
Doce pasos bastaron para que poco más de 17 mil almas experimentaran la redención y la sanación durante el Free Spirits World Tour del dúo argentino Ca7riel & Paco Amoroso. A las 21:04 horas comenzó el tratamiento. Las luces del Palacio de los Deportes se apagaron y, por un instante, los asistentes del coloso de hierro parecieron contener la respiración.
Sobre el escenario, una clínica ficticia estaba a punto de abrir sus puertas: camillas, batas blancas, pantallas, humo y una multitud convertida en pacientes, similar a la clínica de Free Spirits, dirigida por Sting, con quien Cato y Paco pasaron una temporada después de una crisis de fama.

Ca7riel & Paco Amoroso en el Palacio de los Deportes: así fue su ritual de sanación
Luego, una imagen femenina que fungía como una divinidad dio la bienvenida a aquellas almas enfermas que estaban a punto de sanar. Entonces aparecieron Ca7riel y Paco Amoroso, no como dos músicos que simplemente venían a tocar, sino como los anfitriones de una ceremonia extraña en la que el que se convertiría en el antídoto para la enfermedad: había que bailar para sanar.
Más de 15 mil personas se entregaron al universo de Free Spirits, una mezcla delirante de rock, trap, funk, electrónica, humor y performance en la que el ego, la tristeza, los excesos, la amistad y hasta la fama se convirtieron en los síntomas a vencer.

Durante los siguientes 90 minutos, el Palacio de los Deportes dejó de ser un recinto para convertirse en el Free Spirits Wellness Center, un consultorio colectivo donde Ca7riel y Paco Amoroso demostraron que su mayor virtud no está solamente en hacer canciones, sino en transformar cada escenario en un universo donde todos se vuelven parte del todo.
El diagnóstico de Free Spirits es tan absurdo como certero: quizá todos necesitamos perder un poco la cabeza para volver a encontrarnos. Con esa premisa, el dúo argentino arrancó la primera parte del tratamiento con rolas como “No me sirve más”, “Nada nuevo”, “Ay Ay Ay”, “Muero”, “Mi Diosa” y “#Tetas”. El público simplemente se dejó llevar por el antídoto musical.
Paco recorrió la pasarela mientras Ca7riel aportaba sus movimientos cargados de ironía, sensualidad y teatralidad. El beat llevó al público al límite y el dúo terminó utilizando cuerdas sujetas al escenario, como parte de la interpretación, al estilo de una rutina de crossfit pero simbólicamente como parte del fortalecimiento del cuerpo y la mente a través de la música.
A pesar de que Free Spirits es el eje de la gira, Ca7riel y Paco no olvidaron las canciones que construyeron su vínculo con el público mexicano.

Uno de los momentos más celebrados fue el mashup de “Mi Deseo” y “Bad Bitch”, una referencia directa a su sesión Tiny Desk la cual alcanzó 54 millones de visualizaciones, convirtiéndose en la sesión más vista del catálogo latinoamericano de ese formato.
Una referencia directa de aquel breve concierto fue ver a los fans que llevaban sus gorros tipo ushanka en color azul que no sólo fue un accesorio más del outfit, sino una parte de aquella historia en sus cabezas.
Pero Free Spirits no podía vivir únicamente del exceso. En medio de aquella tormenta apareció también la vulnerabilidad.
“Vida Loca” cambió la temperatura de la noche.
Paco habló con el público y pidió dejar a un lado, aunque fuera por unos minutos, aquello que cada persona llevaba cargando consigo.
“Dumbai”, “Baby Gangsta”, “A mí no”, “Todo Ray” y “La que puede, puede” devolvieron la noche a la velocidad máxima. La parte final fue una explosión de beats al ritmo del psytrance en un remix de canciones. La cereza del pastel fue “Beto’s Horns” y “Mediocre”.
La elección no pudo ser más coherente. Después de hablar durante toda la noche sobre el ego, la fama, los excesos, la tristeza, la amistad y la necesidad de liberarse, Ca7riel y Paco terminaron reivindicando algo mucho más sencillo: la posibilidad de no tener siempre las respuestas y a no tomarse todo en serio.

¿Quiénes fueron los invitados al concierto de Ca7riel y Paco Amoroso?
Los espectadores de esta intervención fueron Luis Gerardo Méndez, Erika Buenfil, Nicolás Buenfil, Erik Rubín, Ileana Rodríguez “Reclu”, Geraldine Zárate, Bratty, Macario Martínez, Loojan, Uzielito Mix, Kevis & Maykyy, Jessie Báez La Cachirula y la botarga del Dr. Simi, entre otros. También Loreto Peralta, novia de Paoco Amoroso, formó parte del grupo de invitados que subieron al escenario durante el concierto.
El setlist: entre Free Spirits, Baño María y Papota
El repertorio de esta etapa muestra que Ca7riel y Paco no quieren borrar lo que hicieron antes. Por el contrario, fue una referencia de todo lo que han logrado en tan sólo tres años y dos LPs que se han convertido en un referente de las increíbles propuestas procedentes del sur del continente.
Entre las canciones que conformaron el ensamble sonoro estuvieron:
- “No me sirve más”
- “Nada nuevo”
- “Ay Ay Ay”
- “Muero”
- “Mi Diosa”
- “#Tetas”
- “Hasta Jesús tuvo un mal día”
- “Vida Loca”
- “El día del amigo”
- “Dumbai”
- “Baby Gangsta”
- “A mí no”
- “Todo Ray”
- “Cosas ricas”
- “El único”
- “La que puede, puede”
- Coca Cola"
- “HAHA”
- “Beto’s Horns”
- “Mediocre”
También apareció el mashup de “Mi Deseo” y “Bad Bitch”, como referencia directa a su Tiny Desk.

De menos de 300 boletos a dos Palacios de los Deportes
Quizá la mejor forma de medir el fenómeno de Ca7riel & Paco Amoroso en México no esté en una canción, sino en los números.Hace relativamente poco tiempo, el dúo todavía se presentaba en recintos pequeños.
Ahora agotó dos fechas consecutivas en el Palacio de los Deportes, con una capacidad reportada cercana a 15 mil asistentes por noche.
Y hay una razón artística detrás de ese crecimiento.
Ca7riel y Paco no llegaron a México intentando parecerse a nadie. Llegaron siendo ellos mismos. Su música puede ser irreverente, absurda, agresiva, sensual, vulnerable o ridícula en cuestión de minutos, pero nunca buscará complacer a nadie ni a nada. Incluso no obedecerán nunca a las reglas impuestas por el mainstream.

Y, sin duda alguna, estas dos fechas estuvieron llenas de referencias a lo absurdo y lo sublime que puede ser la existencia misma.
Eso es lo que vuelve particularmente interesante al dúo. No son simplemente dos argentinos haciendo trap. Tampoco son solamente una banda de rock experimental. Ni un proyecto pop o algo parecido.
Son una especie de laboratorio donde diferentes géneros, imágenes, personajes y emociones chocan entre sí. Un proyecto en el que se gesta la disidencia musical.
Y de ese choque sale algo que suena contemporáneo.
Ca7riel y Paco son un ejemplo perfecto de que las etiquetas o los encasillamientos empiezan a quedar chicos cuando el universo musical que han construido