Nadie camina solo en esta casa de estudios; la verdadera educación despierta vidas capaces de responder con responsabilidad a su tiempo, Jesús Villagrasa Lasaga —

La Universidad Anáhuac México concretó la investidura de Jesús Villagrasa Lasaga como su nuevo rector, en sustitución de Cipriano Sánchez García quien ejerció esa responsabilidad durante 12 años.
El evento combinó actos solemnes como la entrega de insignias académicas y discursos institucionales, enmarcados con una sensible dimensión espiritual celebrada con una misa de acción de gracias.
Alberto José Simán Dada, presidente de la Junta de Dirección de la Universidad Anáhuac México y director territorial de los Legionarios de Cristo para México y Centroamérica, resaltó la continuidad de la misión de la organización para formar líderes comprometidos con el humanismo cristiano y la excelencia académica para generar líderes de acción positiva.
En el Centro Cultural Mexiquense Anáhuac, pronunció un mensaje de profundo reconocimiento y agradecimiento al padre Cipriano Sánchez García al concluir su gestión como rector.
“El padre Cipriano debe sentirse profundamente feliz, en paz y orgulloso del gran legado que deja en la institución, me consta en primera persona su admirable trabajo, el cual ha fortalecido el corazón de la universidad y consolidado una comunidad donde miles de jóvenes han aprendido a liderar con el ejemplo y a entregar su vida por el bien común”, afirmó en un auditorio lleno.

Simán Dada le agradeció especialmente “por su entrega paternal, su visión estratégica, su decisión, su empuje y, de manera muy particular, por su testimonio de hermano y de sacerdote”.
En una ceremonia nutrida por simbolismos de excelencia, y las estupendas interpretaciones del excelso Coro y la Orquesta Anáhuac México, dijo que el país requiere una educación universitaria capaz de combinar conocimiento, innovación, justicia, calidad y servicio, con una visión centrada en la persona y especialmente en quienes más lo necesitan.
Sobre el nuevo rector, resaltó su trayectoria académica, formación filosófica y experiencia al frente de instituciones de Educación Superior Católica; expresó la confianza de la Junta de Dirección “en su capacidad, prudencia y liderazgo para conducir a la Universidad hacia nuevos horizontes de excelencia e impacto social”.
Fue una ceremonia de investidura que ni la pertinaz lluvia afectó en la nutrida asistencia de profesores, alumnos, colaboradores, egresados, empresarios, y autoridades; una ejemplar por el grado de afecto y apoyo que el saliente confirió al sucesor, algo para tomar en cuenta e imitar en tiempos de encono nacional.
Gratitud por el Pasado, Pasión por el Presente

Ante esta comunidad que no se dejó amainar por el clima, Jesús Villagrasa Lasaga dijo que asume la rectoría con “profunda humildad, un hondo sentido de responsabilidad y el corazón lleno de gratitud”.
En su primer discurso oficial ante su comunidad, recordó una frase del Papa Juan Pablo II para iniciar el tercer milenio; estructuró su mensaje bajo tres actitudes fundamentales; gratitud por el pasado, pasión por el presente, y confianza en el futuro.
De esta forma agradeció a los rectores que le precedieron por trazar el rumbo de la universidad con valentía y visión; mencionó especialmente a los tres rectores más recientes, Abraham Cárdenas, último rector del campus sur antes de la integración con el campus norte; Jesús Quirce, y Cipriano Sánchez García.
Proceso Ejemplar de Transición Institucional
Estimó con énfasis a su antecesor “por su entrega generosa, cercanía fraterna y la sabiduría con la que lideró la institución, su gestión deja una huella imborrable en la infraestructura, los programas y en el alma de la comunidad universitaria”, y le reconoció haber facilitado un “impecable proceso de transición”.
Enseguida descartó asumir la encomienda como un honor personal, sino como una vocación de serviciopara los estudiantes, sus familias, los profesores y colaboradores.
Viallagrasa Lasaga afirmó los objetivos de la universidad en formación integral, excelencia académica, innovación pedagógica y tecnológica, investigación con propósito, vinculación social e identidad católica.
Expresó que en un mundo que cambia a pasos acelerados es necesario innovar, impulsar la investigación y asegurar que los egresados posean una “conciencia ética que los convierta en líderes de acción positiva”.
Planteó que la excelencia académica dialogue activamente con la sociedad, la Iglesia local, el gobierno y el sector productivo
Confianza en el Futuro

El rector Jesús Villagrasa se refirió posteriormente al trabajo colaborativo; expresó su “confianza en la ayuda de Dios y en el equipo cualificado de la universidad, recordando que “nadie camina solo en esta casa de estudios”.
Añadió que la universidad debe ser un faro de humanidad, trascendencia, verdad, bien y belleza para los jóvenes frente a las incertidumbres de nuestro tiempo.
A los alumnos les recordó que son la razón de ser de la institución y su mayor esperanza para México; “la verdadera educación despierta vidas capaces de responder con responsabilidad a su tiempo”.
A los profesores los definió como la “columna vertebral del proyecto” y aristotélicamente les invitó a transmitir sus conocimientos enseñando también la capacidad de aplicarlos en la práctica.
Agradeció al personal directivo, administrativo y de apoyo porque su trabajo sostiene el día a día de la universidad y hace posible que la vida universitaria transcurra con calidez.
Luego invitó a los exalumnos a “mantener vivo el vínculo con su casa”, pues ellos prolongan la misión universitaria en la sociedad; lo escuchaba la presidenta municipal de Huixquilucan, estado de México, Romina Contreras Carrasco, entre algunos otros.
El nuevo rector ofreció al gobierno, la Iglesia y la iniciativa privada, construir puentes de colaboraciónpara responder a los grandes desafíos del tiempo, manteniendo a la persona y el bien común en el centro.
A la Red de Universidades Anáhuac planteó la “plena disponibilidad de la universidad para trabajar en red, empleando la metáfora de su emblema; un tejido nunca terminado que une, compromete y multiplica las capacidades al servicio de México”.

Villagrasa Lasaga finalizó con el exhorto a todos los asistentes para hacer propio el lema institucional “Vince in bono malum”, “Vence al mal con el bien”.
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