crecimiento de las plantas, dispersan semillas y ayudan a controlar poblaciones de moscas y parásitos. Sin ellos, los ecosistemas perderían parte de su capacidad de regeneración y equilibrio.

La relación entre los monos aulladores y los escarabajos estercoleros nos recuerda que incluso los desechos tienen un papel vital en la naturaleza. Lo que para unos es un residuo, para otros es la base de su supervivencia. En esta cadena de interacciones se sostiene la salud de los bosques tropicales y comprender estas conexiones nos permite valorar la complejidad de la vida. Si logramos comprender lo anterior, podremos darnos cuenta de que conservar a los monos aulladores también significa proteger a los escarabajos y, en última instancia, al propio ecosistema en el que habitamos y del cual dependemos.

Referencias

Dadda, A. A., Estrada, A., & Coates-Estrada, R. (1998). Monos aulladores (Alouatta palliata), escarabajos coprófragos y la fragmentación de las selvas en Los Tuxtlas, Veracruz, México. Neotropical Primates, 6(4), 111-114. https://doi.org/10.62015/np.1998.v6.404

Estrada, A., & Coates-Estrada, R. (1991). Howler monkeys (Alouatta palliata), dung beetles (Scarabaeidae) and seed dispersal: Ecological interactions in the tropical rain forest of Los Tuxtlas, Mexico. Journal of Tropical Ecology, 7(04), 459-474. https://doi.org/10.1017/S026646740000585X

Estrada, A., Halffter, G., Coates-Estrada, R., & Meritt, D. A., Jr. (1993). Dung beetles attracted to mammalian herbivore (Alouatta palliata) and omnivore (Nasua narica) dung in the tropical rain forest of Los Tuxtlas, Mexico. Journal of Tropical Ecology, 9(01), 45-54. https://doi.org/10.1017/S0266467400006933

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