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Una nueva exposición en Texas revisa cómo la pintora mexicana pasó de ser una artista poco conocida a convertirse en un ícono mundial, una figura atravesada por el arte, el mercado y la identidad contemporánea

De pintora a ícono global: Frida Kahlo y la construcción de un mito

Una nueva exposición en Houston revisa cómo Frida Kahlo pasó de ser una artista poco conocida a convertirse en un ícono mundial, una figura atravesada por el arte, el mercado y la identidad contemporánea
Frida: The Making of an Icon Una nueva exposición en Houston revisa cómo Frida Kahlo pasó de ser una artista poco conocida a convertirse en un ícono mundial, una figura atravesada por el arte, el mercado y la identidad contemporánea

A 70 años después de su muerte, Frida Kahlo sigue generando lecturas, debates y apropiaciones; esa transformación, de artista relativamente desconocida en vida a símbolo global, es el eje de la exposición, Frida: The Making of an Icon, la cual esta semana abrió sus puertas en el Museum of Fine Arts de Houston, en Texas.

La muestra analiza no solo cómo se construyó la figura pública de Kahlo tras su fallecimiento en 1954, sino también quién fue la persona detrás del personaje, así lo explica Mari Carmen Ramírez, curadora de la exposición y directora del Centro Internacional para las Artes de las Américas (ICAA), quien subraya que el caso de Frida no tiene comparación en la historia del arte moderno.

La exposición reúne 35 obras originales de Kahlo que dialogan con más de 130 piezas de unos 80 artistas de cinco generaciones distintas, el recorrido va desde sus contemporáneos surrealistas hasta creadores actuales que, desde el feminismo, el activismo LGBTQ, el arte chicano o la discapacidad, han retomado su imagen como símbolo de resistencia, identidad y pertenencia.

Para Ramírez, parte del atractivo de Kahlo está en la manera consciente en la que construyó su imagen pública, una identidad múltiple y cambiante, intelectual y mestiza, autodidacta y refinada, heterosexual y bisexual. Esa ambigüedad, explica, permitió que distintos grupos se reconocieran en ella desde lugares muy distintos.

La muestra también pone sobre la mesa una crítica a la forma en que durante años se ha leído su obra, muchas veces reducida al drama de su vida personal; según la curadora, esa mirada ha opacado la innovación artística de Kahlo, por lo que el proyecto busca regresar al análisis de su lenguaje pictórico, sus técnicas y sus referencias visuales.

Uno de los apartados más llamativos está dedicado a la llamada Fridamanía, un archivo visual con más de 200 objetos que muestran cómo su imagen ha sido absorbida por la cultura de consumo. Souvenirs, productos cotidianos y objetos personales evidencian cómo el rostro de Kahlo circula hoy entre el arte, el mercado y la vida diaria de millones de personas.

Ramírez señala que esa cercanía emocional es clave para entender su vigencia. La posibilidad de “ser Frida”, de vestirse como ella o de llevarla consigo a través de un objeto, no se repite con otros artistas consagrados.

El proyecto se apoya en archivos del ICAA, con sede en Houston, así como en materiales del Museo Frida Kahlo de la Ciudad de México, que aportan fotografías, documentos, vestimenta y objetos personales que amplían la lectura de su obra y su contexto histórico.

La exposición permanecerá en Houston hasta el 17 de mayo y posteriormente viajará a la Tate Modern de Londres. Un recorrido que confirma que, a siete décadas de su muerte, Frida Kahlo sigue siendo un espejo en el que distintas generaciones alrededor del mundo buscan reconocerse.

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