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Derrota del presidente Trump no significa final del trumpismo; victoria demócrata no garantiza beneficios automáticos para México, señalan académicos de la IBERO

México Necesita Estrategia Propia ante Washington, victoria demócrata no es garantía: IBERO

Derrota del presidente Trump no significa final del trumpismo; victoria demócrata no garantiza beneficios automáticos para México, señalan académicos de la IBERO —

IBERO Expertos Elecciones EEUU La continuidad de las políticas neoproteccionistas plantea la necesidad de consolidar alianzas con sectores productivos y gobiernos locales en la región de Norteamérica, señalaron los académicos de la Ibero. (IBERO)

México enfrenta como desafío dejar de esperar que los cambios políticos en Washington resuelvan sus problemas económicos y comerciales, afirmaron especialistas en política exterior de la Universidad Iberoamericana (IBERO).

Permanencia del Neoproteccionismo

Durante la mesa de análisis “Estados Unidos después de las urnas: ¿Qué cambia para México?”, explicaron que aunque el nuevo escenario estadounidense podría abrir oportunidades económicas, comerciales, migratorias y diplomáticas, aprovecharlas dependerá de la capacidad del Gobierno de México para actuar estratégicamente.

“La derrota del partido Republicano, del presidente Donald Trump, no significa el final del trumpismo; la victoria demócrata no garantiza beneficios automáticos para México y las oportunidades de una nueva relación bilateral no se materializarán sin una estrategia propia”, señalaron.

Los académicos de la IBERO Jorge Schiavon, del departamento de Estudios Internacionales; Aribel Contreras, coordinadora de la licenciatura en Negocios Globales; Enrique Gutiérrez Márquez, de Ciencias Sociales y Políticas; y Carlos Rodríguez Arechavaleta, de Comunicación, plantearon escenarios del futuro inmediato luego de las elecciones estadounidenses.

Los cuatro expertos concordaron en que el triunfo demócrata no debe confundirse con una transformación inmediata de la política estadounidense ni con una garantía de mejores condiciones para México.

Aribel Contreras comentó que “existe una tendencia a idealizar el triunfo demócrata y asumir que su llegada al Congreso resolverá automáticamente los conflictos comerciales entre México y Estados Unidos”.

Recordó que nuestro país enfrenta dificultades y oportunidades tanto con administraciones demócratas como republicanas, por lo que el resultado electoral no representa, por sí mismo, una garantía de mejores condiciones económicas.

Calificó de “poco realista esperar que desaparezcan de inmediato los aranceles, se destraben todas las negociaciones del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) o se aceleren automáticamente las inversiones”.

Para Contreras, las políticas neoproteccionistas que utilizan instrumentos comerciales como mecanismos de presión política, podrían mantenerse incluso después de que Trump termine su mandato presidencial.

Contreras afirmó que México necesita recuperar una estrategia activa de interlocución internacional.

“Esto implica fortalecer la diplomacia parlamentaria, aprovechar la red consular, recuperar el diálogo con gobiernos estatales y locales estadounidenses, y reconstruir vínculos con sindicatos, sectores empresariales y actores relevantes para el comercio bilateral”, detalló.

Dijo que igualmente supone aprovechar de manera estratégica las oportunidades del nearshoring, la inversión extranjera y la reorganización de las cadenas de suministro.

Demócratas no significan Mejora para México

Por otra parte Gerardo Herrera, académico del Departamento de Estudios Empresariales de la IBERO, dijo que el avance demócrata no representa una victoria automática para México.

“Las prioridades de ese partido estarán concentradas principalmente en las demandas económicas y sociales de la ciudadanía estadounidense; revertir los aranceles impuestos por Trump requeriría procesos políticos y legislativos complejos, por lo que los beneficios económicos no llegarían de manera inmediata”, explicó.

Indicó que las presiones sobre México en materia de seguridad fronteriza continuarán, aunque podrían adoptar un tono diplomático diferente; “el cambio en el equilibrio político estadounidense no significa necesariamente una modificación de las prioridades estratégicas de Washington”.

En su oportunidad Jorge Schiavon, director del Departamento de Estudios Internacionales de la institución, explicó que “los resultados deben interpretarse como una evaluación negativa a la administración Trump, más que como un respaldo incondicional al Partido Demócrata”.

Dijo que el descontento con el costo de vida, las políticas migratorias, la política exterior y cuestionamientos a la gestión presidencial contribuyó a modificar el comportamiento electoral.

“Más que un tsunami demócrata, lo que estamos viendo es un referéndum en contra del presidente Trump, planteó.

Schiavon resaltó la participación de sectores jóvenes y de comunidades que modificaron sus preferencias políticas con relación a elecciones anteriores.

“El resultado confirma que las preocupaciones económicas de la población y el descontento con las decisiones presidenciales pueden transformar incluso territorios que parecían políticamente consolidados”, indicó.

El Voto Retrospectivo

Carlos Rodríguez Arechavaleta, académico del Departamento de Comunicación, ponderó la capacidad de una parte del electorado estadounidense para evaluar críticamente a sus gobernantes, incluso en un contexto de intensa polarización política.

Dijo que la elección mostró la relevancia del llamado “voto retrospectivo, mediante el cual las personas juzgan el desempeño de sus representantes a partir de las condiciones económicas, sociales y políticas que han experimentado”.

Explicó que la inflación, el costo de los combustibles, la política exterior y las decisiones migratorias influyeron radicalmente en las preferencias ciudadanas.

Resaltó la participación de sectores históricamente marginados y la importancia de las identidades sociales en una contienda marcada por discursos polarizantes.

Opinó que “el reconocimiento de los resultados y la renovación de los espacios legislativos muestran que las instituciones electorales estadounidenses mantienen capacidad para procesar cambios políticos importantes”.

Concordó con sus colegas en qie México no puede esperar una alfombra roja; “los aranceles y el proteccionismo llegaron para quedarse”.

La oportunidad identificada por el especialista Jorge Schiavon coincidió con el llamado de Aribel Contreras a recuperar una diplomacia económica más activa y diversificada.

En otras palabras, México podría encontrar nuevos interlocutores en Estados Unidos, pero tendrá que buscarlos, construir acuerdos y sostener relaciones de largo plazo.

México Necesita Estrategia Propia ante Washington, victoria demócrata no es garantía: IBERO

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