Cultura

“Estamos viviendo un tiempo en el que están empezando a moverse fuerzas muy violentas, que van a generar otras fuerzas muy violentas”, recalcó

Gonçalo Tavares ve que hay “síntomas” similares a momentos previos de la I Guerra Mundial

Autor. El escritor portugués Gonçalo M. Tavares, ganador del Premio Formentor de las Letras 2026.

El escritor portugués Gonçalo M. Tavares, ganador del Premio Formentor de las Letras 2026, afirmó este miércoles que algunos países están “excitados” por la idea de un conflicto y que hay síntomas “muy similares a los momentos previos a la I Guerra Mundial” (1914-1918).

El también dramaturgo y poeta, nacido en Luanda (Angola, 1970), hizo estas reflexiones en una entrevista con EFE en el estudio que usan él y sus hijos en un barrio residencial en Lisboa, donde defendió el papel de la “buena literatura” para formar el criterio de los lectores en tiempos en que la situación es “cada vez más peligrosa”.

“Estamos viviendo un tiempo en el que están empezando a moverse fuerzas muy violentas, que van a generar otras fuerzas muy violentas”, recalcó Tavares en español, comparando el fenómeno con una bola de nieve que se va agrandando.

Consideró que “realmente hay una serie de síntomas muy similares a los momentos previos a la I Guerra Mundial, como si hubiera un ansia de guerra y como si, tras algunas generaciones, las personas lo hubieran olvidado”.Tavares fue anunciado el martes como ganador de la decimosexta edición del Premio Formentor de las Letras 2026 por su “poderosa personalidad, deslumbrante originalidad y vigorosa imaginación”, según el jurado.

Durante la entrevista, el autor, que habló sentado en una de las salas de su estudio, abarrotada de instrumentos musicales, libros, maletas y cables, explicó que en el mundo, como en la física, toda acción tiene una reacción, y lo mismo ocurrirá con los bombardeos y las guerras.

Tavares opinó que la violencia, como si se tratase de una resta matemática, deja siempre “algo que sobra, una especie de basura peligrosa”, que detonará y destruirá algo más grande.Su último libro es ‘O Fim dos Estados Unidos da América’ (El fin de Estados Unidos de América)’, una epopeya distópica publicada en noviembre pasado en Portugal y que todavía no ha salido en español.

Tavares aseguró que el presidente estadounidense, el republicano Donald Trump, le da “mucha alergia”: “Cuando habló en un discurso en el otro mandato se burló de una persona con deficiencia. A partir de ahí dije ‘no quiero nada con este hombre”, razonó.

Pese a no creer que los libros puedan provocar un cambio inmediato y que tenga más capacidad de hacerlo “un millonario”, el escritor defendió que la buena literatura puede actuar en el tiempo y generar efectos “poderosos” no solo ante la violencia militar, sino también ante el “bombardeo de la estupidez” generados por los vídeos y las redes sociales, que él no usa.

Por ello aboga por enseñar a la población a leer “buenos” libros, empezando por los clásicos, que ofrecen “un espacio de resistencia” y silencio y que permiten formar un criterio, en contraposición con los “malos libros”, que, para él, son como ver programas de telerrealidad.

“Es muy importante distinguirlo y, si una persona va a morir, más tarde o más temprano, tiene que leer buenos libros siempre. No es un problema de escasez.

Hay infinitos libros, muchísimos libros buenos”, dijo el autor de ‘Una niña está perdida en su siglo en busca de su padre’, ‘Un viaje a la India’ o ‘El reino’.Para aquellos que lean literatura de calidad, Tavares promete “amigos más interesantes”, con interacciones más complejas y una protección ante el engaño político, porque la mente estará mejor estructurada.

“Alguien que lee bien entiende mucho mejor el lenguaje, por lo que entiende mucho mejor cuando es engañado por la política, etc. No quiero decir que una persona que lee mucho sea mejor, pero comprende más cosas”, puntualizó el portugués, que bromeó con que prefiere un “diablo consciente” a uno “inconsciente”.

El Formentor de Literatura está dotado con 50.000 euros y está considerado como la antesala del Nobel de Literatura, una comparación con la que el escritor luso no quiere obsesionarse.“La cuestión del Nobel, si un día aparece, muy bien, financieramente es muy agradable, pero ¿Por qué escribo? La respuesta no es para ganar el Nobel, sino porque es una necesidad diaria", zanjó.

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