
Los vínculos entre los humanos y los perros y gatos han existido durante muchos años. Sin embargo, su cuidado va muchísimo más allá de solo darles un plato de croquetas, llevarlos al veterinario o ponerles un techo (Figura 1). A menudo se nos olvida que nuestras actividades diarias junto a ellos impactan directamente en la naturaleza que nos rodea. Con el aumento de las zonas urbanas y el consecuente reemplazo y modificación de muchos de los espacios naturales, ha aumentado la frecuencia y el área donde nuestras mascotas pueden interactuar con animales silvestres.

Estas interacciones suelen resultar en un conflicto humano-silvestre, el cual se ve incrementado cuando dejamos que nuestras mascotas salgan solas a deambular por el vecindario con la idea de que “vayan a distraerse”. Su instinto natural se activa y altera el entorno de formas muy distintas. Por ejemplo, los gatos son cazadores implacables por naturaleza; aunque tengan el estómago lleno, cazan por juego o aburrimiento. En el estado de Hidalgo se realizó un estudio que incluyó ciencia ciudadana y la revisión de excretas de gatos para determinar qué especies de fauna silvestre eran consumidas por ellos. El estudio reveló que los gatos consumían varias aves, como el papamoscas cardenalito (Pyrocephalus rubinus), el cuitlachoche (Toxostoma curvirostre) o el colibrí pico ancho (Cynanthus latirostris), este último de suma importancia para la polinización de distintas plantas. También se encontró el consumo de mamíferos pequeños como el ratón cosechero (Reithrodontomys sp.), un dispersor de semillas en ambientes naturales. Entre los reptiles se encontró la lagartija de mezquite (Sceloporus grammicus) especie que controla poblaciones de insectos.
Por otro lado, los perros sueltos suelen perseguir y hostigar a numerosas especies de fauna, lo que les genera un estrés que puede alterar sus horarios de actividad y descanso. Lamentablemente, algunos de estos encuentros suelen terminar en heridas que pueden llegar a ser fatales (Figura 2). Sin embargo, un riesgo adicional para la fauna es la transmisión de enfermedades provenientes de los animales domésticos. Un caso muy conocido es el de los leones del Parque Nacional Serengeti, en África. En 1994, en una comunidad aledaña al parque se presentó un brote del virus Distemper o moquillo canino en perros no vacunados. Los perros que deambulaban cerca del parque entraron en contacto con hienas y chacales que introdujeron el virus al parque. El virus mutó y se transmitió de forma masiva entre los leones (Panthera leo). Como consecuencia del brote, se perdió alrededor del 30% de la población, con un profundo impacto en el ecosistema donde este felino es el depredador tope que controla las poblaciones de herbívoros.

La interacción negativa entre mascotas y fauna silvestre no solo pone en riesgo directo en a las especies, sino que indirectamente puede afectar las funciones ecológicas que cada una realiza y, en consecuencia, la dinámica de los ecosistemas que podrían llegar a perderse ante estas alteraciones.
Hay que entender que el riesgo proviene en dos direcciones, una mascota sin supervisión en el jardín o en un terreno baldío puede terminar en una pelea con animales nativos que sólo defienden su vida o a sus crías, como tlacuaches, cacomixtles, mapaches, armadillos, ardillas, etc. El perro o gato se expone a sufrir heridas graves, caídas, extravíos o ataques directos. Otra consecuencia importante es que, como resultado de la interacción, las mascotas pueden adquirir organismos que generan enfermedades transmisibles a los seres humanos. Un ejemplo fue un gato doméstico que desarrolló la peste, la misma enfermedad que acabó con la mitad de la población europea en el siglo XIV, en Estados Unidos en 2004. (El gato contrajo la bacteria por la interacción con pulgas de la fauna local y, como resultado, se le formó un absceso (acúmulo de pus) en el cuello. Su tutor, un adulto mayor de 73 años, manipuló y curó a su gato, pero justo antes se había cortado un dedo accidentalmente. Con el paso de los días, el señor comenzó a desarrollar una úlcera en su herida, fiebre e inflamación de los nódulos linfáticos. El señor logró sobrevivir, pero su gato no tuvo la misma fortuna.
La solución está al alcance de todos y solo requiere ajustar un par de hábitos en casa, como pasear a los perros siempre con una correa resistente y así prevenir accidentes, en el caso de los gatos, la clave es la vida puertas adentro; donde podemos adaptarles repisas, rascadores altos y juguetes interactivos para que no sientan la necesidad de escapar. También es indispensable mantener la casa en buen estado: tapar las grietas de las bardas, arreglar los agujeros del techo y poner rejillas en las alcantarillas para evitar que los animales entren, previniendo así peleas innecesarias. Gestos tan simples como levantar el plato en cuanto tu mascota termine de comer y usar botes de basura con broches de seguridad pueden cambiar el panorama por completo. Amar a nuestros compañeros de hogar no está peleado con proteger la biodiversidad; al contrario, ser dueños responsables es la única vía para que humanos y animales vivamos en paz.
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Lograr que todos convivamos sin peligro depende de estos pequeños cambios. No te quedes con esta información: platícala con tu familia y compártela con otros dueños. Juntos podemos hacer que nuestra comunidad sea un espacio seguro para las mascotas y verdaderamente respetuoso con la vida silvestre.
Referencias
Gaspar, R., & Anayd, J. (2024). Depredación de fauna silvestre por gato doméstico (felis catus) en el estado de Hidalgo. Tesis de Licenciatura. Universidad Autonóma del Estado de Hidalgo. Disponible en: http://dgsa.uaeh.edu.mx:8080/bibliotecadigital/handle/231104/5462.
Weckworth, J. K., Davis, B. W., Dubovi, E., Fountain‐Jones, N., Packer, C., Cleaveland, S., & Roelke‐Parker, M. (2020). Cross‐species transmission and evolutionary dynamics of canine distemper virus during a spillover in African lions of Serengeti National Park. Molecular ecology, 29(22), 4308-4321.
Centers for Disease Control and Prevention. (2025). Notes from the Field: Early-Season Human Plague Associated with Exposure to a Domestic Cat — Oregon, 2024. Morbidityand Mortality Weekly Report, 74(26). https://doi.org/10.15585/mmwr.mm7426a2.