Cultura

La directora del Grupo Ático, editorial que inicia actividades en México con el relanzamiento de “Amphitryon”, de Ignacio Padilla, señala que la inteligencia artificial no tiene aplicación ni utilidad, porque escribir, leer y conectar con un texto literario, por definición, es conectar con otro ser humano

Claudia Casanova: “Leer es algo grandioso, porque siempre los libros tienen algo nuevo para los lectores”

Entrevista. Claudia Casanova dice que Grupo Ático de los Libros se compone de 8 sellos.

Leer es algo grandioso, porque siempre los libros tienen algo nuevo para para los lectores, especialmente si inicias en esta actividad. Esa es la magia de la lectura, dice Claudia Casanova, junto con Joan Eloy Roca, fundó Grupo Ático de los Libros, uno de los proyectos editoriales independientes más prestigiados de España.

Su historia podría imaginarse como una joven leyendo en solitario, como lo es esta actividad, en un ático de 50 metros cuadrados y desde un  lugar así es donde emerge la editorial que hoy comienza su expansión en América latina y cuenta con 8 sellos y publica al menos 150títulos anuales.

La directora de Grupo Ático asegura, en entrevista, que prefiere los libros en papel y las buenas historias y añade que hoy a los editores, escritores, periodistas… les toca ser los “custodios de la verdadera cultura humana porque en el mundo del libro y la cultura, la inteligencia artificial no tiene aplicación ni utilidad, porque escribir, leer y conectar con un texto literario, por definición, es conectar con otro ser humano.

¿Cómo surge la editorial?

Ático de los Libros lo fundamos en el 2010 con títulos muy literarios. El primero fue una novela de Takiji Kobayashi, autor japonés, sobre la lucha de los derechos de los trabajadores, luego vino un autor iraní que nos gustó mucho, es decir, privilegiamos la mezcla, las distintas voces y así empezamos. Con el tiempo nos fuimos orientando más y ahora estamos más afianzados y cómodos.

Pero en el 15 aniversario, las editoriales cuando cumplimos años nos volvemos nostálgicas y miramos atrás, pensamos y reflexionamos cómo seguir adelante y uno de los proyectos más importantes para ese 2025, y ahora 2026 y 2027 es el crecimiento y la expansión de América Latina. Empezamos en México con una colección literaria que queríamos volver a lanzar y es la de Ficción Literaria.

Pero este inicio tiene un sustento: el escuchar. Así que hablamos con mucha gente que nos ayudó y asesoró, porque escuchar es una de las cosas que aprendimos a lo largo de los años y de ahí sale que iniciamos las publicaciones con el relanzamiento de “Amphitryon”, de Ignacio Padilla. Nos pareció una decisión muy bella lanzar el sello literario en México con un autor tan importante que había marcado tanto la literatura mexicana.

Porque como editores y la experiencia que dan los años, nos importan los libros, pero también las conversaciones y la manera de llegar a un país y esta novela de Padilla es nuestra forma de decirle al lector mexicano que no solamente abrimos una oficina española de Grupo Ático con sus libros, sino con el gusto de estar en México. Después iremos añadiendo otros títulos, porque la mezcla y lo ecléctico es marca de la casa y vendrán voces de Europa, de otras partes del mundo y otros lugares de América Latina.

¿Qué otros autores del Crack o contemporáneos de Padilla piensan lanzar en México y de otros países?

De momento no puedo decir mucho más. Empezamos  prudentes con el relanzamiento de “Amphitryon, que será en noviembre, además de una autora italiana, un autor anglosajón, que también nos apetece mucho.

Esta colección será una labor de amor, como lo fue el inicio el Ático de los Libros, es decir, vamos ir poco a poco con 8 u 10 libros al año, aunque en realidad publicamos muchísimos más, pero una de las cosas que hemos aprendido es que el exceso acaba comiéndose el cuidado de la edición. Por mucho que uno ame los libros, es imposible dedicarle esa atención que se merecen, entonces la cifra que nos hemos fijado para la Colección Ático Ficciones será entre 8 y 10 libros al año.

Sin embargo, estamos leyendo mucho y vamos a decidir qué otros a futuro, eso es lo que nos está ocupando mucho ahora, porque me importa mucho el formato y el cuidado del objeto.

¿Me imagino que para los otros siete sellos también es el mismo número de autores?

Para los otros sellos se reparte de forma distinta, porque en Historia, por ejemplo, somos voraces, muchas veces describo a Ático como una editorial omnívora en el sentido de que nos gusta mucho todo en un determinado campo, entonces soy una gran apasionada de la historia antigua y medieval y también mi socio Juan Eloy Roca.

Por esto, en Historia no tenemos medida y publicamos entre 30 o 40 novelas al año. Pero cada sello tendrá su ritmo, lo que nunca marcamos es un objetivo económico. Los presupuestos son buenos, importantes, pero un presupuesto te obliga a publicar. Y hay veces que en un año no tienes por qué publicar 35 libros si no te han parecido que encajan con la línea a contracorriente de Ático.

Si vemos que hay 30 o 40 libros que nos apasionan y nos gustan y tenemos esa energía que requiere editar esos libros con toda esa ilusión, venga, a full, adelante. Si no, no vale la pena, porque entonces entras en la fabricación de libros.

Claudia, el libro genera una actividad completa del ser humano: leer. Un libro reúne diversión, conocimiento, enojo, ilusiones, frustraciones…, pero enfrenta un riesgo grande, más allá de la cultura de la cancelación las censuras que tuvo en la historia, porque ahora se lee menos y se comprende menos por el auge de la cultura visual de los dispositivos electrónicos.

Sí, es un debate que hemos vivido mucho, muy intensamente en los últimos años. Siempre, en todas las situaciones, estoy en el lado más optimista, porque es como hay que seguir. Porque creo en que el joven sigue encontrando sus pasiones en los libros que le hacen vibrar y latir. Tengo esa esperanza que de esa generación de lectores apasionados por la lectura siga.

En España, por ejemplo, leíamos de niños cómics, como “Mafalda” y para leer siempre es bueno iniciar con una base sencilla y de esta, avanzar. Si con esto alguien está leyendo, para mí está bien.

¿Claudia, la inteligencia artificial desplazará a los escritores?

El trabajo como editores, periodistas, escritores… de todo el mundo es ser custodios de la verdadera cultura humana y en el mundo del libro y de la cultura, la inteligencia artificial no tiene aplicación ni utilidad, porque escribir, leer y conectar con un texto literario por definición conectas con otro ser humano.  Si vas a conectar con un texto como ser humano quieres que lo haya escrito otro ser humano, punto.

Entonces, los editores ni los escritores han muerto por la IA, estamos bien vivos para defender la cultura humana y para recuperar los libros frente a las noticias que circulan sobre esas máquinas que compran libros usados para destruirlos.

Porque una de las lecciones que aprendimos editando para otros era que el libro tiene una vida en librerías muy corta, desafortunadamente, y había muchos autores que nos propusimos recuperar.

Entonces, creo que el editor en el siglo XXI tiene como objetivo que el libro publicado hace 15, 20, 30, 70 años relanzarlo. Por supuesto, también identificar voces nuevas, marcar su catálogo de clásicos modernos y por eso relanzamos “Amphitryon, de Ignacio Padilla. Esa es la ruta que deseamos.

Por otro lado, siempre pensamos que el libro de papel iba a desaparecer completamente. Recuerdo perfectamente que nos daban discursos tremendos sobre esto, pero soy positiva y tengo confianza de su larga vida. Prefiero los libros de papel, la buena lectura y además creo leer es grandioso porque siempre tienen algo nuevo para lectores, especialmente si inicias en esta actividad. Esa es la magia de la lectura.

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