Los mitos sobre el autismo siguen generando prejuicios, exclusión y barreras en la vida cotidiana, advirtió Diego Hernández Pitta, especialista en temas sociales, quien llamó a sustituir la desinformación por conocimiento y empatía.
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Señaló que uno de los errores más frecuentes es pensar que todas las personas autistas son iguales.
“Cada persona vive el autismo de manera distinta. No existen dos experiencias idénticas y por eso tampoco existe una sola forma de acompañar o incluir”, afirmó.

Otro mito, agregó, es creer que las personas autistas no quieren relacionarse con los demás o que carecen de empatía.
Hernández Pitta explicó que pueden existir distintas formas de comunicación, expresión emocional o interacción social, pero eso no significa ausencia de sentimientos ni de interés por establecer vínculos.
También rechazó la idea de que todas las personas autistas poseen habilidades extraordinarias en matemáticas, memoria, música o tecnología.
“Convertir una condición en un estereotipo positivo también puede generar presión y expectativas irreales”, sostuvo.
Diego Hernández Pitta señaló que otro prejuicio común es asumir que el autismo sólo afecta a niñas y niños.
Recordó que se trata de una condición que acompaña a la persona durante toda su vida y que las necesidades pueden cambiar al llegar a la juventud, el empleo, la vida independiente o la vejez.
El especialista también pidió evitar la idea de que una persona autista necesariamente requiere ayuda en todo momento.
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“La inclusión no consiste en decidir por alguien, sino en identificar qué apoyos necesita y respetar también su autonomía”, señaló.
Afirmó que desmontar estos mitos puede mejorar la convivencia en familias, escuelas, centros de trabajo y espacios públicos.
“Mientras sigamos hablando del autismo desde los prejuicios, seguiremos construyendo barreras. Informarnos mejor es el primer paso para incluir mejor”, concluyó Diego Hernández Pitta.

