
Esto no es habitual, pero en ello radica su importancia y autenticidad: una joven divulgadora de la ciencia que utiliza las redes sociales para hablar sobre geociencias quiere ser entrevistada para un periódico nacional. La joven y su equipo han dado un paso generacional inusual, pero con el mismo objetivo de personajes como Julieta Fierro, Jorge Flores o José de la Herrán: hablar y comunicar la ciencia, su pasión.
“Hola piedrosos, soy yo de nuevo”, saluda Diana Ávila (@dianavila.shp) en sus redes; la ingeniera geóloga recién egresada de la UNAM, expone temas relacionados con su formación con la naturalidad y cadencia de los nativos digitales que emplean Instagram o TikTok como el canal para llegar a una audiencia joven interesada por la ciencia. “Friki” de la cartografía, nos adentra en tópicos geológicos, piedras preciosas, volcanes, fósiles prehistóricos, ciudades antiguas y algunos de los caprichos de la naturaleza y geografía de México y el mundo.
“Hablo sobre geociencias para mostrar que hablar de temas como la geología no se reduce meramente a las rocas. Son muchísimos temas más, como la geoinformática, la cartografía, el medio ambiente, riesgos, meteorología, petróleo, mineralogía y ciencia planetaria, entre otros”.
La cenntenial comenzó hace un par de años con el proyecto. “Empecé a subir publicaciones, vi que a la gente le empezaba a interesar y entonces vi que hay ciertos temas que a la gente les llama un poco más la atención, por ejemplo, sismos y temblores…”.
“TEMPORADA” DE SISMOS.
Estamos en septiembre y pasadas las celebraciones patrias, los mexicanos ponemos en nuestra atención y memoria los sismos de 1985 y 2017; adicionalmente, los sismos ocurridos en Venezuela y Colombia semanas atrás, hacen inevitable abordar el tema con la universitaria sobre cómo hablar del tema desde la comunicación de la ciencia.
“Es muy importante utilizar un lenguaje entendible, sin demasiados tecnicismos. ‘Traducir’ a la población y usar las palabras correctas para que puedan comprender de la mejor manera. (…) Mucha gente cree que este mes temblará de nuevo o que debemos esperar un gran sismo, algo que debemos desmentir con la comunicación y palabras correctas”.
Recordar conceptos que hemos olvidado, temas simples, la escala de Richter o qué es un sismo como tal son el punto de partida para introducirles a la ciencia de los sismos, añade, para entender su manifestación natural. “Es comprensible que estemos nerviosos, puesto que estas fechas generaron un estrés postraumático en muchos, pero no podemos dejar de lado que los sismos son parte de nuestro día a día, de nuestra vida, especialmente en la Ciudad de México. Claro, verlo con respeto, pero también como lo que es”.
–Lograr este cometido en redes sociales tiene el doble reto de encontrar un exceso de información, falsa o alarmante para ser consumidos por los usuarios. ¿Cómo contrarrestan este escenario los divulgadores de la ciencia “influencers” y generadores de contenido?
–Especialmente en este mes estamos informando con fuentes comprobables y enfatizar que los sismos hasta el día de hoy no se pueden predecir, desmentir que septiembre es sinónimo de sismos y de catástrofe. Hay que aprovechar, sí, el aniversario de los sismos para hacer una buena comunicación en redes sociales, donde abundan las mentiras o alarma en busca de ser viral o por tener más vistas. Entonces, es un gran mes para divulgar desde la conciencia y desde la verdad.
Captar el interés de las personas en las redes es el gran intento y logro, no sólo para vender contenido –y productos– a los usuarios, sino también para hacer llegar este tipo de mensajes educativos. La ingeniera comenta que las personas con curiosidad ya atravesaron la mitad del camino entre el ruido de la red.

Otro aspecto que representa Diana en esta nueva era de la comunicación de la ciencia a través de los formatos digitales es la figura del “divulgador(a)”, quienes están más cerca de adjetivos como “influencers” de la ciencia, de los que ya hay numerosos casos, principalmente mujeres jóvenes.
“Estoy viendo un crecimiento importante en las redes sociales, algunas personas más no dejan de lado los medios tradicionales, como periódicos y revistas, porque hay que ir más allá de las ‘tendencias’, tanto generadores de contenido como audiencia (…) Adicionalmente, hay otras maneras de llegar a la gente, como los talleres de ciencia, que muchos de mis compañeros ya hacen”.
Para finalizar, Diana comparte algunas de las (los) colegas divulgadoras que sigue y recomienda a los usuarios, como Biologando con Ailyn, quien además de abordar temas de biología, hace de sus viajes (como al Amazonas) una experiencia compartida con su público. En inglés, recomienda a The Groovy Geologist, al mexicano Arqueochino y al español Noah Schtone, también abocados a la geología, pero también los hay enfocados en otras áreas de la ciencia. Hay de todo, depende de los intereses de cada curioso o público particular.
Diana Ávila concluye señalando su objetivo de llegar a más personas y seguir difundiendo ciencia como un tema cultural importante, cero aburrido. “Eso era algo que decía mucho Julieta Fierro, que lo importante era generar curiosidad en la gente y quitarle esta idea de que la ciencia es aburrida, que más bien puede ser bastante divertida e interesante”.
