La historia de cómo sentarse, una muestra sobre 31 piezas que reinterpretan el asiento como un objeto identitario y social, señala Ana Elena Mallet curadora en el MUAC —

A simple vista, el acto de sentarse parece una respuesta estrictamente biológica a la fatiga o a un estímulo de cortesía y comunicación no verbal.
Sin embargo, la acción de posar el cuerpo sobre una estructura constituye un proceso de aprendizaje dinámico, influido por la ergonomía, la evolución anatómica y las estructuras de poder, explica Ana Elena Mallet, curadora del Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC).
Recuerda que la crisis sanitaria de 2020 evidenció que los espacios domésticos y sus mobiliarios tradicionales no siempre respondían a las exigencias del aislamiento ni al trabajo remoto prolongado.
“Esta coyuntura forzó una reevaluación sobre dónde y cómo nos sentamos, que consolidó al asiento como una herramienta funcional, y tamién como un dispositivo sociológico e identitario”, expresa durante una entrevista con Crónica.
Por ello, a partir de este sábado 1° de agosto y hasta el 11 de ocrtubre de 2026, el MUAC de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) presenta la exposición La historia de cómo sentarse, bajo la curaduría de Ana Elena Mallet.
Detalla que la muestra reúne 31 piezas emblemáticas que invitan a reflexionar sobre la evolución de la postura y el desarrollo del diseño moderno y contemporáneo en México.
Simbolismo del Poder y Democratización del Espacio
Con pasión en su voz, explica que históricamente, la tipología de la silla ha estado ligada al estatus y la jerarquía; la exhibición del MUAC inicia su recorrido con piezas de carácter vernáculo y artesanal, entre las que destaca un equipal huichol (wirrárika) de la década de 1940 procedente de Nayarit.
Añade que este objeto trasciende la utilidad cotidiana: dentro de la estructura comunitaria, únicamente el mara’akame(líder espiritual) poseía la prerrogativa de ocupar ese asiento ritual.
Explica que esta pieza ilustra cómo la postura física ha funcionado como un código visual para señalar autoridad o investir de sacralidad a ciertos actores sociales.
Ana Elena Mallet conenta luego que la evolución del diseño industrial en el siglo XX impulsó una corriente opuesta; “la democratización del asiento”.
A partir de la década de 1950, la introducción de nuevos materiales sintéticos transformó la producción mobiliariaglobal y local.
Mientras en Estados Unidos diseñadores como Charles y Ray Eames experimentaban con carcasas plásticas, en Méxicola empresa Industrias Gallo, con sede en Guadalajara, adaptó la tecnología del plástico inyectado para abastecer estadios como el Jalisco, aulas escolares, laboratorios y consultorios.
La curadora del MUAC indicó que esta transición tecnológica “permitió que el asiento dejara de ser un símboloexclusivo de poder para convertirse en un bien utilitario accesible a gran escala”.
Tensiones e Identidad del Diseño Mexicano
La historia de cómo sentarse muestra el aporte conceptual central de la propuesta de Mallet, “la identificación de un vocabulario de tipologías nacionales que han dialogado constantemente con las corrientes internacionales”.
Explica que “las formas tradicionales como el butaque veracruzano, el banquito trípode de palo, el equipal o la reinterpretación de la silla Windsor europea demuestran cómo la producción local opera en un espacio de hibridación”.
El diseño mexicano habita históricamente una serie de al menos tres tensiones constructivas.
- Tradición frente a contemporaneidad; la reinterpretación continua de las artes aplicadas a través de nuevos lenguajes formales.
- Lo nacional frente a lo internacional; la adopción de tipologías globales traducidas a las necesidades socioculturales locales.
- Lo artesanal frente a lo industrial; una condición híbrida donde la producción manufacturera y los procesos semiindustriales coexisten debido a las limitaciones de la infraestructura fabril.
Relectura del Acervo Público del MUAC
La scuradora revela al reportero que la elección de 31 piezas proviene de la colección de diseño moderno y contemporáneo del MUAC, un acervo pionero en el ámbito público mexicano iniciado en 2018 que actualmente reúne 106 obras.
Tras revisiones previas como Una modernidad hecha a mano (2022) y Diseño e industria (2024), esta tercera entrega busca ofrecer un glosario crítico sobre las tipologías del mobiliario en México.
Diseño Mexicano en la Educación Superior

La exposición plantea además una interrogante sobre la pedagogía del diseño en México.
Aunque contamos con una vasta riqueza del mobiliario nacional, la historia del diseño local suele estar ausente de los planes de estudio universitarios en las licenciaturas del ramo de la Educación Superior.
Mallet considera que integrar la evolución de estas piezas en la formación académica resulta clave para que los futuros creadores comprendan las dinámicas materiales y sociales sobre las que operan.
En última instancia, La historia de cómo sentarse sugiere que los objetos cotidianos son las manifestaciones artísticas más próximas a la experiencia humana.
Aunque la adquisición de arte pictórico o escultórico histórico resulta inaccesible para la mayoría, la silla se mantiene como un dispositivo de diseño interactivo con el que el cuerpo se relaciona diariamente desde temprana edad.
La muestra en el MUAC está abierta al público desde el sábado 1° de agosto hasta el 11 de octubre de 2026; “invita a examinar cómo los muebles cotidianos moldean la postura, condicionan la interacción social y reflejan las transformaciones culturales de una sociedad”.
El Acto Cultural de sentarse; del ‘equipal’ ritual a la ergonomía en el diseño mexicano