
El mensaje que la bailarina, docente y creadora escénica, María Fernanda Baez quisiera dar con el montaje coreográfico “Claroscuro” es que no tenemos por qué esconder las sombras que nos conforman.
“La pieza nos invita a voltear a ver esas partes más oscuras y a atravesarlas, reconocer que sin luz no hay sombra y viceversa, siempre se necesitan las dos cosas, que pueden coexistir y sólo es parte de la vida”, explica la coreógrafa y directora, en entrevista.
Se trata de una pieza de 60 minutos, dividida en seis segmentos -El camino, La danza de la luz, La fiesta, Las sombras, El vacío, Las flores- y ejecutada por María Fernanda Baez y Rosa Vilanueva, que se presentará en el Teatro Cuauhtémoc de Naucalpan los días 16, 17 y 18 de enero; y en el Teatro Isabela Corona el viernes 6, sábado 7 y domingo 8 de febrero, con entrada gratuita.
CLAROSCURO.
Originalmente, esta coreografía se estrenó en octubre del 2024, como una producción apoyada por EFIARTES. Luego tuvo temporada de estreno en el Teatro Casa de La Paz, una presentación en Querétaro y ahora anuncia su temporada en los Teatros del IMSS.
“Viene de un cuestionamiento personal, una inquietud sobre la idea de cómo dos cosas pueden ser ciertas a la vez. Dos emociones pueden habitar el cuerpo al mismo tiempo, aunque parecieran contradictorias”, comenta María Fernanda Baez.
Esta observación surgió de su propia vida y le parece que se trata de una experiencia humana universal, relacionada con la muerte, el dolor, el placer, la pérdida y la esperanza, así como “una exploración de cómo el ser humano puede transitar y puede navegar estas estas situaciones y emociones que se nos presentan”.
Aunque concede que la propuesta es abstracta, destaca que la idea de plasmarla en esta pieza contempla desde su creación la posibilidad de utilizar varios lenguajes, además del cuerpo: iluminación, escenografía, imaginario.
Están los contrastes musicales que acompañan la coreografía, entre música electrónica y arreglos de arpa. También se utiliza el arroz, “como textura, en la escenografía, como un elemento muy orgánico que le da vida y continuidad a la danza, como si la dibujara y dejara ahí plasmados los trazos”.
“El vestuario también comunica, son colores de tonos muy claritos y después muy son negros. Es una pieza que yo pienso multidisciplinaria y colaborativa con todos nuestros creativos, pues cada uno plasmó ahí su idea de la luz y la sombra”, detalla.
Respecto de si hubo un detonante particular en sus vicisitudes por la que quisiera hablar de las contradicciones luminosas y sombrías que nos habitan, la bailarina y creadora escénica confiesa que sí.
“Después del nacimiento de mi primer hijo, a los pocos meses perdimos… bueno, perdí un miembro importante de mi familia”, comparte.
“Yo estaba tratando de encontrar respuesta de cómo podía sentir este dolor tan grande y a la vez esta felicidad tan grande, cómo cabía todo en mi mismo cuerpo? Quise explorarlo en mi lenguaje, que es la danza y de ahí surgió, pero creo que todos tenemos una experiencia parecida”, continúa.
Desde su perspectiva, aunque en diferentes momentos de la vida y cada quien a su manera, todas las personas podemos identificar situaciones similares.
Para abordar el tema su método de partida fue la improvisación, por lo que considera que intérpretes (Paulina Espinosa en la primera etapa y ahora Rosa de Villanueva) también son cocreadoras.
“Lo que hicimos para la primera parte, como más luminosa, fue traer movimientos lúdicos que nos remitían a la infancia, a nuestros recuerdos o juegos que hacíamos tal vez con nuestros primos, hermanos, amigos. Los explorábamos y los deconstruíamos un poquito, entonces hay muchos gestos”, adelanta.
Después de la primera parte que María Fernanda Baez apunta como más “vibrante”, viene la parte en que la protagonista se encuentra con su sombra, el dolor y el peso.
Ahí las intérpretes recurren a los contrapesos, cargadas y caídas, “como para representar esta dificultad al andar. Incluso a veces cerramos los ojos y bailamos como en el no-ver algo”, agrega.
“Claroscuro” reúne el talento de Mario Marín del Río (vestuario), Anayansi Díaz Gómez (escenografía e iluminación), Felipe Ignacio Noriega Alcaraz (música) y Victoria Davies (arpa clásica).
Para más información sobre las funciones gratuitas, enmarcadas en el programa Escenarios IMSS-CULTURA, visita las redes de luzysombra.danzateatro o visita su página www.luzysombradance.com.