Escenario

Analizan diputados censurar narcocorridos; los consideran un riesgo para la seguridad nacional

© Diputado del PRD ya no quiere que continúe la proliferación de ese género musical © Entre los máximos exponentes están Los Tigres del Norte y Los Tucanes de Tijuana

(La Crónica de Hoy)

Los Tigres del Norte y Los Tucanes de Tijuana son dos grupos mexicanos de música norteña que despiertan igual pasión entre sus seguidores como preocupación entre los legisladores mexicanos, ya que consideran que sus canciones, basadas en su mayoría en historias de tráfico de estupefacientes, violencia de pandillas y crimen organizado, pueden provocar un problema no sólo de seguridad nacional sino de salud pública, porque al ser escuchados por menores de edad estos llegan a crearles una idea falsa de la realidad.

La proposición fue elaborada por el diputado izquierdista Irineo Mendoza, integrante del Partido de la Revolución Democrática (PRD), quien indica que ese tipo de corridos, originarios del norte de México, “sólo reflejan la realidad de lo que ocurre en México en materia de enfrentamientos y delincuencia organizada”. Según el documento que analizan los diputados “es indispensable no permitir que continúe la proliferación de ese género musical, que con impunidad y sarcasmo narra las hazañas de los delincuentes”. En los años cincuenta, Los Alegres de Terán grabaron Carga blanca, que es considerado el primer narcocorrido. Habla de dos mexicanos que viajaban a San Antonio con una carga de 10 kilos de cocaína y que terminan mal.

Luego, cuando llegaron Los Tigres del Norte en los 70 y tocaron los primeros acordes de Contrabando y traición, que sería el tema que los llevaría a la fama, con lo que el género del narcocorrido se hizo muy popular.

Otros grupos que tocan narcocorridos que hablaban de desilusiones amorosas y de hechos de la vida cotidiana fueron Los Relámpagos del Norte, Los Alegres de Terán, Los Cadetes de Linares, Lupe Tijerina, Los Gavilanes, Los Gorriones del Topo Chico, El Palomo y el Gorrión, Juan Salazar, Juan Montoya, Pesado e Intocable, grupos y solistas cuyas melodías van de la violencia a la desilusión por hechos de la vida cotidiana.

Su trayectoria artística

Los Tigres del Norte aumentaron la carga a 100 kilos de polvo blanco y grabaron “La banda del carro rojo”, compuesto por Paulino Vargas. Y así se contaron las historias.

Los Tigres del Norte durante sus más de 30 años de carrera han grabado más de 55 álbumes, con más de 500 canciones, han vendido más de 32 millones de copias, con 130 discos de platino y 125 de oro.

Además han participado en alrededor de 14 películas, han sido nominados 12 veces a los premios Grammy, ganándolo en 1987 por su grabación “América sin fronteras”. En 1993 lograron un récord de asistencia cuando crearon otro de sus grandes éxitos “El Jefe de Jefes” canción que ha hecho la tradición del corrido, haciendo de ella una poderosa herramienta para expresar el sufrimiento y las aventuras de todos aquellos que llegan de diversos países a Estados Unidos en busca de un mejor futuro.

El grupo ha tomado la música norteña con sus raíces de polka, mezclándola con verdaderas historias de injusticia social y ha hecho que millones de gente, vean en ellos, su propio reflejo, por eso y por mucho más, el grupo se ha ganado el nombre de “Los ídolos del pueblo”, sobrenombre que afectuosamente les otorgó su público por su sinceridad y humildad.

Pero qué decir de Los Tucanes de Tijuana, que al igual que los Tigres, también tienen un repertorio de narcocorridos, con letras más incisivas y una recreación del mundo violento del tráfico de drogas y sus protagonistas. Por ejemplos El papá de los pollitos, último disco de Los Tucanes, ha sido un éxito de ventas en Estados Unidos y México. En el videoclip de promoción, Mario Quintero y sus muchachos aparecen armados con fusiles AK-47 (llamados cuernos de chivo por los narcos) y pistolas, en una interpretación de las hazañas de traficantes bien vestidos, rodeados de muchachas ligeras de ropa, que se desplazan en aparatosas camionetas blindadas, disparan a diestra y siniestra, y matan sin piedad a sus enemigos.

Ráfagas y balazos acompañan la música del tema principal del disco, cuya letra no tiene desperdicio: “Ábranse que llevo lumbre / o se quitan o los quito / ya saben que yo no juego / tengo fama de maldito / por si no saben yo soy el papá de los pollitos. La plaza me pertenece / mientras viva yo decido / el que se meta se muere / si no

se arregla conmigo / yo no respeto niveles / menos mi cuerno de chivo”.

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