
Hablar de fertilidad sigue siendo incómodo para muchas personas. Aunque la Organización Mundial de la Salud estima que una de cada seis personas experimentará algún problema relacionado con la infertilidad a lo largo de su vida, el tema continúa rodeado de mitos, desinformación y estigmas que dificultan el acceso a diagnósticos oportunos y tratamientos adecuados.
En el marco del Día Mundial de la Fertilidad, Debbie Cassis reflexionó sobre los desafíos que enfrentan miles de parejas en México y explicó por qué la educación reproductiva debería comenzar mucho antes de que una persona decida formar una familia.
“La infertilidad sigue siendo un tema del que se habla muy poco. Hay muy poca educación alrededor de la salud reproductiva en general y muchas veces no sabemos cómo cuidar nuestra fertilidad ni qué consecuencias puede tener no hacerlo desde edades tempranas”, señaló.
¿Qué factores afectan la fertilidad?
Uno de los principales factores detrás del aumento de los problemas de fertilidad tiene que ver con los cambios sociales que han transformado la forma en que las nuevas generaciones construyen sus proyectos de vida.
Cada vez más mujeres deciden priorizar estudios, crecimiento profesional, estabilidad económica o desarrollo personal antes de convertirse en madres.
Aunque se trata de una decisión completamente válida, desde el punto de vista biológico el tiempo continúa siendo un factor determinante.
“El factor principal que está causando infertilidad ahorita es la edad a la que estamos empezando a tener hijos. La calidad tanto de los óvulos como del esperma cambia con el tiempo y eso tiene un impacto importante en la posibilidad de lograr un embarazo”, explicó Debbie.
La especialista destacó que la maternidad ha pasado de ocurrir mayoritariamente durante la década de los veinte años a registrarse cada vez con más frecuencia después de los 30 o incluso los 35 años.

La infertilidad no es solo una cuestión femenina
Uno de los mitos más arraigados es pensar que la infertilidad es un problema exclusivamente relacionado con las mujeres.
Sin embargo, la evidencia médica muestra una realidad muy distinta.
Debbie explicó que las causas de infertilidad se distribuyen prácticamente de forma equitativa entre hombres y mujeres.
“Las causas de infertilidad están muy divididas. Un tercio corresponde a factores femeninos, un tercio a factores masculinos y un tercio involucra causas de ambos. Por eso es tan importante dejar de poner toda la carga sobre las mujeres”, afirmó.
La especialista insistió en que cuando una pareja enfrenta dificultades para concebir es indispensable evaluar a ambas partes para obtener un diagnóstico completo y diseñar una estrategia adecuada.
“No se trata de buscar culpables. Se trata de entender todo el panorama para encontrar soluciones”, subrayó.
El error que cometen muchas parejas
Para Debbie, uno de los problemas más frecuentes es que las parejas suelen esperar demasiado tiempo antes de acudir con un especialista.
Tradicionalmente se recomienda buscar ayuda médica después de un año de intentos fallidos en mujeres menores de 35 años o después de seis meses en mujeres mayores de esa edad.
Sin embargo, considera que esta estrategia debería replantearse.
“¿Por qué esperar a que exista un problema? Si una pareja ya está pensando en formar una familia, debería revisarse antes. Así como planeamos estudios, viajes o proyectos laborales, también deberíamos planear la formación de una familia”, comentó.
Según explicó, una evaluación temprana permite conocer el estado de la reserva ovárica, la calidad espermática, la salud metabólica y otros factores que pueden influir en la fertilidad.
La prevención también aplica para la fertilidad
La conversación sobre fertilidad suele centrarse en tratamientos médicos, pero pocas veces se habla de prevención.
La especialista considera que este es uno de los grandes pendientes de la salud pública.
“Nos han enseñado a prevenir enfermedades como la diabetes, la hipertensión o algunos tipos de cáncer, pero no hemos aprendido a prevenir problemas relacionados con la fertilidad”, señaló.
Factores como la alimentación, la actividad física, el manejo del estrés, el sueño y el control de enfermedades metabólicas también influyen en la capacidad reproductiva.
Por ello, recomienda que hombres y mujeres adopten hábitos saludables mucho antes de comenzar a buscar un embarazo.

Algunas opciones para preservar la fertilidad
Frente a los cambios sociales y al retraso en la maternidad, la preservación de la fertilidad se ha convertido en una herramienta cada vez más relevante.
Actualmente existen diversas alternativas que permiten conservar el potencial reproductivo para el futuro.
Entre ellas destacan:
- Criopreservación de óvulos.
- Congelación de esperma.
- Preservación de embriones.
Debbie explicó que estos procedimientos ya se encuentran disponibles en México y cuentan con tecnología de alto nivel.
“Muchas personas piensan que tienen que viajar a Estados Unidos o Europa para acceder a estas opciones, pero la realidad es que ya contamos con esta tecnología en México”, aseguró.
Aunque reconoció que los costos pueden representar una barrera para algunos pacientes, señaló que la creciente demanda ha contribuido a que estos procedimientos sean más accesibles que hace algunos años.
El impacto emocional que pocas veces se menciona
Más allá del aspecto médico, la infertilidad suele convertirse en una experiencia emocionalmente compleja.
Para muchas personas representa un duelo profundo que afecta la autoestima, las relaciones de pareja y la salud mental.
“Enfrentarse a un diagnóstico de infertilidad es un duelo. Estás buscando algo que deseas profundamente y no lo estás logrando. Eso tiene un impacto emocional muy importante”, explicó.
La especialista señaló que sentimientos como frustración, culpa, ansiedad, tristeza y aislamiento suelen ser frecuentes durante este proceso.
Incluso, muchas personas experimentan la sensación de que su identidad como mujer u hombre está siendo cuestionada.
“Es un instinto muy primitivo que todos tenemos y cuando no puedes cumplirlo puede afectar profundamente tu salud mental”, comentó.
Por ello, considera indispensable que el acompañamiento psicológico forme parte integral de cualquier tratamiento de fertilidad.
Un mensaje para quienes atraviesan este proceso
Al finalizar la conversación, Debbie envió un mensaje a quienes actualmente enfrentan dificultades para concebir y aún no buscan ayuda por miedo, vergüenza o desconocimiento.
“No están solos. Hay especialistas que pueden ayudarlos, orientarlos y acompañarlos. El miedo muchas veces nos paraliza y evita que actuemos a tiempo”, afirmó.
También hizo un llamado a hombres y mujeres para asumir conjuntamente la responsabilidad sobre la salud reproductiva.
“Todos tenemos la responsabilidad de revisarnos. Es importante saber cómo está nuestra salud reproductiva, qué podemos mejorar y qué apoyo tenemos disponible.”
En un contexto donde la infertilidad afecta a millones de personas en el mundo, especialistas coinciden en que la información, la prevención y el acompañamiento emocional pueden marcar una diferencia significativa en la vida de quienes sueñan con formar una familia.