
“Escapando de Natura Meta” narra el periplo de Gabriel, un joven estadunidense-mexicano, para buscar sus raíces que están en México y así poder encontrar su identidad y libertad que le han sido desdibujadas por vivir en la comunidad donde nació, pero que no es su única esencia.
Jesús Canchola Sánchez, el autor de la novela, cuenta que la ruta que debe seguir es salir de la tribu de “Natura Meta” donde la tiranía está disfrazada de beneficio comunal. Así, un día decide salir y en Luisiana aprende las costumbres del lugar que le van ampliando su horizonte. “Después de un tiempo, llega a Texas, donde los vaqueros lo esclavizan y tiene que volver a romper ese nudo de opresión que había sufrido en su lugar de origen”.
Tras este periodo, añade en entrevista, es cuando tiene el encuentro con Beatriz, su abuela, que lo guía y enseña los caminos para encontrar su libertad interna y luego pasar al especio de la libertad externa. Tras el aprendizaje, debe regresar a Natura Meta” para pelear por la libertad de su comunidad y es cuando inicia una guerra porque le han puesto precio a su cabeza.
¿Gabriel busca la libertad, salir de un sistema opresivo para darle sentido a su vida?
-La libertad de Gabriel que busca es dejar atrás una sociedad opresiva y el camino es a través del ancestro que le llega, este personaje de la abuela Beatriz -inspirada por mi propia abuela-, que lo lleva a cuestionar y explorar sus pensamientos, más allá de la educación que le han dado.
Esto le abre la puerta de escape. Viaja por Luisiana, llega a Texas donde es esclavizado y, finalmente, arriba a México para encontrarse con su comunidad de ancestral, su fe y se convierte en un hombre. Ese es la exploración de esa libertad interna con la cual toma decisiones y acciones que lo llevan a ser libre.
Porque puedes vivir y nacer en cualquier sociedad y tener diferentes tipos de relaciones, pero finalmente son las acciones que tú, como individuo, tomas para conseguir ser libre.

Una libertad que está sustentada en los que son sus raíces, en este caso mexicanas.
-Sí, para mí es importante recalcar que la memoria y la raíz son fundamentales, porque es parte de nosotros y nos sostienen. Es algo interesante, porque como mexicano-estadunidense formar parte de la cultura mexicana, viviendo y nacido en Estados Unidos, me permite convivir dentro de México, porque ahí todavía tenemos familia y se da una conexión con la tierra, por ejemplo, el lugar fue la casa de mis abuelos.
Entonces para mí, esta representación de México como un lugar en donde encuentro mi verdad, está relacionada también a mi propia experiencia, siendo una persona que nació fuera del país, pero que tiene una cultura que se conecta y puede identificarse. No puedo estar completo sin tener conocimiento de esta raíz. Por ello, Gabriel busca su raíz, porque no se identifica por completo en la ciudad y sociedad en la que vive.
Y el personaje de Beatriz lo guía y enseña. Le comparte su experiencia y raíces de una manera que lo hace cuestionar su presente.
¿Esta novela tiene un halo de autobiografía, cómo fue tu encuentro con tus raíces?
-Comencé a escribir la novela en medio de la pandemia. En ese momento, la verdad, inicio el cuestionamiento de la relación que tenía con mi comunidad, con el Estado, que es representado en la historia por lo que llamo el consejo: el liderazgo de la sociedad naturalmente. Y en ese ese momento estaba reencontrándome con mi propia fe y en estos dos espacios comencé a crear los personajes y con la fantasía pude agregar los temas autobiográficos que son parte de la aventura, para llegar al cuestionamiento y definirme como ser humano, una persona dentro del contexto en el que vivo con el fin de encontrar una libertad interna que nos lleva a una libertad externa.Es decir: dónde estoy si soy alguien que vive en Estados Unidos, que nació en ese país, pero es parte de la cultura mexicana, es lo que me deja este viaje por mis raíces.
¿Cómo se siente Gabriel con este reencuentro y su regreso a su comunidad?
-Gabriel, en la novela tiene que regresar a su sociedad, porque lo están buscando, pero lo importante es que en su aventura encuentra el amor, la amistad, maestros que lo enseñan y, últimamente, él decide que tiene que compartir la libertad que siente con su sociedad.
Porque se tiene que enfrentar a los que lo están buscando y, de alguna manera, producir una libertad externa y compartirla con el Estado que está reteniendo a sus semejantes.
Entonces creo que ese retorno que tiene, representa los pasos probativos que ahora está tomando conscientemente, ya plenamente siendo él.
Y creo que, de alguna manera, todos nosotros tomamos ese tipo de decisiones día a día, de cómo representarnos en el mundo. Él decide hacerlo de esa manera, ya como hombre, ya con todas las enseñanzas que ha tenido, aun aprendiendo más, sufriendo más y regresando para compartir esa libertad que ahora siente con el resto de su comunidad.