
Una cuerda atada al cuello, siempre lista para ahorcarlo, así es la depresión que vive Django, protagonista y epónimo de una propuesta escénica que mezcla técnicas teatrales, cine artesanal y música en vivo.
Por Piedad Teatro presentará “Django: Con la soga al cuello” en el Teatro del Bosque Julio Castillo, del 6 de agosto al 6 de septiembre.
“Es un retrato muy obvio. Al principio quería que Django estuviera siempre con una nube negra sobre la cabeza, por cuestiones técnicas es más fácil poner una cuerda y siempre la tiene, es un recordatorio: en cualquier momento me quito la vida”, comenta Antonio Vega, escritor, director e intérprete.
Al anunciar la temporada teatral en el recinto principal del Centro Cultural del Bosque (CCB), junto a la directora de cámaras e intérprete, Ana Graham y el compositor e intérprete musical Cristóbal MarYán, Antonio Vega indica que durante la pandemia recibieron una comisión por parte de The Play Company (PlayCo) para desarrollar una obra específicamente para el entorno digital, lo cual le permitió crear esta historia que desde hace muchos años tenía la intención de escribir.
Desde el inicio, la idea era abordar la depresión, “pero quería que fuera una obra luminosa, que el público no saliera más deprimido, sino al contrario, que saliera esperanza con una esperanza, con la certeza de que hay ayuda disponible, con la idea de que las cosas pueden mejorar”, explica.
Si bien el primer resultado fue un video (“Django in Pain”) hecho con materiales caseros y títeres -también caseros- los creadores nunca perdieron de vista que su propósito era hacer teatro.
Luego, gracias a la coproducción de Juan Meliá y Teatro UNAM nació este montaje.
“Han sido muy generosos y nos dejaron la propiedad, nos regalaron la producción para que sigamos haciendo la obra”, agradece, por su parte, Ana Graham.
Agrega que, también a través de la UNAM cuentan con los recursos para canalizar al público que necesite ayuda psicológica. “Es muy satisfactorio ver que un pacto social sea tan inmediato”.
MONTAJE MULTIMEDIA
“En ese momento en que se creó, durante la pandemia, era muy prudente, pero sigue siendo prudente porque la enfermedad mental está aquí. Pasa muchas veces, pasa por todos nosotros, a veces temporalmente, a veces no” , continúa Ana Graham.
Si bien no pretenden decir a nadie qué hacer, pues “cada quien es responsable de lo que quiere hacer”, Ana Graham considera que logran crear un espacio seguro para que las personas se permitan sentir.
Asimismo, la directora de cámaras e intérprete apunta que uno de los aspectos más llamativos de este montaje es la frescura con la que se aproxima a la “multimedialidad” en el teatro. Más allá de proyectar videos como complemento escenográfico o recursos similares, se trata de ver el proceso de creación de una película con tratamiento teatral.
“Nosotros en realidad somos unos teatreros y todo este ‘detrás de cámaras’ de todo lo que se mueve y cómo se va haciendo la animación, era un poco lo que queríamos mantener ahora, con todos los elementos necesarios para crear una película en vivo”, ahonda.
Además de títeres de mesa, teatro de sombras, objetos y escenografías en miniatura, efectos sonoros (foley) ejecutados en vivo, Ana Graham destaca seis teléfonos celulares utilizados como cámaras cinematográficas y resalta que la edición de video se hace en tiempo real, para su proyección inmediata sobre una pantalla de gran formato.
“Finalmente, si ustedes deciden ver la pantalla grande, estarán viendo la película; pero también pueden decidir ver el foro, ver a los músicos o ver lo que estamos haciendo en vivo y cómo esa película se hace en tiempo real”, invita.
Reitera que todo lo que está pasando ahí es en vivo. “Cualquier error ocurre frente al público.”
ES UN WESTERN
Además de su cualidad tecnológica, en esta obra sobresalen un abanico de técnicas teatrales, así como más de cien elementos de utilería creados todos a mano, a los que se suma la composición musical e interpretación en vivo.
“Muchas de las coreografías van con las cuentas de la música; eso nos ayuda a que todo el mundo sepa dónde está”, detalla el músico Cristóbal MarYán.
Para él quedó claro desde el principio del proyecto que la producción sería “un western” y aclara que su gran inspiración sonora fueron los clásicos, “desde Nino Rota hasta Ennio Morricone.”
CONTEXTO EXTRA
El protagonista de “Django: Con la soga al cuello” es un dramaturgo que intenta escribir una historia feliz, pero a la vez está decidido a suicidarse. La irrupción de un perro convierte la narración en una historia que surca la tristeza con esmero poético.
Desde su estreno, la propuesta ha sido bien recibida y reconocida con el Premio METRO a Mejor Obra del Año (2024), el Premio ACPT a Mejor Diseño Sonoro, así como ocho nominaciones a los Premios METRO y cinco a los Premios ACPT.
Cuenta con las actuaciones de Ana Graham, Antonio Vega, Belén Aguilar, Baruch Valdés, Joaquín Herrera, Mónica García y Sebastián Lavaniegos, además de la participación de los músicos en vivo Cristóbal MarYán y Nicolás García Lieberman, y de María Kemp en la ejecución de foley.
El montaje cuenta con diseño de escenografía e iluminación de Anna Adrià; diseño sonoro de Cristóbal MarYán; diseño de foley de María Kemp; diseño multimedia de Héctor Cruz; diseño de vestuario de Ana Graham; y edición de video en vivo de Bruno Rosales.
Al terminar su temporada en el CCB, “Django: Con la soga al cuello” está preseleccionada en EFITEATRO para hacer una cuarta temporada en la Ciudad de México y el próximo año -tentativamente- se irá a Nueva York
Las funciones de “Django: Con la soga al cuello” en el Teatro del Bosque Julio Castillo del Centro Cultural del Bosque serán del 6 de agosto al 6 de septiembre, los jueves y viernes a las 8pm, los sábados a las 7pm y los domingos a las 6pm
Dura aproximadamente 90 minutos y está recomendada para público de 12 años en adelante. El costo de la entrada general es de 250 pesos.