
Cuanto más secreta o injusta es una organización, más miedo y paranoia causan.
Julián Assange
El miedo es una emoción intensa, inocultable, funciona como mecanismo de defensa, que nos pone alerta y ayuda a sobrevivir cuando estamos en peligro.
El miedo grita en la mirada y expresiones de quien lo siente, inexorablemente refleja ansiedad y según su intensidad, angustia.
El rostro de Claudia lo refleja y no es para menos, tiene sobrados motivos para percibir los graves peligros que la asechan.
Le cuento los obvios.
1.- El 1 de octubre, esta misma semana, empezamos los últimos 4 años del gobierno de Claudia; si ella llegara a faltar, la Constitución Política faculta al congreso federal, de mayoría pejista, a elegir nuevo Presidente de la República.
La tentación es muy alta para quienes resienten la falta de protección de Claudia frente a los riesgos de persecución de los Estados Unidos por la protección que como narcopolíticos hicieron a cárteles terroristas; las pugnas en las cúpulas son inocultables.
Desde luego, por razones de sobrevivencia, los corruptos del sistema que dominan el congreso, elegirían un nuevo presidente que les garantice protección al Peje, a sus hijos, a las redes de corrupción, prestanombres y cárteles aliados.
Hay muchas lacras morenistas empoderadas que odian a la presidente y ella lo sabe.
Alguien podrá pensar, el Peje no es de matar ¿o sí?
¿Usted lo duda? ..... yo tampoco, y le explico mis razones que son públicas.
Él mató a su hermano.
Durante su gestión como presidente fueron asesinados 196,442 personas y desaparecidas 73,374, ¡¡Son muchísimos!!, él fue insensible a esta masacre permanente.
Fueron asesinados 5 testigos denunciantes de la red de huachicol fiscal que harían señalamientos acusando a su hijo Andy y socios, ¡Es obvio que matan por protegerse!, ¡Siguen reglas de mafias!
Se crearon innúmeros centros de exterminio como los de Teuchitlán en Jalisco, la Gallera en Baja California, San Fernando, la Bartolina y la Brecha en Tamaulipas, el Limón en Veracruz todos operados por cárteles ¡En las narices del gobierno!
Desde el obradorato, están oficialmente reconocidos 258 fosas clandestinas; las organizaciones civiles calculan 9,000.
Ese presidente dejó morir a enfermos de cáncer, hipertensión y diabetes con pretexto de la pandemia; muchos siguen muriendo por falta de medicinas y servicios de salud sin que al gobierno le importe.
El Peje se asoció con cárteles, ha convivido con la muerte y jamás le ha pasado nada; muchos de sus compañeros cuatroteros están habituados a fallecimientos sin límite, ha mucho que perdieron los escrúpulos.
Obsérvelo bien, la muerte se normalizó en nuestro ambiente político.
Claudia lo sabe, ni modo de no sentir miedo.
2.- Está sola y rodeada de colaboradores que filtran datos sobre ella como que consume ansiolíticos, que fuma mota, que se desmayó antes del informe, que está descompuesta, irritable, frustrada, harta, sumida en una rabia de impotencia y depresión.
Probablemente nada de eso sea cierto, pero …. probablemente sí, el punto es que está sola, la soledad produce miedo, lo siente y debe ser horrible, peor por el mentadero de madres y rechiflas que recibió durante sus giras.
Tan sola que aparentemente no logró imponer candidatos para las gubernaturas que se disputarán en 2027, todos parecen ser incondicionales de sus rivales compañeros de partido.
3.- Trump, en todos los foros y recién ante la ONU y frente a 126 mandatarios o representantes de estos, avisó que dará un manotazo militar en México por el riesgo que significa para USA que los cárteles gobiernen grandes zonas de nuestro territorio, contiguos a su frontera.
Es inminente que lo hará, más porque México se aisló del mundo, perdió aliados y liderazgo en América, abandonó los foros internacionales y su honorabilidad está en los suelos.
Claudia sabe que vendrá una catástrofe, la ansiedad no debe ser menor, luego de la violencia entre países, ya nada volverá a ser igual, todo enloquecerá.
4.- Muchos corruptos morenistas y delincuentes, ahora son testigos protegidos en USA, declaran sin pudor e inminentemente ensuciarán el nombre de la presidente, ya por encubrimiento de los negocios sucios del Peje o por su precampaña “Es Claudia” vinculados con los cárteles que patrocinaron campañas.
Puede convertirse en un objetivo de los grupos de seguridad de USA haciéndola co responsable de la narco política mexicana porque debiendo perseguirlos, los encubre como hizo con Muñoz Rocha y hace con el Peje, Mario Delgado, Durazo y varios más.
Ella misma ya se hizo el daño y lo sabe.
5.- Incertidumbre de su futuro.
Sabe que hoy la custodian agentes subordinados a quienes pueden ser sus enemigos ocultos y eso no debe dejarla dormir.
También sabe que un día se bajará de la silla y ni ella ni su familia tendrán la protección que garantice contener las malas vibras de quien se haya sentido traicionado.
REFLEXIÓN
Hay quien piensa que, en México, no hay magnicidios, ¿se autoengaña, revisemos un poco la historia, Oregón, Carranza, Zapata, Villa, Madero, Pino Suárez, Carrillo Puerto, Belisario Domínguez, Felipe Ángeles, Aquiles Serdán, fueron asesinados y en la historia reciente, Colosio, Ruiz Massieu, Posadas Ocampo, Manuel Buendía, Manuel Clouthier, Carlos Manzo y no son los únicos.
Durante el obradorato van 432 políticos asesinados, entre ellos 36 alcaldes en funciones en los últimos 9 años y casi todos IMPUNES; en esta cifra, no están los periodistas o luchadores por derechos humanos.
La realidad no es para dar miedo, es de terror.
Hemos invisibilizado el asesinato político y el generalizado en la sociedad, nos hemos instalado en el temor habitual, ahora, los magnicidios son habituales, nota de dos días y pasan al olvido.
La presidente vive las horas más obscuras.
Observe su rostro desencajado, frustrado y no es para menos, algo huele muy mal en la descomposición del gobierno y de su partido, pestilencia agravada por los muchos que están rabiando y enojados porque las postulaciones los dejaron fuera.
Claro que a México le iría muy mal con una tragedia, pero en realidad, ya vivimos inmersos en ella con el gobierno más corrupto de la historia apoyado por un narco partido y todos ahogados en la más profunda impunidad.
Los equipos de seguridad de la presidente, deben extremar sus precauciones, el diablo anda suelto.
El miedo no solo lo sufre la presidente, es una sensación que vibramos todos, cada que salimos a la calle o salen nuestros hijos.
Las ausencias del Estado se cubren por grupos criminales estableciendo un duopolio en el que la sociedad debe pagar impuestos a dos entes, a uno por la vía tributaria que este año recrudecerá su violencia por la desesperación de no tener dinero o por la de extorsión que también se recrudecerá en su violencia ante la falta de gobierno.
Vibramos la más absoluta indefensión de la sociedad que está harta, pero sigue silente.
El miedo se respira, las cosas van muy mal e irremediablemente se pondrán peor, los duopolios de poder son incompatibles entre sí y recíprocamente excluyentes, esta locura estallará en cualquier momento.