Cultura

La talla siglo XVII, que representa a Jesús Nazareno, fue restaurada y se ubica en en el Templo de Santa Rosa de Lima

La escultura “Nazareno de Cusihuiriachi” recupera su esplendor

Talla La escultura de Jesús Nazareno, cuyo diseño corresponde a la imaginería religiosa barroca, fue atendida in situ, del 3 al 7 de diciembre de 2025. (INAH)

Debido a su relevancia histórica, artística y devocional para la localidad de Cusihuiriachi, en Chihuahua, la escultura polícroma de madera, del siglo XVII, que representa a Jesús Nazareno, fue restaurada para devolverle su esplendor.

La intervención, a cargo de la restauradora independiente Daniela Lira Pacheco, contó con el aval del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), a través de la supervisión de las labores por el responsable del área de Conservación de Patrimonio Histórico Mueble de la representación estatal, César Santiago de la Riva Molina.

Las restauradoras María Belén Medina Ramírez, Carmen del Rosario Robledo Tovar, Enya Paola Alcántara Castorena y el museógrafo Raymundo Martínez Garrido, también independientes, colaboraron en el proyecto de conservación-restauración integral de la efigie, impulsado por la comunidad.

Resguardada en el Templo de Santa Rosa de Lima, la talla (de 1.72 m de alto por 60 cm de ancho y 72 cm de profundidad) presentaba diversas problemáticas que comprometían su estabilidad física, como grietas estructurales, por procesos de dilatación y contracción de la madera, derivadas de las condiciones climáticas extremas de la región y de antiguas filtraciones que tuvo el inmueble.

Asimismo, en el diagnóstico integral se documentaron fracturas y desprendimientos en brazos, antebrazos, parte del pie y el dedo medio de la mano derecha, así como una descompensación del peso en la base, que provocaba inestabilidad general.

Aunado a ello, se constató la pérdida parcial de la policromía original, atribuible al desgaste natural y a intervenciones no profesionales realizadas a lo largo del tiempo, las cuales incluyeron repintes y colocación de elementos ajenos a la obra, como pijas, vendas, cuerdas y adhesivos para mantener unidas las extremidades, todo lo cual generó tensiones internas y afectaciones adicionales a la madera y a la lectura visual de la obra.

El objetivo del proyecto fue la estabilización estructural de la imagen y la recuperación de la unidad visual, respetando su función devocional y los valores simbólicos que las y los habitantes han depositado en ella, refirió la titular de la iniciativa, Daniela Lira.

Para ello, abundó, se retiraron los componentes no originales y los residuos de adhesivos; posteriormente se consolidaron las grietas con injertos y pernos de madera compatibles, se repusieron elementos perdidos y se unieron las extremidades de la escultura.

Mediante la incorporación de un sistema auxiliar, que permite una distribución más adecuada de la carga, se corrigió el desbalance de peso de la base, agregó.

Relativo a la estética, la especialista señaló que se limpió la policromía vigente y se hizo reintegración cromática en las áreas que presentaban pérdidas, de acuerdo con los matices originales que se conservaban en las uniones de las extremidades.

El proyecto contempló acciones de documentación, registro fotográfico, vinculación social y conservación preventiva, y se inscribe en un esfuerzo más amplio de preservación del patrimonio cultural de Cusihuiriachi, donde la participación comunitaria ha sido fundamental para la protección de bienes que, más allá de su valor material, constituyen testimonios vivos de la historia, la fe y la identidad del municipio, finalizó.

La escultura de Jesús Nazareno, cuyo diseño corresponde a la imaginería religiosa barroca, fue atendida in situ, del 3 al 7 de diciembre de 2025; permanecerá en el Templo de Santa Rosa de Lima bajo recomendaciones de conservación preventiva que, entre otras medidas, establecen dejar de lado su uso procesional.

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