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La plaga suma ya seis casos en Monterrey y preocupa su posible propagación local por lo que Autoridades y ganaderos advierten riesgos para animales, impacto económico y posibles efectos en la exportación de ganado

Nuevo León confirma nuevo caso de gusano barrenador en perro; crece la alerta sanitaria

Gusano barrenador en Monterrey
Gusano barrenador en Monterrey La plaga suma ya seis casos en Nuevo León y preocupa su posible propagación local.

Un nuevo caso de gusano barrenador fue detectado en Monterrey, capital del estado de Nuevo León, lo que elevó a seis el número de contagios registrados en la entidad desde septiembre pasado y encendió la alerta entre autoridades sanitarias y productores por la posible expansión de la plaga en la región.

El caso más reciente fue identificado en un perro; de acuerdo con el último reporte del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), con corte al 9 de abril. Se trata, además, del contagio activo más al norte del país hasta ahora.

Antes de este registro, ya se habían confirmado otros dos casos en caninos: uno en Mier y Noriega el 25 de marzo y otro en Aramberri el 1 de abril.

Estos tres últimos han generado mayor preocupación porque especialistas consideran que podrían ser de origen endémico, es decir, que la plaga ya estaría reproduciéndose en la zona y no solo llegando por traslado de animales.

Los primeros tres casos, detectados entre septiembre y noviembre, ocurrieron en bovinos y fueron asociados al movimiento de ganado desde el sureste del país, donde se concentra el foco principal del problema.

El gusano barrenador representa un riesgo importante porque sus larvas invaden tejido vivo de los animales, provocando infecciones graves que pueden causar la muerte si no se atienden a tiempo.

En etapas avanzadas, estas larvas se convierten en moscas capaces de reproducirse y expandirse rápidamente a nuevas áreas.

Aunque el contagio en humanos es poco común, autoridades no descartan riesgos en situaciones de contacto directo con animales infectados o heridas abiertas.

La propagación reciente también prende focos rojos en el sector ganadero. Expertos advierten que la presencia de la plaga podría afectar una eventual reapertura de la frontera de Estados Unidos para la exportación de bovinos mexicanos, especialmente porque Nuevo León ya había perdido ese permiso en 2023.

Como medida preventiva, Senasica restringió desde meses atrás la entrada de ganado proveniente del sureste, lo que impactó la actividad local.

En febrero, el inventario de engorda en el estado cayó 24 por ciento anual, al ubicarse en alrededor de 185 mil cabezas.

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