
Lo que hoy es el Valle de México, en otra época fue una cuenca endorreica, “es decir que el agua no tiene salida al mar”, según explica el gestor cultural, Arturo Talavera Martínez, frente a la primera de 3 maquetas que se exhiben permanentemente sobre la entrada al Museo del Templo Mayor, en el Zócalo de la CDMX.
En una visita guiada a estos 3 modelos visualmente explicativos de la distribución prehispánica del Centro Histórico, que se pueden visitar de manera gratuita en los mismos horarios en que el Museo está abierto, Arturo Talavera Martínez destaca algunas características geográficas y urbanas fundamentales para entender el lugar.
Indica que el mal llamado “Gran Lago”, donde se construyó la ciudad, en realidad comprende 5 lagos de agua dulce y agua salada, los cuales están interconectados y en su época debieron separarse con albarradones, además de reiterar que no tenían salida al mar.
“Entonces, cuando llueve, toda el agua que arrastra la lluvia de las montañas, se va a lo más profundo del lago y va arrastrando sales minerales, por eso en nuestras casas tenemos mucho salitre”, apunta el guía.
“Para que sea cuenca debe tener agua. Hoy donde vivimos es un valle, porque del gran cuerpo de agua ahora tenemos un charquito, en Xochimilco”, plantea por un lado, pero, por otro concede que también podemos seguir considerando que sí estamos en una cuenca porque “ya tiene brazos o salidas al mar”, en referencia al sistema de drenaje.
Al oriente, en la geografía maquetada, se alzan el Popocatépetl e Iztaccíhuatl de la Sierra Nevada, entre los cuales se ubica el Paso de Cortés.
En el norte están las serranías de Pachuca y Tezontlalpan; y al sur, las sierras de Chichinautzin y Las Cruces.
Alrededor de los lagos se inscriben nombres de los pueblos que habitaron sus orillas y dentro del agua están los islotes que los tepanecas dieron permiso de habitar al grupo venido de “Aztlán” en busca de asentamiento.
“Cuando al Centro Histórico la ONU lo declara patrimonio cultural de la humanidad, es debido en entereza a este grupo que llegó prácticamente con una mano adelante y una atrás -paupérrimo- y lo que logró hacer en 200 años”, dice Arturo Talavera Martínez en preámbulo de lo que muestran las maquetas en conjunto.
“Surcar o derribar todas las barreras de un conjunto de islotes inhóspitos y llegar a hacer lo que hicieron en su momento, ganarle espacio al lago, habitarlo, explotarlo y expandirlo”.
TENOCHTITLAN
La segunda maqueta hace un acercamiento al islote que fuera México-Tenochtitlan (“lugar de las tunas”) y la ciudad contigua de Tlatelolco (“en el montículo de arena”). Muestra los centros ceremoniales de ambas, así como calzadas que salían y perviven en la distribución urbana actual, tales que la Calzada Tepeyac, la Calzada Iztapalapa que, de acuerdo con el guía, Cortés describió como suficientemente ancha para que cupieran 8 caballos parados uno lado a lado del otro; o la México-Tacuba, que de acuerdo con el guía es “la más antigua del continente americano”.
El guía indica que la ciudad se divide en cuatro sectores, dentro de los que hay varios barrios: Zoquiapan, hoy conocido como San Pablo; Atzacoalco, hoy San Sebastián; Moyotlan, hoy San Juan; y Cuepopan, hoy Santa María La Redonda.
La ciudad se abastecía de agua potable usando acueductos desde Chapultepec y Churubusco. Un complejo sistema hidráulico permitía la navegación de canoas y la regulación del nivel de las aguas.
Como dato curioso, Arturo Talavera Martínez indica que La Lagunilla era literalmente una porción de agua -”una lagunita”- y que por ubicación Tepito era un barrio que rendía tributo a Tlatelolco, no a Tenochtitlan.
También indica que cerca del Templo Mayor vivían las élites y gente de poder. “Lo que son aquí las acequias, son hoy las calles. De un lado del lago al otro va a haber paso de agua para que circulen las canoas, se abren las compuertas, permiten el paso de agua en un momento dado etcétera”.
RECINTO SAGRADO
Al pasar a la tercera maqueta, el gestor cultural Arturo Talavera Martínez invita a imaginar los vestigios arqueológicos que no se han desenterrado y habitan muchos metros debajo de las pisadas diarias de miles de mexicanos.
La plataforma del recinto ceremonial medía 460 x 430 metros, con 4 accesos, y se cree que la disposición arquitectónica y espacial de los edificios siguió un plan cosmogónico.
El guía opina que estas maquetas sirven también para notar cómo las interpretaciones históricas sobre los descubrimientos cambian con los años.
“Es una gran plaza y según Sahagún había 78 pirámides dentro. Antes pensábamos que eran del tamaño del Templo Mayor, pero él contó cada construcción -por muy pequeña- como pirámide. Arqueológicamente hablando, se han encontrado unas 40 más o menos”, ahonda.
Le parece que lo bonito de la historia y la arqueología es que “lo que hoy es verdad, mañana quién sabe”.
Las Ventanas Arqueológicas son una visita complementaria para quienes se entusiasmen con las maquetas, algunas de las más cercanas están en el Hotel Catedral, donde se puede conocer una sección del templo de Ehécatl-Quetzalcóatl; en la nueva tienda del Fonart, Casa del Marqués del Apartado donde se encontraron restos de una escalinata; en el Centro Cultural de España en México se puede ver una base del Calmecac (Hilera de Casas); en el corredor peatonal de República de Argentina, se encuentran restos de un gran basamento mexica; y en el Atrio de la Catedral de México se pueden observar restos de un muro de piedra volcánica de la Primera Catedral de México.
VISITA MUSEO TEMPLO MAYOR
Las maquetas se pueden visitar gratuitamente, con control de acceso, en los mismos horarios en que el Museo del Templo Mayor abre al público. La entrada al museo tiene un costo de 95 pesos, de martes a domingo, en horario de 9 am a 5 pm. La entrada es gratuita para estudiantes, maestros y adultos mayores nacionales con respectivas credenciales. El domingo, entrada libre para mexicanos y extranjeros residentes en el país.
Por otra parte, el recinto ofrece distintos tipos de asesorías, talleres y visitas guiadas gratuitas de las que puedes estar pendiente a través de las redes sociales del @museodeltemplomayor. Para más información ingresa a la página web templomayor.inah.gob.mx