
La caries infantil no es solo un problema dental, es un síntoma de descuido en la higiene oral desde casa. Así lo señala la doctora Lubna Foglio Khoury, especialista de Natural Mitch, quien enfatiza que reforzar la técnica de cepillado, elegir la pasta adecuada según la edad y acudir al odontopediatra son pasos esenciales para evitar complicaciones.
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“El flúor es nuestra mejor herramienta preventiva, pero hay muchos mitos. Si se regula la dosis, es excelente; el problema surge cuando se rebasa”, explica. Desde la aparición del primer diente, debe aplicarse una cantidad mínima —del tamaño de un grano de arroz— y aumentar progresivamente hasta los seis años, cuando se recomienda una porción equivalente a un chícharo.
¿Qué pasa si hay sobreexposición?
La fluorosis dental es una consecuencia directa del exceso de flúor durante la formación de los dientes. Se manifiesta como manchas blancas generalizadas y desmineralización del esmalte. Aunque existen tratamientos tópicos, la clave está en la prevención.

Dosis recomendadas:
Niños: 1000 partículas por millón (ppm)
Adultos: 1450 ppm
La especialista advierte que algunos niños ingieren pasta dental, lo que puede aumentar el riesgo. Además, el contenido de flúor en agua, leche y sal varía por estado, lo que influye en la exposición total.
Prevención desde casa y escuela
Foglio Khoury invita a los padres a consultar al odontopediatra desde el primer diente y no dejarse llevar por mitos. También propone que las escuelas refuercen la educación preventiva con técnicas de cepillado y materiales informativos para las familias.
“Ver una boca con caries en un niño es un signo de maltrato. La prevención empieza en casa, con información clara y productos adecuados”, concluye.