Oriundo de Morelia, observador de la naturaleza desde pequeño, ganador del Premio Princesa de Girona Internacional 2026, José Eduardo Méndez, de 31 años, explica en palabras sencillas su trabajo estudiando la química del Universo para reconstruir el pasado y la evolución del mismo, que uno podría pensar que es demasiado sencillo, sin embargo no lo es y por eso la trayectoria del Doctor en Astronomía está cobrando amplía relevancia tras triunfar en España.
Como buen mexicano, antepone su humildad y el sentido de comunidad a su talento y al éxito, cuando se le cuestiona por la importancia de sus investigaciones y la trascendencia de sus premios, no duda en apuntar a las personas que estuvieron involucradas en ayudarlo a conseguirlo: sus profesores, familiares, compañeros e incluso, el conjunto de la sociedad mexicana, ya que es gracias a ella que miles de académicos pueden acceder a la formación gratuita en instituciones de prestigio como lo es la máxima casa de estudios.
Su estudio de las nebulos ionizadas lo condujo a encontrarse cara a cara con el Rey Felipe de España en la entrega del Premio Princesa de Girona Internacional 2026 en su categoría de Investigación, un galardón que premia la trayectoria de jóvenes iberoamericanos menores de 35 años; por medio de esta investigación se pretende rastrear el origen del Universo.
El doctor explica a Crónica que como parte del estudio que realiza del Universo, rastrea la vida y muerte de las estrellas por medio de los elementos que eyectan al medio interestelar cuando se da la formación de una nueva generación de estrellas; a partir de ello se puede saber qué dio paso a la formación de estos cuerpos celestes, con lo que se puede obtener una idea bastante precisa de qué ocurrió en un sistema galáctico, una actividad muy importante para desentrañar el el pasado del Universo que se puede lograr estudiando la física y química de las nebulosas.

Aprovecha también para poner el foco en el trabajo que están realizando los investigadores jóvenes que se encuentran desarrollando ciencia de calidad, tanto en México como en el extranjero; Méndez apunta a un importante cambio generacional que se desarrolla dentro de la comunidad científica, pues asegura que está actividad ya no la desarrollan los científicos encerrados en sus cubículos como sucedía antes, sino que ahora la ciencia es colaborativa por lo que requiere cada vez de una mayor fuente de retroalimentación y se vuelve una actividad cada vez más dinámica con un mayor número de generación de artículos e investigaciones.
Sin embargo, aquí identifica una problemática a la que deben enfrentarse los jóvenes investigadores y es la falta de herramientas para desarrollar su talento, ya que muchas de las instituciones de investigación no han sabido adaptarse al cambio.
En el caso de la UNAM, destaca que siempre ha existido una buena voluntad por parte de las autoridades para lograr adaptarse, pero resalta que siempre se puede hacer a ritmos mayores y a una tasa más rápida.
“Las etapas productivas de los investigadores cada vez están en edades más jóvenes, y desafortunadamente el acceso a los productos de investigación, a los recursos y a muchas otras cosas, está supeditados a candados de antigüedad en las propias instituciones, entonces, estos recursos llegan justo cuando ya casi está terminando la etapa más productiva de los investigadores”.
El especialista en astronomía destaca que, en este aspecto, se debe tener en cuenta la experiencia, sin embargo, la experiencia no solamente se desarrolla en función del tiempo sino también en función de toda la actividad que se desarrolla, por lo que no debería subestimar el trabajo de los investigadores jóvenes.
En su caso, Méndez declara haberse enfrentado a estas trabas institucionales en el ejercicio de su actividad aunque también ha contado con la fortuna de encontrar apoyo por medio de distintos mecanismos dentro de la Universidad.
— Dr. José Eduardo Mendez
Respecto a la crisis de identidad que atraviesan los jóvenes de hoy en día, reconocida por el mismo rector de la UNAM, José Eduardo Méndez aborda la situación desde una manera positiva, pues asegura que hay que mostrarle a las generaciones que vienen detrás de él que hay un camino seguro para ellos en la actividad académica, a pesar de que no es un camino sencillo, es un camino lleno de satisfacciones, por ello, remarca que para desarrollarse en el campo de la ciencia no es necesario contar con cualidades extraordinarias o ajenas a lo que todos los seres humanos tienen, o sea, un pensamiento crítico y capacidad de desarrollo.
“ Creo que es bien importante hacerles ver que el trabajo duro, el esfuerzo, el estudio, y desde luego el acompañamiento de la gente que tiene más experiencia, pueden abrir muchísimo las puertas hacia nuevas perspectivas, y que esto, sin duda, es el foco central que tiene la ciencia, la creatividad, la imaginación y eso está presente en los jóvenes”.
Actualmente es el encargado de dirigir desde la UNAM el proyecto Sloan Digital Sky Survey V donde participan investigadores de distintas universidades, desde donde trabaja en el producto Local Volume Mapper observando gran parte de la Vía Láctea, las Nubes de Magallanes otras galaxias satélite, mediante espectroscopía tridimensional, esto quiere decir que se obtiene información que tiene la luz y a partir de ella se espera conectar fenómenos que suceden a pequeña escala, dentro de las estrellas o dentro de las nebulosas, con lo que sucede a mayor escala, o sea con la evolución de la galaxia misma.
“Me gustaría agregar unas palabras a los jóvenes que muchas veces se sienten desmotivados y que no saben cuál es su lugar en este mundo. Y que, a pesar de tener una curiosidad científica innata, piensan que el camino está demasiado alejado de ellos, quiero decirles que no, que la ciencia está ahí para ustedes, que hay un camino, que sin duda es un camino que requiere mucho esfuerzo mucho tiempo, mucha dedicación y muchas veces no es un camino que se pueda sentir justo. En ocasiones habrá gente que tenga mejores herramientas, mejores capacidades desde el punto de vista económico, para desarrollar la investigación pero siempre hay un lugar en el que nosotros podemos desarrollar nuestra creatividad, y eso es lo bellísimo de la actividad científica. Entonces, el camino que sigan dentro de la ciencia será un camino emocionante”.