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El término catalepsia fue utilizado en 1494 para describir “la falta de movimiento o sensibilidad momentánea a causa de un trastorno neurológico o de un estado hipnótico”

Catalepsia: del mito al diagnóstico

Cata. A lo largo de la historia la falta de entendimiento alrededor de la catalepsia ha promovido fascinación y temor.

En la historia de la medicina, la observación sistemática, el desarrollo del método científico y el avance tecnológico, han permitido pasar del mito al diagnóstico de diferentes síntomas y enfermedades que en algún momento fueron interpretados como castigos de origen mágico, religioso o sobrenatural. Gracias a esta evolución, condiciones antes rodeadas de misterio como la catalepsia pudieron ser reconocidas como manifestaciones clínicas de alteraciones del sistema nervioso, cambiando la percepción social de estos fenómenos y abriendo nuevas posibilidades para el desarrollo de nuevas técnicas de diagnóstico y tratamiento.

El término catalepsia fue utilizado en 1494 para describir “la falta de movimiento o sensibilidad momentánea a causa de un trastorno neurológico o de un estado hipnótico”. Sin embargo, era una condición difícil de diagnosticar en esa época, ya que las personas que atraviesan este estado parecieran estar muertas, dado que se reduce su ritmo cardiaco, su respiración es difícilmente perceptible, son incapaces de efectuar movimientos o hablar y puede o no tener presencia de conciencia. Esta situación puede durar unos minutos u horas, y en otros casos puede llegar a ser irreversible.

A lo largo de la historia la falta de entendimiento alrededor de la catalepsia ha promovido fascinación y temor, relacionándola con estados de transe, posesión e incluso se confundió con el estado de muerte. Se dice que esta confusión  hizo que en el siglo XVIII se registraran casos de personas erróneamente declaradas muertas y esto provocó el temor de ser enterrado vivo, por lo que en esa época se diseñaron ataúdes con un mecanismo que consistía en una soga conectada a una campana, lo que en teoría permitiría que si alguna persona era enterrada viva pudiera tirar de la soga y así ser escuchada por los guardias de los cementerios (fig. 1).

Inecol Figura 1. (Mecanismo dentro de ataúd con campana funcional para mostrar signos de vida en el siglo XVIII). https://www.nationalgeographic.com.es/ciencia/es-posible-resucitar-esta-mujer-hizo-y-te-explicamos-razon_20148

Hoy en día la catalepsia es entendida como un estado de rigidez muscular y escasa respuesta a estímulos, que se presenta como manifestación de alteraciones  del sistema nervioso. Además, se sabe que la catalepsia no es una enfermedad en sí misma, sino un síntoma que puede presentarse en pacientes con enfermedades neurológicas como epilepsia o enfermedad de Parkinson y en enfermedades psiquiátricas como esquizofrenia. Este síntoma se define como la pérdida de motricidad y esta caracterizado por estados de rigidez muscular, pérdida de sensibilidad e inmovilidad.

Para tratar este síntoma, lo primero es diagnosticar la enfermedad o condición primaria que origina la catalepsia. Por lo que generalmente se comienza con la evaluación del historial clínico del paciente, con la finalidad de indagar si los medicamentos que consume son capaces de causar rigidez y verificar sus antecedentes de salud mental o enfermedades neurológicas previas. Esta revisión se complementa con exploración física y neurológica. También se apoya de herramientas de diagnóstico actuales como: electroencefalogramas para monitorear la actividad cerebral y electrocardiogramas para medir la actividad del eléctrica del corazón y así verificar que la persona sigue viva. En algunos casos el diagnóstico se complementa con pruebas como resonancia magnética o tomografías para descartar lesiones estructurales en el cerebro (Fig. 2).

Inecol Figura 2. Herramientas de diagnóstico en la actualidad. a) electroencefalogramas b) electrocardiogramas c) resonancia magnética y d) tomografía. Las imágenes fueron tomadas de pixabay con créditos correspondientes para: Romaset, Fernandozhiminaicela, Mitrey y eendeckel.

Una vez identificado el trastorno que provoca la catalepsia el tratamiento farmacológico se enfoca en atender dicha afección primaria y puede incluir relajantes musculares o fármacos antipsicóticos. Cuando el origen es neurológico como en el caso de la enfermedad de Parkinson o la epilepsia se suelen emplear fármacos antiparkinsonianos o anticonvulsivantes.

Lo que en el pasado se interpretaba como un fenómeno misterioso e incluso se confundía con la muerte, hoy puede comprenderse, explicarse y diagnosticarse gracias al desarrollo de herramientas tecnológicas y los avance de las neurociencias. La catalepsia ha dejado de ser un motivo de temor para convertirse en un ejemplo de como el conocimiento científico transforma nuestra manera de entender aquello que antes parecía inexplicable.

Gabriela Isabel Pina Fontecilal1 y Yoshajandith Aguirre Vidal2

1Facultad de Biología, UV, 2Red de estudios moleculares avanzados (REMAV), INECOL.

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