Academia

Los cursos virtuales difundidos por herramientas digitales capacitan a las comunidades, brindando conocimiento clave para optimizar la restauración y conservación del manglar

Capacitación digital para restaurar los manglares

Inecol. Restauradora desazolvando el canal en una zona de manglar degradado en Veracruz. (Zavala-Izquierdo, I)

Los manglares son ecosistemas fundamentales para la resiliencia en las zonas costeras. Además de proteger las costas ante desastres naturales, capturan carbono y son hábitat una alta diversidad de organismos de interés comercial que aportan alimento y recursos económicos a los habitantes aledaños, junto con actividades que benefician y mejoran su calidad de vida. Sin embargo, estos ecosistemas afrontan un deterioro crónico debido a disturbios antrópicos causantes de alteraciones hidrológicas, aumento de la salinidad, entre otros factores.

Con el propósito de involucrar y fortalecer a las comunidades en la conservación y restauración de estos ecosistemas, el INECOL, ATEC e ICML-UNAM llevaron a cabo un curso online titulado “Preservación y restauración del ecosistema de manglar con participación social”. Como parte del compromiso que se mantiene con el Programa de Acción Estratégico del Gran Ecosistema Marino del Golfo de México apoyado por la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS). Esta iniciativa busca involucrar a las comunidades restauradoras de manglares ubicados en el Golfo de México como Veracruz y Campeche con el objetivo de capacitarlos en el aprendizaje de la importancia de los manglares, su conservación y las acciones necesarias para su restauración.

El curso fue diseñado para ser difundido por medio de herramientas digitales de fácil y libre acceso garantizando para que cualquier persona pudiera tomarlo a través de su celular. Este se implementó del 16 al 27 de febrero y consistió en tres módulos: 1) Generalidades del ecosistema de manglar, 2) Preservación y restauración del manglar y 3) Participación comunitaria, salvaguardas y sostenibilidad. Estuvo conformado de 17 presentaciones de videos con una duración de 10 a 15 minutos cada uno, repartidos en 16 temas. El material audiovisual se compartió por WhatsApp a cada una de las personas que realizan acciones de restauración dentro del proyecto. Al final de cada presentación se evaluó a los participantes con un pequeño cuestionario con preguntas de opción múltiple creadas en la plataforma Google Forms. El uso de estas herramientas permitió que los participantes pudieran realizar el curso en horario flexible y sin tener que incurrir en costos de traslado, lo cual se reflejó en una amplia participación.

En el curso participaron restauradores provenientes de 11 comunidades, distribuidas entre ejidos, colectivos y organizaciones locales. En Veracruz, se registró la participación de las localidades de Cazones de Herrera, así como de los ejidos Barra Galindo y San Antonio en Tuxpan, y Antonio Echegaray y Juan Valdivia en Tamiahua. Por su parte, la representación de Campeche incluyó a las comunidades de Calax y los ejidos de Sabancuy e Isla Aguada; los colectivos Unidos y Unidas por los Manglares (Isla Arena, Calkiní), Ambiental Isla Verde A.C. y Comunidad de Restauradores del Manglar (Ciudad del Carmen); además de habitantes del ejido San Antonio Cárdenas. Asimismo, se contó con asistencia proveniente de Mérida, Yucatán. Geográficamente, la mayor afluencia se concentró en Sabancuy, Isla Arena y el ejido San Antonio Cárdenas (Campeche), junto con Tuxpan (Veracruz); en contraste, Cazones de Herrera y Mérida registraron la menor intervención. Respecto a los cuestionarios aplicados a todos los restauradores, se respondieron en total 2,914 correspondientes a los 16 temas (videos) impartidos, con un promedio de 182 cuestionarios por presentación.En términos demográficos, predominó la participación masculina con un 58% de los cuestionarios respondidos, frente a un 42% de representación femenina. Respecto a la estructura por edades, el grupo de 25 a 44 años concentró el 52% de los registros, seguido por el rango de 45 a 65 años con un 33%. El nivel de participación alcanzó su punto máximo en el primer tema del curso (216 participantes), observándose una disminución progresiva hasta registrar 153 participantes en la última presentación.

Los resultados muestran que el curso logró involucrar restauradores de diversas localidades y grupos colectivos, manteniendo una participación constante a lo largo de los 16 temas impartidos. Las diferentes edades involucradas y la equidad de género registrada evidencia el interés de las comunidades por involucrarse en el mantenimiento del ecosistema de manglar. Asimismo, los resultados confirman que el uso de herramientas digitales son una alternativa viable para transmitir el conocimiento a los actores clave en el cuidado de los manglares de distintas partes del país.

La conservación y restauración de los manglares no se limita a las acciones de la restauración ecológica; también, requiere la capacitación científica de las comunidades locales. Compartir el conocimiento mediante herramientas accesibles, junto con la generación de oportunidades de empleo y capacitación, fortalece el compromiso comunitario y contribuye a la apropiación a largo plazo para el cuidado y protección de los manglares.

Tendencias